La excampeona del mundo María Pardo recibe el premio 'Torrelaveguense ilustre'

Tomás Bustamante, del grupo Quercus, entrega un obsequio a María Pardo./Luis Palomeque
Tomás Bustamante, del grupo Quercus, entrega un obsequio a María Pardo. / Luis Palomeque

El grupo de opinión Quercus reconoce la trayectoria personal y profesional de la exgimnasta

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

La excampeona del mundo de gimnasia rítmica María Pardo recibió anoche el premio 'Torrelaveguense ilustre 2018'. El grupo de opinión Quercus reconoce así la valía humana y la contribución al deporte de la ciudad de la exgimnasta y actual entrenadora. El acto tuvo como escenario el Círculo de Recreo y contó con la presencia de una amplia representación de la sociedad cántabra, encabezada por la vicepresidenta regional, Eva Díaz Tezanos, y el alcalde de Torrelavega, José Manuel Cruz Viadero.

María Pardo hizo partícipes del galardón a sus dos «equipos», el familiar y el que forman la que fue su entrenadora, sus excompañeras y las otras entrenadoras de la escuela municipal de gimnasia rítmica, cuyos triunfos a nivel nacional han sido noticia en los últimos años. «No encuentro palabras para agradecer un nombramiento tan especial como este», señaló la homenajeada, cuya intervención estuvo plagada de agradecimientos. «En mi vida -explicó- todo ha empezado desde abajo, desde las raíces, regadas con mucho esfuerzo y sacrificio por mis padres, que nos marcaron el camino del deporte. La gimnasia apareció por casualidad. A los siete años me descartaron en la escuela de Torrelavega, no valía, y siete años después fui campeona del mundo».

En una reciente entrevista en este periódico, reconoció que está disfrutando de la gimnasia más como entrenadora y que la escuela municipal está recogiendo el fruto de muchos años de trabajo. «Lo importante es el equilibrio, tanto en la base como en la élite; no hay que perder la cabeza», señaló.

«No encuentro palabras para agradecer un nombramiento tan especial como este»

«Mujer valiente»

El presentador del acto, José Ignacio Peña, recordó que el grupo de opinión Quercus nació en 1996 con el objetivo de revitalizar el espíritu torrelaveguense. Uno de sus integrantes, el psicólogo deportivo Joaquín Díaz 'Quinichi', fue el encargado de explicar los motivos del premio a María Pardo: «Es una extraordinaria deportista y una mujer valiente, que con su precipitada retirada de la selección española a pocos meses de disputarse los Juegos Olímpicos de Atlanta ayudó a cambiar las normas de la gimnasia».

María Pardo Rojo (Torrelavega, 1979) formó parte del equipo español que ganó el Campeonato de Mundo de gimnasia rítmica en Viena (1995). Además, posee la Medalla de Plata al Mérito Deportivo del Gobierno de Cantabria (2017), un pabellón deportivo de Torrelavega (el de Nueva Ciudad) lleva su nombre desde 2016 y es entrenadora de gimnasia rítmica en Santoña, Torrelavega y diferentes colegios de Cantabria.

Comenzó a practicar gimnasia rítmica con nueve años y pronto destacó, hasta el punto de que fue componente del equipo nacional entre 1994 y 1996. Consiguió varios títulos a nivel mundial, siendo campeona del mundo de tres pelotas y dos cintas en 1995 con el equipo español. Logró numerosas medallas en distintas competiciones mundiales y europeas, participó en 1994 en el Campeonato Mundial de París, logró la plata en el concurso general y dos bronces en la competición de seis cuerdas y en la de cuatro aros y dos mazas.

En mayo de 1996, poco después del Torneo de Corbeil (Francia) en el que decidió no participar, María Pardo dejó la selección nacional debido, según aseguró entonces, a que no pudo soportar la presión a la que se vio sometido el conjunto en esa época. Su retirada definitiva se produjo a dos meses para los Juegos Olímpicos de Atlanta. El 13 de septiembre de 1999, María Pardo compareció en el Senado en una ponencia sobre los condicionantes extrasanitarios de la anorexia y la bulimia.