Un bando de Soba pidiendo el control de los perros salvajes provoca la censura animalista

Un bando de Soba pidiendo el control de los perros salvajes provoca la censura animalista

Defensa Animal critica que se inste a «la eliminación» de canes agresivos por los daños al ganado, mientras que el alcalde pide «no sacar las cosas de contexto»

ELENA TRESGALLO SOBA.

La Federación de Defensa Animal de Cantabria (DEAN) ha presentado un escrito de denuncia al alcalde de Soba, el regionalista Julián Fuentecilla, por la emisión de un bando municipal en el que el Consistorio solicitaba auxilio a Medio Natural para «controlar o eliminar» algunos perros «descontrolados» que habían causado daños en el ganado. Según DEAN, se comete así «un grave incumplimiento» de la Ley de Protección Animal de la comunidad autónoma, al no disponer de un servicio de recogida y mantenimiento de los animales abandonados. El alcalde les pide que «no se saque» el asunto «de contexto», porque se trata de un anuncio «disuasorio o preventivo» para controlar los animales en el monte.

El bando de la polémica se inicia con un párrafo en el que el alcalde explica que tras «detectarse problemas con perros que vagan descontrolados» por los montes de Soba y conocer «en las últimas semanas» que esos cánidos han atacado al ganado, apareciendo «potros recién nacidos mordidos por estos perros, pero también matando cabras y potros», y «con el fin de evitar que se sigan produciendo daños sobre la ganadería» se ha pedido la colaboración de Medio Natural para que «controle y elimine todos los perros que vaguen sin control por el monte».

Es sobre todo la contundente frase de este bando, la que ha sido más cuestionada por el colectivo animalista, ya que opinan que, con la petición realizada a Medio Natural el Ayuntamiento «incumple» de forma «grave» sus obligaciones para el bienestar y protección animal recogidos por Ley, al no contar con un servicio de recogida y mantenimiento de animales abandonados. También censuran «su falta de sensibilidad y de ética» en este tema.

«No somos mataperros, son animales asilvestrados. Sólo queremos disuadir para que no se les deje campando a sus anchas»

Asimismo, exigen que se presenten «pruebas» de los ataques que mencionan en el bando y conocer exactamente el número de animales que se han detectado. También se dirigen a Medio Natural para pedir que se vigile el cumplimiento de la actual Ley de Protección Animal, «pero no solo por parte de los ciudadanos, sino también de los Ayuntamientos», apostillan. A su juicio, «es intolerable» que, en la actualidad, sean las protectoras quienes «les estemos haciendo su trabajo sin ningún tipo de subvención, y todavía, tengamos que leer este tipo de bandos que demuestran una falta de compromiso ético por el bienestar animal más propio de la Edad Media que del siglo XXI», zanjan.

«Es un bando preventivo»

El alcalde de Soba, Julián Fuentecilla, pidió ayer a los animalistas que no «le dieran tantas vueltas y vueltas» al bando «sacando las cosas de contexto». El regidor incidió en que se trataba de un anuncio «disuasorio o preventivo» que sólo pretende que no se deje a los perros «campar a sus anchas» por el monte. Aclaró que solo son algunos casos y que se trata «de perros de gran envergadura y asilvestrados» que se han detectado en la zona y que están causando problemas como lo haría «un lobo», comparó. «No somos mataperros», defendió Fuentecilla, quien afirmó que sólo se pide ayuda para atajar un problema que ha causado daños constatables.

El regidor rechazó que en los pueblos o el medio rural no hubiese sensibilidad por el bienestar animal como les acusan. «Aquí se rescata a los animales que son dóciles» y se les acoge en las aldeas «cuidándolos y alimentándolos». «Nosotros mismos hemos atendido a mucha gente que se les ha perdido el perro y hemos estado días ayudando a buscarlo por el monte, o incluso los recogemos y adoptamos para la casa», zanjó.

No es la primera vez que un bando del estilo pone en un pequeño brete al alcalde de Soba ya que otra de estas notificaciones -en la que pedía «control» a los ganaderos de los «toros sueltos» por el monte tras dar un semental «un susto» a unos senderistas- también le acarreó numerosas críticas, en esa ocasión por parte del sector ganadero, lo que le exigió tener que hacer un esfuerzo posterior por matizar y contextualizar el mensaje lanzado.

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