Ramiro Carvallo, el «guardián» del nacimiento del río Besaya

Ramiro Carvallo, en un primer plano, junto a otras vecinas, en el nacimiento del Besaya./J. L. Sardina
Ramiro Carvallo, en un primer plano, junto a otras vecinas, en el nacimiento del Besaya. / J. L. Sardina

Lleva casi 20 años madrugando a diario para acudir a este lugar que de forma totalmente altruista cuida como si fuera su casa

j. l. sardina .
J. L. SARDINA .Fresno del Río

Ramiro Carvallo de Egas, portugués de nacimiento y vecino de Reinosa desde 1978, lleva casi 20 años siendo el «guardián» del nacimiento del río Besaya, un entorno natural donde surge este río cántabro, en terrenos de Fresno del Río, localidad del municipio de Campoo de Enmedio. Todos los días, hasta con un metro de nieve, asegura Carvallo, sale de su casa, sobre las seis de la mañana y se desplaza hasta el nacimiento, donde, dependiendo de la meteorología y la estación del año, poda, siembra y riega. Un sinfín de labores que realiza altruistamente, en colaboración con el Ayuntamiento, que el proporciona parte del material.

Carvallo, casado y con dos hijos, llegó a Campoo hace 40 años, trabajando en empresas de construcción y electricidad, aunque en la actualidad está prejubilado. Reside a escasos metros del camino que, desde la capital campurriana se dirige hasta el nacimiento. «Una mágica zona natural» que le atrajo y, que, a través de los años, conoce al milímetro; pues después de pasar un rato en este punto, continúa su paseo; dependiendo de los días, al Pico la Muela, el Ropero, Pagüenzo, o paseos más cortos hasta Aradillos y Morancas. Ese es el recorrido diario matutino, que algunas jornadas de nieve hace con raquetas. Pero después de comer, siempre con los suyos, vuelve por la tarde hasta el nacimiento a seguir con la tarea y a disfrutar por los vecinos que acuden para charlar un rato.

«He plantado árboles, flores y cuido este lugar, sin más pretensión que esté limpio y bonito, aunque a veces te llevas alguna desazón, pues la gente se cree que las flores se pueden cortar, te encuentras plásticos o papel de aluminio y, hasta me ha desaparecido la regadera».

En septiembre de 1998, la Consejería de Medio Ambiente, con un presupuesto de 15 millones de las antiguas pesetas ejecutó la obra de recuperación del entorno del nacimiento de río Besaya, gracias a la perseverancia del que fue alcalde pedáneo de Cañeda, primera localidad bañada por este río, Ángel Gutiérrez. Las obras consistieron en la recuperación del manantial y la construcción de una pantalla de piedra con la canalización de las aguas, del todavía incipiente Besaya, mediante un pequeño cauce, construido de piedras de mampostería y el recubrimiento del lugar con lajas de piedra. En frente del nacimiento, cruzando el camino de acceso, se cerró una pequeña superficie, donde se ubicó una fuente y se plantaron los primeros árboles. Zona ésta que, casi desde su inauguración, mantiene viva Carvallo.

En esta primera fase de actuación, se recuperó también el puente, ubicado en el 'Camino de la reina', denominado así porque se dice que la reina Urraca transitó por el lugar. Para la segunda fase de actuación, que nunca se ejecutó, se había solicitó la fragmentación de un pequeño tramo de calzada que discurre al lado del nacimiento, en dirección al pueblo de Morancas, para mostrar las distintas capas que formaban las calzadas romanas, como explicación y conocimiento de los logros más notables de la civilización romana como fueron sus vías de comunicación. La actuación se culminó un año más tarde con la colocación en una hornacina de la pantalla de piedra de una réplica de la Virgen de Las Caldas.