Huracán en el campo base del K2: Txikon cuenta cómo lo han vivido

EXPEDICIÓN ALEX TXIKON

El alpinista relata que sin el muro que construyeron hubieran perdido alguna tienda. Han resistido a rachas de viento de más de 100 kilómetros por hora

DMontaña *
DMONTAÑA *Santander

Alex Txikon y su equipo han superado una etapa más en su expedición al K2. El montañero español se ha propuesto ascender este coloso de 8.611 metros, el único ochomil que queda por subir en invierno. 'Solo' es el segundo más alto, pero está considerado el más difícil y peligroso... en primavera. Pese a que en los últimos años las expediciones comerciales le han quitado el miedo y la han profanado, todavía mantiene una estadística temeraria: por cada diez personas que pisan su cima, dos fallecen en el intento.

Durante el tiempo que lleva allí, la expedición ya ha vivido momentos difíciles. Esta noche se han tenido que enfrentar a un gélido huracán para el que llevaban días preparándose. El alpinista nos cuenta cómo han conseguido superarlo:

«La noche ha sido muy, muy dura. A excepción de los que dormimos dentro de los iglús, que no nos hemos enterado de nada, el resto de companeros que se encuentra en el campo base no han pegado ojo. Ahora ellos duermen y nosotros hemos cogido el relevo.

Todo ello gracias al muro que construimos. De lo contrario, las tiendas no hubieran aguantado. Moseen dice: 'No he podido dormir nada, pero a lmenos estaba tranquilo ya que gracias al muro que construisteis sabía que no se iban a romper las tiendas. A diferencia de las tiendas de la zona norte del campamento base, algunas de ellas se han caído pero las hemos vuelto a reconstruir. ¡¡¡Para nada me imaginaba que aquí se pudiesen construir iglús y un muro!!! ¡¡¡Que muro !!! A la noche, el viento soplaba como nunca antes había visto, ¡y eso que tengo mas de 6 expediciones invernales de experiencia! ¡Ha soplado tanto y tan fuerte!'.

En estos momentos, Moseen y los demás descansan, nosotros estamos esperando que este vendabal amaine. Estamos muy contentos ya que el hecho de trabajar antes, es decir, anticiparte a cada situación nos ha hecho ser mucho mas inteligentes. De no tener el muro hubiésemos perdido mas de una tienda y gracias a los iglues hemos descansado como cualquier otra noche.

Ahora toca esperar a que escampe y nuestras miradas están puestas nuevamente en el Chogori (8611mt). Cuando tengamos su beneplácito y Eolo deje de soplar, nuevamente intentaremos ascender por el espolón de los abruzos. Se me olvidaba: los datos que nuestra estación metereológica han registrado vientos constantes de 57 km/h y rachas de 109 km/h, bastante por encima de las previsiones; y temperaturas de 15 grados bajo cero».