Voleibol

La semana más feliz para el Textil Santanderina

Los jugadores del Textil Santanderina celebran la victoria ante el Vecindario el pasado sábado. /Pedro Bolado
Los jugadores del Textil Santanderina celebran la victoria ante el Vecindario el pasado sábado. / Pedro Bolado

La tercera posición en la Superliga Masculina de voleibol llena de optimismo a Cabezón de la Sal | El cartel de 'aforo completo' en el Matilde de la Torre está cada vez más cerca

Marco García Vidart
MARCO GARCÍA VIDARTSantander

Desde última hora de la tarde del pasado sábado, a buen seguro que en Cabezón se ha oído la frase, en sus múltiples variantes. 'Que se acabe ya la Liga, ¿no?' Es lo que los aficionados de los clubes humildes dicen cuando su equipo se codea con los grandes en la tabla. Sabedores de que ese no es su sitio y que están ahí de prestado. Hasta este domingo, esos días de fiesta y jolgorio le tocan al Textil Santanderina. El equipo de una pequeña localidad cántabra, Cabezón de la Sal, a la que sus rivales han aprendido a situar en el mapa y que siempre conviene recordar que se 'pega' con Almería, Castellón, Palma de Mallorca, Soria, Teruel, Barcelona... Los cántabros, tras su victoria por 3-2 ante los canarios del Vecindario, pasan la semana en la tercera posición de la Superliga Masculina de Voleibol. Por detrás de Unicaja Almería y Club Voleibol Teruel. Los 'Madrid' y 'Barça' de esto.

El espectacular comienzo de cuatro victorias y una derrota era una opción que contemplaba el que manda a la tropa de Cabezón de la Sal. «Por el calendario que teníamos... Sí me planteaba estar arriba a estas alturas». José Ignacio Marcos, el entrenador del equipo, señala que este inicio liguero pudo ser aún mejor. «Porque en el partido que perdimos, ante el L'Illa Grau por 3-1, pudimos hacer un mejor trabajo».

Ese calendario inicial ante rivales asequibles -Manacor, Soria, Barcelona...- es una de las razones del éxito de los cabezonenses. La otra está en el propio colectivo. «Este grupo tiene por un lado, más calidad que el de otras temporadas. Y por otro, es más extenso». También se ha notado la labor de Paul Salleras, el segundo entrenador. «Ha venido desde el principio de la pretemporada. Y su trabajo se nota. En otras campañas, el segundo entrenador no podía estar hasta bastante más tarde».

«Este grupo tiene más calidad que los de otras temporadas y, a la vez, es más extenso» José Ignacio Marcos | Entrenador

La moral de ese vestuario está «por las nubes». A sus 26 años, el utrerano Fran Calzón lleva ya siete temporadas en Cabezón de la Sal. El capitán percibe que esa mayor amplitud de la plantilla es el gran cambio respecto a otros cursos. «Cualquier molestia en un jugador, o que no tenga su día en el partido... Sale otro que lo hace igual de bien. Eso en los partidos. En los entrenamientos se ve esa competencia de que tienes que mejorar porque hay un compañero detrás. Esa plantilla más amplia a la vez nos da varias alternativas en los partidos».

El Matilde de la Torre

De los doce equipos de la Superliga, nueve de ellos envidian la posición en la tabla de los de Cabezón. Pero todos sin excepción envidian al público de los cántabros. Basta un dato. En esta pasada jornada, el partido del líder, Unicaja Almería ante el Urbia Palma, otro de los buenos equipos de la Liga -ahora es quinto-, congregó a 800 personas en la ciudad andaluza. Y el Textil Santanderina-Vecindario llevó a 950 al Matilde de la Torre, según reza la ficha del partido en la Federación Española de Voleibol. «Estamos metiendo en el pabellón, en el partido con menos afluencia, a 850 espectadores. Y tenemos a una persona encargada de contarlos», apunta Fernando Gutiérrez, secretario del club cabezonense. El aforo del pabellón, 1.075 almas, amenaza con quedarse pequeño en breve. «Se podrían poner gradas supletorias en los fondos para ganar 600 o 700 personas, pero como hay partidos de base hasta las dos de la tarde los días de partido, pues no podemos instalarlas».

«¿Y por qué no vamos a ganar en Teruel? El otro día, el Betis ganó al Barcelona» Fran Calzón | Capitán

El 'aforo completo' -«ese bendito problema», añade González- es una opción cada vez más cercana. Al optimismo de Cabezón y alrededores se une que el Textil es el único equipo del norte en España en la élite del voleibol. «Viene gente de Asturias, del País Vasco... Incluso hay personas que llegan por la mañana, van al mercado de Cabezón, comen por aquí y luego van por la tarde al partido». Pero si todos los socios decidiesen ir a apoyar a su equipo, no habría sitio. El Textil tiene alrededor de 1.100 socios. «A cada chaval de las categorías inferiores le cuesta 120 euros toda la temporada. Pero le damos cinco carnés de socio, que valen 25 euros cada uno. Si los vende, la actividad de todo el año le sale gratis. Por eso tenemos más socios que personas pueden entrar en el pabellón, porque mucha gente adquiere el carné como una forma de ayuda al club».

«Viene gente a vernos de Asturias y el País Vasco. En el partido con menos público había 850 espectadores» Fernando Gutiérrez | Secretario

Lo más normal es que este domingo, a eso de las dos de la tarde, en Teruel suene el reloj que da la media noche para la Cenicienta. La hora en la que el Textil Santanderina empiece a irse del baile tras medirse a uno de los trasatlánticos de esto del voleibol. Pero el estado de ánimo del Textil Santanderina es tal que lo que en otras temporadas parecía imposible, en esta no tanto. «¿Y por qué no vamos a ganar en Teruel? El otro día el Betis ganó al Barça», dice con un símil futbolero el sevillano Fran Calzón. Su entrenador es realista y añade que «la diferencia de plantilla y presupuesto es abismal. A Teruel le acaban de eliminar de la Liga de Campeones». Marcos prefiere mirar a más largo plazo. «En otras temporadas, el objetivo era la permanencia sin más. Pero en esta nos hemos propuesto estar en la zona media de la tabla. Hacer algo más que otros años y estar entre los ocho primeros tanto al final de la primera vuelta como al término de la Liga». El quinto viaje entre la élite del voleibol español del equipo más humilde promete ser el más apasionante de todos.

Los partidos fuerade casa, en varios bares de Cabezón

«Cada año se nos ocurre una cosa nueva», comenta Fernando Gutiérrez. Y la de esta temporada es la de los bares colaboradores con el Textil Santanderina. La propuesta es de lo más simple, pero extraña que se haga algo así para un deporte que no sea fútbol. En pantallas grandes, en los bares El Soti, El Caipal y El Jardín se pueden ver en directo los partidos a domicilio gracias a la señal de la Federación Española de Voleibol. La forma de seguir con los amigos al equipo del pueblo aunque juegue –como le suele tocar– muy lejos. «Y funciona bien, porque los bares se llenan».