Veinte años del Triple Circuito Buciero

Un ciclista pasa por el Faro del Pescador. :: CTB/
Un ciclista pasa por el Faro del Pescador. :: CTB

La prueba se celebrará el próximo sábado, por primera vez en horario nocturno, e incluye la modalidad de andarines

MARTA CABRERA

El próximo sábado a las siete y media de la tarde dará comienzo la vigésima edición del Triple Circuito Buciero, Memorial Cristina Zorrilla Laguardia. Y no será una más. Aprovechando este aniversario desde la Asociación Espeleo-Montañera Trasmiera han querido darle un notable cambio: será en sábado y de noche. «Es algo especial que únicamente se hará este año. A partir del próximo año volveremos a nuestro último domingo de agosto». No es una idea nueva, ya que ya lo intentaron hacer en el décimo aniversario, pero «no es que no nos dieran permiso, sino que llegaron tarde y ya estaba todo organizado».

Ésta no será la única novedad, ya que se incluirá la modalidad de andarines. En este caso, su continuidad para años venideros dependerá de la experiencia de este año. «Es algo que llevaban tiempo demandándonos y tenemos ganas de probarlo». La acogida está siendo buena, pero hasta que pase la prueba no podrán hacer balance.

Por otro lado, será una prueba accesible, teniendo en cuenta los desniveles y los caminos del monte Buciero. De ellos se encargarán los arrastrasillas que ya se han puesto en contacto con la organización para poder formar parte de esta edición. Podrán hacer todo el recorrido salvo bajar las escaleras del Faro del Caballo.

Las escaleras del faro del Caballo se han convertido en el punto álgido del Triple Circuito

Fue en el año 2000 cuando comenzó a celebrarse esta prueba deportiva. «¿Pero vosotros estáis locos bajando las escaleras del faro? ¿Cómo ponéis el faro si no va nadie?». Esas frases la oían continuamente, algo que contrasta notablemente con la fama que este rincón santoñés ha adquirido en la actualidad. «Los propios participantes de la prueba se asomaban a las escaleras y les daba miedo porque no era un lugar transitado, ni tan siquiera era común correr por el monte».

Hoy en día las escaleras del faro se han convertido en el punto álgido del Triple Circuito y se ha creado un pique. «Hay cantidad de gente que, más allá de la prueba, va a hacer marca en las escaleras del faro».

Los participantes siempre han dependido del número de personas que hicieran piragua, ya que es una prueba que tienen tres partes: piragua, bicicleta y carrera. «Al principio no se llegaba ni a 20 personas para la piragua». Durante los primeros años fue gradual, aunque hubo un año en el que tuvieron que echar mano de los socios del club. «Era jueves, último día de inscripciones, y solo teníamos apuntados a diez. Entonces, gracias a la gente del club pudimos llegar a ser 60 participantes».

El número de participantes se sitúa en el centenar, entre un 60 y un 70% son deportistas que repiten

Hoy en día, ya no es necesario que los socios tengan que participar en masa para poder sacar adelante la prueba y puede quedarse en sus labores organizativas. «De todos modos, si hay personas a las que les falta alguien que haga piragua, bicicleta o carrera solemos tirar de socios del club, aunque no es tan común». Lo que sí que hacen es gestionar a aquellas personas que se apuntan únicamente queriendo hacer una prueba poniéndoles en grupo con otros que estén en sus mismas circunstancias en otra disciplina.

El número de participantes, actualmente, se ha establecido en la centena, repitiendo entre el 60 y el 70%. Además, su preparación es mejor en cualquiera de las tres partes de la prueba. «No se nota tanto en la mejora de tiempo de los ganadores, sino en la diferencia que tienen con el resto de participantes».

Otro cambio que ha habido en la prueba es el recorrido para corredores y bicicletas. «Antes el recorrido salía de El Barco, venía por la recta del penal hasta la cuesta de las 3 Bes y subía para dar la vuelta al monte normal, incluyendo las escaleras del faro en los corredores». Se modificó el tramo para, una vez terminada la recta del penal de El Dueso, subir por el barrio hasta el fuerte de Napoleón y desde ahí continuar para dar la vuelta. «Hemos quitado ese tramo de carretera que era engorroso para nosotros por las rotondas el tráfico y porque nos cuadraba la hora de salida de misa». Si hay algo que no ha cambiado, y se mantendrá aunque este año sea por la noche, es el marmite. «Hace 20 años nadie daba de comer después de una prueba deportiva, somos pioneros de ello en Santoña».

Desde el Ayuntamiento de Santoña muestran su orgullo «porque una prueba como ésta vaya afianzándose y haya llegado a cumplir 20 ediciones». Así lo ha manifestado la concejala de Deportes, Patricia González Caballero.