A la vera de Peña Sagra

Un grupo de senderistas atraviesa uno de los hayedos que se cruzan durante la ruta. /F. G.
Un grupo de senderistas atraviesa uno de los hayedos que se cruzan durante la ruta. / F. G.

Resguardado y vigilado por Peña Labra y distintas sierras, Polaciones es uno de los valles de mayor altitud de la región. Guarda ancestrales costumbres y alberga bellos parajes

Fermin García
FERMIN GARCÍA

«Polaciones buena tierra/ porque nieva de continu;/ el que no mata lichón,/ tampoco come tocinu»

Trova popular purriega

Afrontar la ruta del Hoyu de los Lobos supone llegar hasta Polaciones, uno de los valles con mayor idiosincrasia de Cantabria y que mejor ha sabido conservar las tradiciones y costumbres. Enmarcado entre Peña Sagra, las Sierra del Cordel, Sierra Labra y La Concilla, el valle de Polaciones está ahí, resguardadito, con sus nueve pueblecitos salpicados por todo él, y desde uno de ellos, Belmonte, emprenderemos la marcha. Cuando alcancemos el cueto de Hoyu los Lobos tendremos todo el valle a nuestros pies, además de contemplarse los Picos de Europa.

Comenzamos a caminar junto a la iglesia de Belmonte; salimos del pueblo por una pista en dirección noroeste y pasamos junto a la fuente Ruspinas, un hermoso y fresco manantial a la izquierda del camino. Continuamos por la pista principal, sin desviarnos, hasta llegar a otro desvío, a la derecha, que va a un invernal y corralada. Seguiremos hacia arriba, hacia el noroeste. Una vez que hayamos dejado el arbolado y salido a campo abierto veremos, en una especie de vaguada, que nos viene un buen camino de la derecha, de la parte de San Mamés. Lo ignoramos, seguimos haciendo una curva a la izquierda y, sin dejarlo, llegaremos a una cerradura y una portilla canadiense. Estamos en el límite entre Polaciones y Liébana, el Portillo Brañas.

Ficha técnica

Acceso
La carretera CA-281 es la única que accede directamente al valle de Polaciones; lo hace desde Puentenansa y al cabo de unos veinte kilómetros, remontando el Nansa, alcanzamos Pejanda tras dejar atrás el embalsa de La Cohílla y La Laguna. Un kilómetro después de Pejanda se encuentra la desviación hacia Belmonte (CA-864). También se puede llegar desde Liébana por la CA-184 que sube hasta Piedrasluegas; al poco de sobrepasar el límite regional se inicia a la izquierda la CA-281, que desciende hacia Pejanda.
Horario
Entre 4 y 4,30 horas
Desnivel
Alrededor de 570 metros acumulados.
Recorrido aproximado
12 kms.
Punto de partida
Belmonte, 1.025 msnm.
Cota más elevada
Cotero de Hoyu de los Lobos, 1.523 msnm
Dificultad
Ninguna.
Grado de dureza
Suave.
Cartografía
Hojas 82-I a 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional (MTN)
Época recomendable
Todo el año. Recomendable en primavera y otoño.
Ubicación
Municipio de Polaciones.
Tipo de ruta
Circular.

Si cruzáramos la portilla y siguiéramos el camino de acusada pendiente, llegaríamos a Lamedo, pueblo lebaniego. En ese portillo merece la pena hacer un buen alto para contemplar tanto Peña Sagra, como gran parte de Liébana, Picos, Peña Prieta... (se aconseja cruzar la portilla canadiense y nada más cruzarla, a la izquierda, entre los escajos, asomarse a un pequeño cueto y contemplar la panorámica sobre Liébana y Picos de Europa).

Si hemos cruzado, volvemos a situarnos en territorio de Polaciones. Allí giramos hacia la izquierda, por unas hermosas brañas que, en unos 200 metros, nos introducen en un monte de hayas y robles. Localizamos una vieja cambera y la seguimos, a la izquierda de la cerradura de alambrada, durante unos cuatro kilómetros, con algunas subidas y bajadas, siempre por lo alto, hasta el denominado Hoju (o Jou) de los Lobos. Aquí y antes de empezar a descender en dirección sur (unos metros antes de atravesar una portilla canadiense y el cierro), nos vamos a la derecha y pasamos por debajo de la alambrada para situarnos en la vertiente sur, en el cotero de Hoyu de los Lobos, desde donde tendremos unas magníficas vistas del Bistruey, Peña Ciqueras, más a lo lejos Curavacas...

Retrocedemos, sin cruzar la alambrada, bajamos unos metros entre las hayas en dirección este, para volver al camino que traíamos. Ahora ya no lo dejamos, en todo momento siguiendo al este. En unos tres kilómetros llegaremos de nuevo a Belmonte.

Si queremos alargar la marcha otra opción es salir de Pejanda: nada más pasar el puente sobre el río La Guariza nos desviamos por un camino a la derecha que discurre por el hayedo hasta llegar a la carretera que va a Belmonte. Y al finalizarla de nuevo en Belmonte tomamos el camino que sale a la izquierda del cementerio hacia San Mamés; seguimos hasta cruzar el puente sobre el río La Guariza y a los pocos metros tomamos un viejo camino que nos llevará hasta Pejanda. De este modo habremos alargado la marcha 4 kilómetros.

Otros datos. En todo el recorrido de la ruta las vistas son espectaculares. Mientras ascendemos hacia el portillo vamos contemplando a nuestra derecha la sierra de Peña Sagra y hacia la otra mano va quedando el valle de Polaciones... Desde el Portillo de Brañas hasta el Cotero de los Lobos, además de Peña Sagra, se ve todo el macizo oriental de Picos, más al oeste el central y a continuación Coriscao, Peña Prieta, Curavacas... y al sur la sierra del Cordel.

El valle de Polaciones, uno de los valles de mayor altitud de Cantabria, está flanqueado por las Sierras de Peña Sagra y del Cordel y atravesado por el Nansa, remansado por el embalse de la Cohilla. Patria chica del padre Rábago, consejero de Fernando VI, de este valle han salido grandes rabelista como Pedro Madrid o Adela Gómez, entre otros (desde hace 32 años, en Pejanda, se celebra el Certamen de Rabel). También cabe recordar el afamado y recuperado carnaval de los zamarrones. En Polaciones merece la pena callejear por sus pueblecitos y contemplar las casitas rústicas, así como alguna casona hidalga, como las Casonas de los Coroneles, en Puente Pumar.