Ganges: «Es difícil dejarlo todo y apostar por la música»

Foto: Alberto Aja | Vídeo: Héctor Díaz

La santanderina Teresa Gutiérrez —conocida musicalmente bajo el nombre de Ganges— se ha convertido en una de las artistas emergentes de referencia en nuestro país. Presenta su primer disco este viernes en la Sala Niágara de Santander.

Álex Gómez Magaldi
ÁLEX GÓMEZ MAGALDI

Teresa Gutiérrez aún guarda la conversación de Whatsapp en la que decidió apostar todo por la música y dejar su carrera como creativa publicitaria. La música siempre había estado presente en su vida — desde sus primeras clases en el Conservatorio Jesús de Monasterio de Santander—, pero le daba «muchísimo miedo empezar un proyecto». Tres años después del nacimiento de Ganges, Teresa se ha convertido en una artista de referencia dentro del pop electrónico nacional y se ha embarcado en una gira a lo largo de la geografía española, que pasará este viernes por la Sala Niágara de Santander.

- Ha actuado en algunos de los festivales más prestigiosos de nuestro país. Incluso el año pasado ganó el concurso de bandas del festival madrileño Mad Cool, ¿qué se siente?

- En un mismo verano, Ganges ganó el certamen de bandas del festival Mad Cool, llegó a la final del concurso de grupos del festival DCode y fue finalista del certamen Proyecto Demo, que organizan Radio 3 y el Festival Internacional de Benicasim (FIB). Una locura. El proyecto siempre ha recibido muy buenas palabras de la industria musical. La crítica y los festivales me han apoyado un montón y eso es un impulso importante. El proyecto apenas llevaba año y medio de vida cuando se produjo la victoria en el Mad Cool, y a ese concurso se presentan todos los años cientos de proyectos de todo el mundo.

- ¿Qué significa tocar en un festival del tamaño del Mad Cool?

- Mucho jaleo (ríe). No, en serio, es tener una pulsera de artista y mirarla cada tres segundos, es ir a la zona de músicos y poder hablar con gente de la que eres muy fan, es sentirte profesional de verdad. Este año estuve abriendo el festival Primavera Sound y ya fue el culmen. Lo otro no dejaba de ser un concurso.

- ¿Qué cosas que has ido aprendiendo sobre el mundo de la música desde el nacimiento de Ganges y a raíz de tocar en esos festivales?

- Sobre todo, lo relacionado con el tema de registro de canciones, de los derechos, de saber cuándo eres autor y cuándo eres intérprete. Al final, aprendes lo que vale el saber componer algo tuyo y defenderlo. Componer temas puede ser fácil, pero nadie te cuenta lo que hay más allá: en la música hay que ser un empresario. Soy una artista a la que le cuestan esos temas y he tenido que dedicar mucho tiempo a aprender cómo funciona la industria y cómo proteger mi trabajo. El momento en el que te pones a repartir porcentajes de canciones es durísimo, ya que intervienen los egos y el dinero, que lo ensucia todo.

- Ganges comenzó siendo una banda y acabó convirtiéndose en tu proyecto en solitario. ¿Hasta qué punto la música centra todos tus esfuerzos en este momento?

- Ahora mismo, tengo un nivel de conciertos bastante alto, un ritmo que no todo el mundo puede seguir y que explica que Ganges fuéramos tres personas y se haya convertido en mi proyecto en solitario. Hubo un punto de inflexión en el que el proyecto empezó a crecer bastante y tuvimos que tomar una decisión respecto a qué camino tomar; y los dos chicos que estaban conmigo priorizaron sus otros trabajos. Y lo entiendo. Es difícil dejarlo todo y apostar por la música cuando estamos hablando de un proyecto emergente en el que nadie te asegura nada. Para mí no había otra forma de hacerlo, o tienes un trabajo flexible o tienes que tomar una decisión. Ellos la tomaron y yo lo respeto. Adaptarme a salir sola a un escenario fue duro, pero es una gozada poder decir sí a todo y no depender de otras personas. Al final todo tiene cosas buenas y malas.

- ¿Qué podemos encontrarnos en los conciertos de Ganges?

- No es música movida: tienes que ir mentalizado para abrir los oídos y estar concentrado. Actualmente la música lanza muchos 'inputs' y no tienes que tener una concentración alta, pero para apreciar mis canciones tienes que escuchar todo con mucha atención. Además, hay bastantes momentos lentos, íntimos y cercanos. En España somos muy de bailar, de ritmos latinos, y yo juego en contra de eso. En el set llevo muchas canciones que interpreto simplemente con un piano eléctrico y una voz. Sólo hay un tema para bailar y es 'Coral beat', siempre lo aviso durante el concierto: si alguien quiere bailar, ahora es el momento, porque va a pasar rápido. Y suelo cerrar los conciertos con 'Yellow lights', la primera canción que compuse. Un tema que grabé con el músico y productor de Torrelavega Brian Hunt, en su estudio madrileño 'El invernadero'. Al final todo queda en casa. Hay mucha calidad en Cantabria.

- ¿Algún músico o grupo cántabro que le fascine actualmente?

