Cantabria no recicla más de la mitad de las escorias que genera, unas 200.000 toneladas

Cantabria no recicla más de la mitad de las escorias que genera, unas 200.000 toneladas

Empresas como SIEC, Tirso, Alfa, MARE, TIR, Biogenera o Tradebe valorizan los residuos, animadas desde el Foro de Desarrollo Sostenible de CEOE

María Ángeles Samperio Martín
MARÍA ÁNGELES SAMPERIO MARTÍNSantander

Escorias que sirven para crear energía, residuos orgánicos que pueden mejorar el cultivo de hortalizas...La segunda vida de los residuos es una posibilidad que está ya avanzada en Cantabria y que puede generar actividad económica y empleo, además de cumplir con la normativa comunitaria y preservar el medio ambiente de la región, acabando paulatinamente con las canteras. Son las bondades de la llamada economía circular que aboga por la optimización de residuos y materiales desechados. Esta idea se defiende desde el Foro Empresarial de Desarrollo Sostenible y Energía que existe desde 1994 auspiciado por la CEOE, y en el que se creó un grupo de trabajo sobre economía circular en el año 2016. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer ya que de las entre 300.000 y 500.000 toneladas de escorias que se generan en Cantabria cada año, más de la mitad (unas 200.000) todavía no se valorizan para su utilización en obra pública, aunque su calidad ya está siendo contrastada.

SIEC, Cementos Alfa, Tradebe, Grupo Tirso, Biogenera Innovación, MARE... son algunas de las empresas que llevan a cabo proyectos ambiciosos de recuperación de residuos, algunos de los cuales están obteniendo ya importantes resultados e incluso han proporcionado una salida al negocio habitual golpeado por la crisis económica con especial repercusión en algunos sectores como el de la construcción.

Además, no hay que olvidar que Cantabria tiene su plan de residuos y muchas empresas están interesadas no sólo en cumplir la normativa sino en contribuir en conservar el medio ambiente y, por supuesto, conseguir beneficios económicos.

«Convertimos los residuos de buques en combustible»

«Llevamos desde 2015 investigando mejoras en la transformación de los residuos Marpol generados por buques para su conversión en combustible, a nivel de planta industrial. Somos capaces de convertir el residuo en producto de alta calidad con prestaciones comparables al virgen. Este proceso permite reducir a la mitad el consumo energético y contribuye a reducir CO2. Es una alternativa revolucionaria», explica Adriana Blasco, de Tradebe.

Martín Silván, coordinador del Foro Empresarial de Desarrollo Sostenible y Energía, estima que, aunque se trata de una política que ha de liderarse básicamente desde la Administración, implementando todas las medidas, económicas y legislativas establecidas por la Comisión Europea en su 'Paquete de medidas para la economía circular en el año 2015', «hay muchas actuaciones que se pueden hacer, también a escala regional, local y, desde luego, desde el sector empresarial». En su opinión, es necesario evitar procesos redundantes y conviene aprovechar, como sucede con las materias primas en la economía circular, lo que ya existe y funciona, en vez de duplicar y generar más trámites, más gastos, más ineficiencia.

 

«Recuperar sueloscontaminados por hidrocarburos»

«Realizamos el aprovechamiento de los residuos de construcción de las demoliciones y creamos un 'ecoárido' y se están desarrollando dos líneas de trabajo sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos» apunta Javier González, presidente del Grupo Tirso. Lo más novedoso, el desarrollo de técnicas para recuperar suelos contaminados por hidrocarburos. «Tenemos ya la patente y lo hacemos con la Escuela de Caminos de la UC», añade.

Desde CEOE entienden que «hay que fomentar medidas legislativas, como la actualización del Decreto de Valorización de Escorias, vigente desde 2006, para adaptarlo a las necesidades, no sólo de la economía circular, sino de la propia legislación estatal y al vigente Plan de Residuos, aprobado en el año 2017». Además, consideran «imprescindible agilizar la tramitación de las declaraciones de subproductos, así como la pérdida de la condición de residuo, devolviendo esa competencia a las autonomías». En el caso de que sigan en el Estado, con los artículos 4 y 5 de la vigente Ley 22/2011 de Residuos y Suelos Contaminados, «se debería dotar con carácter de urgencia de los medios humanos y económicos necesarios para agilizar esas tramitaciones, que son, insistimos, imprescindibles».

