Josep Pons - Director de Orquesta

«Las jóvenes orquestas son la primera página de la música moderna»

«Las jóvenes orquestas son la primera página de la música moderna»
Concha Barrigós

Hoy se pondrá al frente de la Jonde en un concierto organizado por la UIMP en el Palacio de Festivales en el que interpretará 'Los grandes ballets rusos'

Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

Josep Pons (Puigreig, 1957) supo con 12 años que quería dedicar su vida a la música. Es su pasión y se lo ha dado todo. Muchos años después, con una amplia trayectoria a sus espaldas, es uno de los directores de orquesta más respetados a nivel internacional. Hoy estará en Santander, en el Palacio de Festivales, dentro del ciclo de música de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Al frente de la Joven Orquesta Nacional de España (Jonde) ofrecerá un concierto titulado 'Los grandes ballets rusos'. Una noche para escuchar piezas de Tchaikovski, Prokofiev y Stravinski. La Jonde nació en 1983 como trampolín de los jóvenes músicos al repertorio sinfónico. Los integrantes tienen entre 18 y 23 años y, según Pons, «la primera página en blanco de la música moderna la escriben las jóvenes orquestas» formadas por músicos «de gran talento».

–¿Cuál es el hilo conductor de este concierto?

–Son tres grandes ballets rusos, obras fundamentales de finales del siglo XIX y principios del XX. El primero es 'La bella durmiente' de Tchaikovsky, seguirá 'La consagración de la primavera' de Stravinski y terminaremos con 'Romeo y Julieta', de Serguéi Prokofiev. Tchaikovsky es el padre de la criatura, el que eleva los ballets a un nivel superior, une el ballet y la danza con esplendor. Son ballets de calidad al nivel de las óperas. Recuerdo la compañía de los Ballets Rusos, creada en 1907 por el empresario ruso Sergei Diaghilev, que encargó a Stravinski diversos ballets. Los tres primeros fueron 'El pájaro de fuego', 'Petrushka' y 'La consagración de la primavera'. Y finalmente, interpretaremos a Prokofiev.

–¿Por qué ha elegido este repertorio de ballets?

–Es sencillo, porque me gusta. Además, ya los interpreté el Día de la Música.

–El concierto se enmarca dentro del ciclo de la UIMP dedicado a la música.

–Sí, es un ciclo al que hay que aplaudir. Santander gana con este ciclo porque al frente hay un director artístico de bandera, Antonio Moral. Es una muy buena noticia para Santander que se celebre este ciclo con un programa realizado con acierto y muy variado.

–¿Cómo es dirigir una orquesta de jóvenes intérpretes?

–La juventud tiene dos caras. De un lado, tiene energía y fuerza, es un chute, y de otro lado, la juventud te exige mucho a nivel pedagógico y de dedicación, te absorbe mucho tiempo. Los jóvenes son almas en un movimiento casi centrifugador con un nivel muy alto. La Joven Orquesta Nacional de España es el futuro, aquí está lo más granado de los músicos jóvenes, es como la 'Rojita' en fútbol.

–¿Cuál es la primera lección que explica a un alumno de música?

–Los intérpretes de la Joven Orquesta Nacional de España llevan a sus espaldas muchos años de estudio y trabajo. Han pasado exámenes y oposiciones durísimas y la mayoría proceden a su vez de jóvenes orquestas de sus comunidades autónomas. Estos músicos son una selección, de una selección, de una selección. Han llegado a este puesto después de un trabajo muy duro. No son debutantes, aún siendo muy jóvenes.

El concierto

La orquesta:
Concierto sinfónico de la Joven Orquesta Nacional de España 'Los grandes ballets rusos' bajo la dirección de Josep Pons
El repertorio:
Interpretarán obras de P.I. Tchaikovski, S. Prokofiev e I. Stravinski
El Lugar:
Hoy, en la Sala Argenta del Palacio de Festivales. A las 20.30 horas

–¿Cómo está la enseñanza de música en España?

–El panorama orquestal en España ha cambiado mucho en los últimos años. El cambio ha sido muy profundo y siendo gente muy joven, son músicos muy experimentados. En este sentido, nos hemos homologado a los grandes países europeos. Si tuviera que escoger una orquesta en estos momentos en España me quedaría con una de jóvenes músicos. También hemos avanzado mucho en los últimos años a nivel de auditorios. En Cantabria, sin ir más lejos, el mejor ejemplo es el Palacio de Festivales, que además ha dinamizado la vida en la ciudad. La primera página en blanco de la etapa moderna de la música en España la escriben las jóvenes orquestas. Y la mejor es la Joven Orquesta Nacional de España. Después está la Joven Orquesta de Cataluña y el resto. Esto marca un punto de inflexión. Los jóvenes son el futuro igual que lo fueron quienes formaron parte de estas orquestas hace años y hoy están en las mejores del mundo. España nunca fue una potencia que exportara músicos y hoy en día lo hace.

–¿Hay entonces una buena cantera de músicos jóvenes en España?

–Sí, además el profesorado en España es brillante. Muchos jóvenes tuvieron que viajar y conocieron otros profesores de Europa y América y tocaron en otras orquestas. Tenían un gran talento y por eso se fueron a estudiar fuera de España o a tocar en orquestas internacionales. Hoy es al revés, los extranjeros vienen a estudiar a España. La enseñanza musical ha cambiado la piel y sin estas orquestas jóvenes esto no se hubiera producido.

–Con 12 años ya sabía que iba a ser músico, ¿cómo fue?

–No es que sabía que iba a ser músico, con doce años ya era músico. Entré con nueve años en la Escolanía de Montserrat y una condición sine qua non era saber música. Yo ya había estudiado música y con 12 años lo que decidí es ser músico profesional. Es vocacional igual que un niño que a esa edad ya sabe que quiere ser médico o abogado.

–¿Y qué le pide usted a una buena orquesta?

–Que toque bien. Es como un equipo de fútbol, tiene que tener buenos jugadores, que toquen bien la pelota y estén coordinados con un buen entrenador. Hay muchas variables. Una buena orquesta debe tener buenos músicos, estar coordinados y un buen director al frente. Está la aptitud y la actitud de los músicos.... Deben estar dispuestos a tocar en conjunto y ceder en virtud del grupo. Todos deben poner de su parte para que funcione.

–¿Qué cualidades debe tener un director de orquesta?

–Tiene que sacar lo mejor de cada músico, igual que un entrenador de fútbol hace con los jugadores.

–¿Qué le ha enseñado la música?

–La música es mi vida. Empecé a ser músico con 7 años y siempre he estado en contacto con la música. Es un arte noble que me ha lo ha dado todo.

–¿Tiene alguna manía antes de salir al escenario?

–(Ríe). Creo que no. Es un gran gozo salir el escenario porque trabajamos para esto. Hay mucho esfuerzo antes de subir a un escenario... Es el momento dulce de la carrera.