- En clase de improvisación en el conservatorio siempre alucinaba con Íñigo Bregel, que tiene una banda que se llama Los Estanques y hace cosas maravillosas. Es un músico con mayúsculas, algo que no se ve muy a menudo. En la escena emergente musical de Madrid, los músicos no suelen dominar sus instrumentos. Y muchas veces no es necesario dominar un instrumento hasta el punto de virtuosismo. Pero, cuando ves a una persona que domina tanto el instrumento que toca, que domina la armonía, que ha estudiado y que se ve que sabe de lo que habla, es genial. Dominar un instrumento no es necesario, pero se agradece cuando lo escuchas. El Conservatorio Jesús de Monasterio, donde estudié con Íñigo, es un sitio especial, que me inculcó mi pasión por la música. El propio edificio llama a tocar: hay instrumentos musicales en cada esquina.

- El videoclip de la canción 'Origami' lleva medio millón de visualizaciones en la plataforma YouTube y es el tema con el que mucha gente conoció el proyecto. ¿Es la canción que más alegrías le ha dado?

- 'Origami' es el tema que me abrió puertas en la industria y entre el público. Una canción que gustó mucho, y eso que no pensaba ni grabarla. Tenía cuatro temas en la cabeza para grabar y 'Origami' no estaba entre ellos, ya que no me encajaba por no ser tan electrónico. Muchas veces creo que necesito hacer el ejercicio de extrapolarme a mí misma y ver mi música desde fuera. Me ayudaría que mis oyentes me dijeran qué tipo de música creen que hago.

- Señala que 'Origami' no encajaba en el proyecto por no ser tan electrónico, pero al final, canciones como '400 millas norte' o 'Lluvia en gravedad cero' son temas muy pop, que tendrían sentido simplemente con una guitarra acústica y una voz.

- Pero no hay guitarras. Se puede definir como música pop, pero cuando la gente te pregunta qué tipo de música haces, si le dices pop le sonará como si fueses Britney Spears. Y no tiene nada que ver. Lo que la gente suele percibir como música pop a mí no me representa. Al final siempre uso el término dream pop: un toque electrónico, íntimo, algo oscuro. Eso sí, a partir de ahora va a ser todo mucho más electrónico. Siempre va a haber una base de piano, pero los sonidos van a ser mucho más cañeros, incluso un poco cercanos al trap, aunque me da miedo usar esa palabra.

- El tema 'Origami' forma parte de un EP publicado el año pasado, en el que recaudasteis el dinero para la grabación mediante 'crowdfunding'.

- Terminamos el disco en tiempo récord. Tardamos dos días en recaudar el dinero que necesitábamos y sobrepasamos con creces la cifra que buscábamos conseguir. Además, la campaña nos dio bastante visibilidad. Yo siempre le digo a la gente que comienza que se lance a hacer una campaña de 'crowdfunding'. Es como fabricar tus discos sin riesgo, y no sólo viene bien para conseguir el dinero con antelación, sino que al final es una promo bestial. Es muy difícil empezar desde cero. La primera maqueta que edité, la grabé con mi primer sueldo, cuando estaba empezando en la revista Vogue. Lo llevaba todo en secreto. Gasté el sueldo en hacer una maqueta de tres canciones.

- Se encuentra inmersa en la presentación de su álbum de debut, que salió al mercado en marzo. Un detalle que llama la atención es que el disco sólo tiene ocho canciones.

- Estoy muy a favor de los discos cortos. Ahora mismo es muy triste, pero la gente no consume discos, nadie escucha un trabajo de arriba a abajo. Los artistas valientes como Rosalía me encantan: ha publicado un álbum con una historia en el cual no se entiende una canción sin la otra. Te está plantando el formato disco en la cara. El resto de la gente lo que vamos haciendo es sacar temas sueltos, que es lo que ahora mismo funciona, lo que dice todo el mundo, tienes que sacar singles, porque nadie se escucha discos enteros.

- Un rasgo que destaca en Ganges es que toda la imagen del proyecto está muy cuidada, desde las fotografías hasta los videoclips.

- Ganges no se entiende sin la imagen. Trabajamos 50% imagen y 50% música. El proyecto lo llevo mano a mano con Juanjo Marbai, la persona que desde el comienzo ha sido mi apoyo en la música y me ayuda tanto con las imágenes como con los videoclips. La imagen es muy importante. Llegar a escuchar una canción supone un paso gigante hasta que pulsas el botón de reproducir, y la imagen es una puerta para facilitar ese proceso, una invitación a la música, algo así como: mira, yo sé que puedes escuchar un millón de canciones, pero si visualmente lo hago distinto, más llamativo, tengo más opciones de que llegues a escucharme a mí. Es un elemento que diferencia mi proyecto de otros.

- En su álbum de debut diste el salto al castellano en dos temas, ¿vas a seguir componiendo en español? ¿Cuáles son tus planes de futuro?

- El español está funcionando un montón. Tenemos a Jennifer Lopez sacando temas en castellano, a Rosalía arrasando en medio mundo y a Delaporte pegando muy fuerte con una canción en español. El próximo proyecto que planeo lanzar es un pequeño trabajo en castellano, lo cual no quiere decir que no pueda volver al inglés en cualquier momento. Quiero probar a lanzar más temas en español: los dos que he publicado han funcionado muy bien y tengo bastante público que me escucha en Latinoamérica. Me encantaría tocar allí, es algo que tengo en el horizonte. La ciudad donde más gente escucha las canciones de Ganges es Ciudad de México, siempre me ha parecido curioso. Otro sueño por cumplir estocar en el festival Santander Music. Ya estuvimos en conversaciones este año y me encantaría, me haría muchísima ilusión.

 

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