«Planta de tratamiento en Cabezón de la Sal»

«Estamos montando una planta de tratamiento de residuos orgánicos en el recinto de Cubiertas y Fachadas Terreal (antigua Tejera de Navas) en Cabezón de la Sal para obtener biogas», explica Ángel Ruiz Baquero, presidente de Biogenera Innovación. Las escorias revalorizadas también servirán para lograr abonos orgánicos que para regenerar las canteras. Podría empezar a funcionar este año y tiene capacidad para 30.000 toneladas al año.

De otro lado, Martín Silván plantea que se habla de medidas fiscales para incentivar el eco diseño y las innovación en esta materia, pero hay que ser eficaces, y no simbólicos. Las medidas encaminadas a incentivar han de serlo de verdad «y dejarlas en cantidades mínimas con burocracia máxima para su ejecución no es una buena gestión». Asimismo, desde la patronal cántabra se oponen a que se suban los impuestos, en general, como el de depósito en vertedero y que, si eso se hace, sea de manera armonizada, en todo el Estado, y no sólo e n unas pocas autonomías, como ya se hizo, y supuso que en vez de disuadir el uso de vertederos, que los residuos se vertiesen, por ejemplo, en el País Vasco, encareciendo el precio y subiendo inaceptablemente la huella de carbono de la gestión, además de otro tipo de inconvenientes de tipo logístico, o depender de las políticas de otras regiones.

De restos inútiles y contaminantes a una segunda vida como subproductos

pecial, de los más contaminantes es un desafío para la sociedad y una obligación según la normativa vigente y en Cantabria están surgiendo muy buenos ejemplos que ya están dando sus primeros frutos. Escorias, lodos, arenillas y otros residuos dejan de serlo y se convierten en subproductos. Llega su segunda oportunidad.

Un ejemplo claro es el de la planta que la empresa SIEC instaló en el recinto de GSW para tratar sus escorias. Nada menos que unas 100.000 toneladas al año. El material que se consigue está siendo utilizado en asfalto y pavimento. Se calcula que se producen entre 100-150 kilogramos de escoria por tonelada de acero producido. «Los materiales se están utilizando en las carreteras regionales y en las nacionales y también en las obras del Ayuntamiento de Santander», apunta Juan de Miguel que recuerda que se mantiene una colaboración con la Universidad de Cantabria para mejorar todavía más la calidad de los materiales.

Otro ejemplo es el de Cementos Alfa. que realiza en su planta de Mataporquera la valorización material de los residuos aptos para su uso como materias primas y la valoración energética para los residuos que pueden utilizarse como combustible. La cementera realizó importantes inversiones, 14,5 millones de euros desde 2006 a 2011. En la actualidad cuenta con una instalación apta para valorizare en la fabricación de clinker (componente del cemento) y cemento más de 75.00 toneladas al año de residuos generados en industrias de Cantabria que no son eliminados.

Empresas como Solvay, Saint Gobain. Nestlé, Nissan, Sidenor, GSW, Codefer, Reical o Lunagua aportan cenizas, escorias, arenas de fundición, lodos de demento, cascarilla de cacao o cascarillas de hierro para lograr que estos residuos puedan ser útiles para nuevas actividades.

La idea es aprovechar los recursos disponibles y disminuir el consumo de los naturales. Este es el caso de las canteras, una actividad que podría reducirse mucho evitando la recuperación de los espacios en los que se ubican una vez que se finaliza la extracción.

El Plan de Residuos de Cantabria está programado desde 2017 a 2023, Cuenta con 108 medidas y 9,1 millones de euros de presupuesto. Su objetivo es favorecer el cambio a un modelo de desarrollo sostenible que permita maximizar los recursos disponibles, tanto materiales como energéticos, para que estos permanezcan el mayor tiempo en el ciclo productivo y reducir la generación de residuos, aprovechando al máximo aquellos residuos cuya generación no se haya podido evitar, La transición hacia una economía circular exige la adopción de innovaciones no sólo tecnológicas sino también organizativas y sociales para impulsar el cambio necesario en los modelos de producción y consumo y así contribuir a la competitividad de las empresas, que se generen nuevas oportunidades de negocio y se creen nuevas cadenas de valor que conlleven la creación de empleo.

