Polanco grita 'No' a la nueva depuradora de Vuelta Ostrera

Un momento de la concentración de protesta celebrada hoy./Luis Palomeque
Un momento de la concentración de protesta celebrada hoy. / Luis Palomeque

«La instalación en la Isla de Solvay tendría imprevisibles consecuencias negativas para la zona», se han quejado los vecinos y políticos

DM .
DM .Santander

Vecinos de Polanco y representantes de todos los grupos municipales han dicho este viernes «alto y claro» que no quieren que la depuradora alternativa a la de Vuelta Ostrera se instale en el municipio, porque es, a su juicio, «un disparate».

En un acto de protesta que han llevado a cabo en Requejada, los ciudadanos de este municipio se han concentrado para mostrar su «total rechazo» a que esa depuradora se ubique en la Isla de Solvay, ya que creen que «marcaría la vida» del municipio «por muchas décadas».

En un manifiesto, que ha leído una vecina tras ser acordado por todos los partidos en el Ayuntamiento, han señalado que la propuesta de instalar la futura depuradora en el municipio «tendría imprevisibles consecuencias negativas para toda la zona».

«No queremos padecer durante generaciones los riesgos que supondría Vuelta Ostrera en la Isla de Solvay. No queremos padecer los riesgos que ello comporta para la salud y para nuestra calidad de vida», han afirmado esos ciudadanos, que aseguran que tampoco quieren que otros pasen por esa situación.

Sobre la depuradora del saneamiento de los ríos Saja y Besaya, ubicada en Vuelta Ostrera, pesa desde 2005 una sentencia firme de derribo que dictó el Tribunal Supremo, que está a la espera de ejecución hasta que se construya la instalación alternativa, para la que busca ubicación la Confederación Hidrográfica del Cantábrico.

Los concentrados este viernes en Requejada han pedido que esa «macrodepurada no hipoteque» su futuro y han animado al resto de ciudadanos de la comarca a sumarse a su «justa reivindicación, por las consecuencias tan negativas que podría tener para todos».

En su manifiesto, los convocantes de la protesta afirman que la ubicación de la Isla de Solvay de la depuradora supondría un «enorme e imprevisible riesgo medioambiental», porque es «una isla artificial, producto de décadas de relleno en diques y contradiques, y por ello muy inestable».

«Todos hemos oído contar historias a nuestros mayores sobre esta zona y todos somos conocedores de los peligros que entraña adentrase en la isla», señala el manifiesto, quien señala que un vertido afectaría, además de a Polanco, a Suances o Miengo, así como a sus playas.