Trump rechaza una reapertura parcial del gobierno

Donald Trump. /Efe
Donald Trump. / Efe

El presidente de Estados Unidos quiere una partida de 5.700 millones de dólares para financiar su muro, pero los demócratas sólo ofrecen 1.300 para seguridad fronteriza

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York (EE UU)

«¿Es usted un agente ruso o ha trabajado alguna vez para Rusia?». La pregunta «más insultante» que le hayan hecho en su vida -respondió sin acritud Donald Trump- vino de una periodista amiga que ha participado en sus mítines y a la que él mismo había llamado en directo el sábado por la noche de puro aburrimiento. Este lunes se la repitió un periodista menos afín al que se lo negó respondió tajantemente, no sin antes acusarle de ser «una vergüenza».

Ese era el Trump enjaulado por la nevada que este lunes rechazó por enésima vez cualquier posibilidad de negociar con los demócratas un acuerdo presupuestario que acabe con el cierre del gobierno federal. El presidente de Estados Unidos, que el jueves estuvo en la frontera con México, presumía de llevar «meses» sin salir de la Casa Blanca, «salvo una noche de vuelo a Irak para visitar las tropas». Todo para negociar con los demócratas, «que están en un sitio muy bonito de Puerto Rico viendo (el musical) Hamilton».

No era cierto. De los 235 demócratas de la Cámara Baja, poco más de una treintena se encontraban en el teatro de San Juan de Puerto Rico donde Lin-Manuel Miranda y su padre intentaban convencerles para que apoyasen la reconstrucción de la isla devastada por el huracán María. Entre ellos no se encontraba la portavoz Nancy Pelosi, con la que Trump tendría que negociar el fin del cierre de gobierno más largo que haya vivido el país. Pero ni Pelosi ni el líder del Senado Chuck Schumer tuvieron la oportunidad de discutir la última propuesta para destrabar la situación porque «la he rechazado», atajó el mandatario.

El plan del senador Lindsey Graham proponía una reapertura parcial que sirviera de tregua y pusiera un plazo para forzar las negociaciones. Así se podrían financiar servicios críticos para la seguridad del país que empiezan a hacer mella, como los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), que controlan el acceso de pasajeros en los aeropuertos. En algunos de los más transitados del país, como Miami o Houston, las autoridades han tenido que cerrar terminales por falta de empleados para los controles de seguridad. Son parte de los 420.000 funcionarios considerados esenciales que trabajan desde hace 24 días sin sueldo, mientras otros 400.000 han sido forzados a quedarse en casa en excedencia forzosa. Cansados de una situación sin salida a la vista, muchos han empezado a utilizar los días de baja por enfermedad. En concreto, 51.000, o el 5,6% del total, llamaron intempestivamente al trabajo el sábado para reportarse enfermos, lo que provocó largas colas de pasajeros en los principales aeropuertos. Y qué decir de los controladores aéreos, que este fin de semana han recibido pizzas gratis de sus colegas canadienses como gesto de solidaridad.

El problema de seguridad en vuelo se extiende también a los inspectores de la Administración Federal de Aviación (FAA), que tendrán que volver al puesto esta semana para revisar los nuevos Airbus A220 de Delta Air Lines o la ruta a Hawái que inaugura Southwest Airlines. Pilotos, mecánicos y personal de mantenimiento trabajan sin supervisión hasta que se reincorporen, lo que inquieta a los pasajeros más que las colas.

Trump quiere una partida de 5.700 millones de dólares para financiar su muro, pero los demócratas sólo ofrecen 1.300 para seguridad fronteriza. Cuando el jefe de personal de la Casa Blanca Mick Mulvaney sugirió un acuerdo intermedio el pasado día 4, Trump le cortó en seco: «Lo acabas de joder todo». Según la fuente de Axios, «fue muy tenso». El presidente volvió a reunirse con los demócratas el miércoles pero abandonó la reunión minutos después porque no aceptará «nada que no sea financiar el muro», les dijo.