El Centro de Medicina Deportiva suspende los reconocimientos porque se ha quedado sin médicos

Fachada del Centro de Medicina Deportiva de Cantabria, en la Casa del Deporte./DM .
Fachada del Centro de Medicina Deportiva de Cantabria, en la Casa del Deporte. / DM .

Los deportistas federados, que anualmente tienen que pasar un chequeo, tendrán que esperar hasta finales de noviembre, sólo para conseguir una cita

Susana Echevarría
SUSANA ECHEVARRÍASantander

Ha comenzado la temporada en Cantabria para cientos de clubes y federaciones deportivas (fútbol, balonmano, baloncesto, rugby, atletismo, voleibol, natación, gimnasia, hockey...) que vuelven a ponerse en marcha con el arranque del curso escolar. Hay que renovar las licencias federativas o hacerlas nuevas, los clubes tienen que hacer las fichas y, sobre todo, los deportistas deben pasar un reconocimiento médico en el Centro Regional de Medicina Deportiva, que gestiona la Consejería de Cultura y Deporte de Gobierno de Cantabria y por el que pasan cerca de 30.000 deportistas durante todo el año. Todos, absolutamente todos los deportistas, de todas las federaciones deportivas cántabras, deberían pasar ese reconociento médico para poder competir. Incluso hay muchos clubes y algunas federaciones que no permiten a sus deportistas comenzar a entrenar o jugar sin haber pasado ese reconocimiento médico que les considere aptos para realizar una actividad física.

Pero en este inicio de campaña esto resulta imposible. El Centro Regional de Medicina Deportiva del Gobierno de Cantabria, encargado de realizar esos reconocimientos médicos de forma gratuita, no tiene médicos y hasta finales de noviembre ni tan siquiera se puede pedir una cita. Al llegar a la Casa del Deporte, edificio que está en la Albericia y donde tienen su sede todas las federaciones deportivas y en el que también está el Centro Medicina Deportiva, el usuario se encuentra un cartel en el que dice textualmente que: «Por cuestiones de salud, en la actualidad no es posible realizar reconocimientos médicos por el Centro de Medicina Deportiva. Se ruega a los presidentes de la Federaciones trasmitan a los clubes esta situación, que se espera revolver en noviembre». Lo firma Marta Casuso, jefa de Servicios. Además, al llamar al Centro de Medicina Deportiva -un gesto que desde el pasado 16 de septiembre habrán hecho muchos deportistas o sus padres- comunican que «hasta finales de noviembre no se dan citas». La explicación es la siguiente: «Había dos médicos hasta hace unos meses, pero uno se ha ido y otro se ha puesto malo, así que estamos sin médicos y sin poder hacer reconocimientos». El funcionario encargado de recoger las llamadas telefónicas lleva días dando esta misma explicación a los cientos de personas que han llamado para solicitar un reconocimiento antes de que se inicie la competición federada. Él advierte de que «todas las federaciones están avisadas y sabemos que se están tramitando muchas licencias sin que los deportistas hayan pasado el reconocimiento médico. No importa».

Cartel que hay a la entrada del Centro de Medicina Deportiva de Cantabria.
Cartel que hay a la entrada del Centro de Medicina Deportiva de Cantabria. / DM .

Aunque en este sentido muchos responsables de las federaciones deportivas no piensan así. Algunos, incluso, están recomendando a sus deportistas que se gasten el dinero en una clínica privada que les haga un reconocimiento antes de empezar la competición, pero eso no gusta a muchos. José Luis Teja, presidente de la Federación Cántabra de Baloncesto, dice que su organismo no obliga, «pero sí recomienda encarecidamente que la gente que va a competir, niños y mayores, se hagan, al menos cada dos años un reconocimiento y por supuesto los que compiten por primera vez que no lo hagan sin pasarlo. Lo que ocurre es que ahora, con esta situación, estamos haciendo las licencias sin tener pasado ese reconocimiento». Teja admite que hasta finales de noviembre no se espera que se vuelvan a dar citas por lo que «luego se forma una lista de espera que habrá chavales, o no tan chavales, que llegarán a pasar el reconocimiento en abril o mayo, cuando ya haya acabado la temporada«. Por esta razón, el presidentd de la Federación de Baloncesto, recomienda a a los padres de los deportistas o a los deportistas mayores que empiezan por primera vez a hacer un deporte «que se gasten un poco de dinero en hacerse un reconocimiento en una clínica privada, como hacen los de fútbol (la Federación Cántabra de Fútbol tiene convenios con varias clínicas privadas de toda Cantabria para que sus federados pasen los reconocimientos médicos en ella) porque la salud de los chavales es lo primero».

Por su parte, la directora general de Deportes, Gloria Gómez, justifica esta situación «porque nos ha sobrevenido». Gómez explica que «hasta hace unos meses había dos médicos en el Centro Regional de Medicina Deportiva, pero uno de ellos se fue al sector privado y se quedó sólo Javier, el director. Pero él le han operado de un ojo y no puede momentáneamente realizar su trabajo». La directora de Deportes cree que «en breve» -aunque no da una fecha- volverán a reanudarse los reconocimientos médicos. «Después de que cesara uno de los médicos se abrió un periodo para solicitar esa plaza, que precisamente terminó este lunes, y por eso esperamos que en breve esa plaza ya sea ocupada y que el otro médico sea dado de alta y se incorpore al trabajo», comenta Gómez.

Según varios especialistas en medicina deportiva consultados por este periódico y, basándose en las recomendaciones de la Sociedad Española de Medicina del Deporte, los reconocimiento médicos para la aptitud deportiva (RMAD) «son una herramienta fundamental en el cuidado de la salud del deportista, tanto para la prevención de la muerte súbita como para el manejo de muchas otras enfermedades y patologías. Nadie debería hacer un deporte de cierta intensidad sin pasar un reconocimiento médico previo, ni niños ni mayores», señalan.

En cada reconocimiento médico deportivo, como mínimo, el facultativo debe investigar los antecedentes patológicos familiares y personales y su historia clínica, explorar al deportista prestando especial atención al aparato cardiovascular y al locomotor y hacer otras pruebas como una antropometría y un electrocardiograma de reposo. «Eso es lo mínimo que tiene que hacer un médico para poder certificar la aptitud de una persona para realizar un deporte», señalan las mimas fuentes.

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