Pero ¿qué es la economía circular? Ecoembes explica que se trata de un sistema de aprovechamiento de recursos donde prima la reducción de los elementos, de ahí que se presente como una alternativa al actual modelo de producción y consumo. Esto es así porque todos los procesos de fabricación de bienes o servicios implican un coste ambiental, no solo a la hora de producir el bien, sino también una vez que acaba su ciclo de vida. Para minimizarlo, la economía circular aboga por la optimización de los materiales y residuos, alargando su vida útil. De este modo se huye del actual sistema lineal de 'usar y tirar' y se apuesta por otro basado en la prevención, la reutilización, reparación y reciclaje que permiten dotar a los materiales de una segunda vida.

«Se ha logrado una materia prima de gran calidad»

«La valorización de las escorias que realizamos con la Global Steel Wire ha venido no sólo a resolver un problema enorme que existía con los residuos sino a lograr un producto de primera calidad que se utiliza en las obras. Además, seguimos trabajando para mejorar la calidad», explica Juan de Miguel, de SIEC. El proyecto va a cumplir ahora 3 años. «No competimos con los áridos de aquí y evitamos que se tengan que traer de fuera», apunta.

Conseguir una Europa que utilice eficazmente sus residuos es el objetivo de todos los que apostamos por la economía circular. Actualmente, Europa genera más de 2,5 millones de toneladas de residuos al año, lo que equivale a unas cinco toneladas por habitante; concretamente 4.984 kg. En el caso de las ciudades, caracterizadas por un estilo de vida que ha evolucionado hacia una sociedad de puro consumo, cada español genera una media de 448 kg de residuos urbanos, es decir, seis veces más que su peso medio. En este contexto, el Parlamento Europeo ha aprobado una serie de medidas para que se ponga en marcha la economía circular, esa que plantea reutilizar a tirar con el propósito de disminuir el número de residuos generados. Esta hoja de ruta plantea unos objetivos de reciclado que, por ejemplo, en el caso de los envases plásticos se sitúa ente el 55 y 60% en 2025.

«Avanzamos en abonos para mejorar cultivos»

«Estamos con un proyecto con TIR Cantabria para utilizar diferentes residuos, entre ellos los lodos de las depuradoras, las arenas de Solvay y las cenizas de Armando Álvarez. Se están haciendo pruebas de mezcla en el Pozo de Santa Amelia, en un cubilote y se probarán las muestras como abono orgánico en cultivos de hortaliza para ver si con los subtratos obtenidos mejora la calidad», explica Felipe Lavín, director de MARE. En 2 meses comienza la siembra.

Ayudas y empleo

Desde la UE se pone de relieve que la transición recibirá ayuda financiera de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (Fondos EIE), con 5.500 millones de euros para la gestión de residuos. Además, contará con 650 millones de euros procedentes de Horizonte 2020 y de inversiones en la economía circular a nivel nacional.

«Separación de vidrio y valorización de escorias»

«Tenemos dos proyectos desde 2015 en colaboración con el vertedero de Meruelo. Uno para la separación del vidrio de flujo de residuo urbano lo que hace que Cantabria sea buena cumplidora en este caso. Se ha logrado que 5.000 toneladas que iban al vertedero puedan volver a utilizarse», explica Joaquín Pérez Viota, director general de TIR Cantabria. El otro proyecto es para valorización energética de escorias. Se producen 13.00o toneladas de áridos.

El informe de la Fundación Cotec para la Innovación expone que, según las estimaciones de la CE, si se aplica toda la normativa vigente en materia de residuos se crearían más de 400.000 empleos en la Unión Europea, de los cuales 52.000 se localizarían en España y en Cantabria podrían corresponder 520 (aplicando en torno al 1% que suponemos en el PIB nacional). Al fin de impulsar la transición hacia la economía circular es necesario crear una red de indicadores que facilite un sistema de toma de decisiones integrado, que permita evaluar y determinar la situación y el progreso de un cambio de paradigma económico, especialmente en sus fases de producción y consumo.

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