Boxeo

Míguez: «Nunca imaginé pelear por un título mundial en menos de dos años»

Jon Míguez /Alexander Aguilera
Jon Míguez / Alexander Aguilera

El boxeador castreño Jon Míguez peleará este sábado por el título Mundial Júnior WBC en Bilbao

ALEXANDER AGUILERA Castro Urdiales

Hace apenas año y medio, el púgil Jon Míguez realizaba el pesaje de su primer combate como profesional. El lugar escogido para ello no podía ser mejor ya que los dos boxeadores subieron a la báscula en las inmediaciones del puerto de Castro Urdiales. Tras ganar esta primera pelea, Jon nunca imaginó lo que le iba a deparar el futuro más próximo. Ocho combates seguidos con victoria para situar su casillero en 9-0, una trayectoria que le ha llevado hasta tener la posibilidad de hacerse este sábado, 2 de febrero, con el cinturón de campeón Mundial Junior WBC. Su rival será el ucraniano Vasyl Kurasov, un boxeador al que el púgil castreño espera desgastar en cada asalto para tratar de imponerse en el apartado físico. Y el escenario el frontón Bizkaia, en el barrio bilbaíno de Miribilla.

- Quedan pocos días para su pelea por el Campeonato del Mundo Junior WBC, ¿está nervioso?

-De momento no he pensado mucho en ello. Prefiero no imaginarme mucho ese momento y centrarme en la pelea cuando llegue el momento. Ahora estoy inmerso en prepararme y entrenar bien para dar el peso y estar al 100% el próximo dos de febrero.

-¿Qué tipo de preparación hace en la última semana?

-Esta semana que termina ha sido la última de sparring y en la siguiente nos centramos más en perder el peso. No soy un boxeador que deje todo el trabajo de adelgazar para la última semana, intento hacerlo progresivamente. En esta ocasión, estaré en torno a 70 kilos y tengo que dar, cómo máximo, 66,700. Todavía me queda trabajo por delante, aunque hay boxeadores que pueden llegar a perder cinco kilos en una semana. Lo que hay que hacer es comer y beber poco y sudar mucho.

«No hay mejor motivación que ver a la gente de Castro animándome en cada combate»

-Es el primer combate en el que va a pelear a diez asaltos, ¿es algo que le puede pasar factura?

-No. El aspecto físico lo he preparado a conciencia con los sparrings a diez asaltos y me he encontrado muy bien. Hay que tener en cuenta que cuando peleo con los sparrings lo hago como si fuese un combate profesional, vamos a tope, pero con protecciones.

-Su rival, Vasyl Kurasov, llega imbatido como usted, ¿ha visto muchos videos de sus peleas?

-Hemos visto algunas cosas y ahora tenemos que trabajar en ellas para que todo salga como esperamos. Es un boxeador que no destaca por pegar duro o por la defensa, pero lo hace todo bien en general, es muy completo. Tiene mucho del estilo de boxeo ruso, con saltos hacia delante y hacia detrás y una forma bonita de pelear con manos rectas. Por esta razón, he entrenado con sparrings que tienen este estilo.

-¿Puede desvelar algo de su estrategia o es mejor no dar pistas?

-Creo que mi rival puede fallar un poco de fondo porque de los siete combates que ha ganado, seis han sido a cuatro asaltos y uno a ocho. No ha tenido que forzar demasiado en ese sentido. Tenemos que hacerle trabajar mucho sin precipitarnos, meterle presión para que se vaya desfondando poco a poco.

-¿Es de los que visualiza la pelea una y otra vez?

-La verdad es que algunas veces me imagino ganando con una mano bonita por KO, pero tampoco estoy todo el día pensando en ello. Por otra parte, soy de los que le gusta dar espectáculo y me quedaría con un cierto sabor agridulce de terminar el combate en un minuto. Si pasa, pasa, pero lo fundamental es ganar y que la gente se divierta con el reflejo de todo lo que he trabajado para el combate.

«Para prepararme he contado con la ayuda de Kerman Lejarraga como sparring»

-Hace menos de dos años que empezó como profesional, ¿soñaba entonces con pelear por un título mundial?

-Estar con un balance de 9-0 e imbatido es algo que ni se me pasaba por la cabeza, así que imagínate pelear por un título mundial. Estoy muy contento porque esto significa que estamos haciendo muy buen trabajo y nos anima a seguir así.

-Va a pelear tres veces en apenas cuatro meses, ¿es un boxeador al que le viene bien tener este ritmo de combates?

-Sí. Me gusta aprovechar los entrenamientos que hago de un combate para el siguiente. Tampoco me da tiempo a subir mucho de peso y no he tenido ninguna lesión importante por lo que he podido rendir al 100% en todas las peleas.

-Además, como viene siendo habitual hace tiempo, cuenta con el apoyo de sus aficionados, la llamada 'Marea Azul'...

-Es algo increíble. Estoy eternamente agradecido a toda la gente que me sigue. Me sorprende ver a gente que se compra una camiseta de la marea azul y me anima. Además, no hay mejor motivación que ver a la gente de Castro animándome en cada combate. He peleado en Bilbao y allí estaban, pero también se desplazaron hasta Torremolinos.

-Los entendidos ven en su amigo Kerman Lejarraga un aspirante a todo lo que se proponga, ¿le ha dado algún consejo para la velada del sábado?

-Kerman tuvo su última pelea antes de navidades y no se volverá a subir al ring hasta marzo, algo que ha aprovechado para ayudarme como sparring. Sabía que yo tenía combate y me echó una mano. Ha sido algo muy bueno para mí que un campeón de Europa y un top 10 en las listas mundiales me ayudase en la preparación del que hasta ahora es el combate más importante de mi carrera.