«La defensa del hotel ha supuesto un gran desgaste para la familia»

El Hotel Miramar, ubicado en la playa de Brazomar desde hace siete décadas, es un edificio emblemático en Castro Urdiales que se ha intentado salvar por parte del Ayuntamiento y varios colectivos. /Abel Verano
El Hotel Miramar, ubicado en la playa de Brazomar desde hace siete décadas, es un edificio emblemático en Castro Urdiales que se ha intentado salvar por parte del Ayuntamiento y varios colectivos. / Abel Verano

Iñaki Alonso, propietario del Miramar, cree que «se va a perder uno de los emplazamientos más pintorescos y mágicos de todo el Cantábrico»

Abel Verano
ABEL VERANOCastro Urdiales

«Hemos hecho todo lo posible por defender la propiedad, y tanto tiempo ha supuesto un elevado coste económico y un gran desgaste anímico para la familia. Espero que ahora que se acaba el calvario volvamos a ser los mismos. Pasar este calvario sólo se lo desearía al peor de mis enemigos. Económicamente ha sido una ruina, se ha invertido mucho dinero, que finalmente solo ha servido para engordar las arcas de la Administración y los bolsillos de algún abogado». Así de rotundo se muestra Iñaki Alonso, uno de los propietarios del Hotel Miramar de Castro, días después de hacerse pública la sentencia del Tribunal Supremo (TS) en la que rechaza el último recurso que ha presentado y confirma la demolición del edificio.

A Alonso el fallo del Supremo le ha parecido «vergonzoso» tanto en el fondo como en las formas. No entiende que después de un año y dos meses, que es aproximadamente el tiempo que ha pasado desde que se presentó el recurso, «Costas no haya presentado la Orden Ministerial de 2 de julio del 2002 aprobatoria del deslinde, que es una de las cosas que nosotros reclamábamos. Y que el TS dé por valido un certificado firmado por la directora general de la Sostenibilidad de la Costa y el Mar, que es lo único que hasta el momento han presentado cuando se ha requerido dicha Orden Ministerial...».

El propietario del Miramar entiende que se está dando por bueno un documento interno que justifica la existencia de una Orden Ministerial «que no ha sido publicada, ni firmada por un Ministro o persona competente». «La sentencia dice simplemente que el expediente está completo y punto. Y qué casualidad, es la segunda Orden Ministerial que afecta a nuestro caso que, parece ser, no ha sido publicada. Pasa también con la Orden Ministerial del 6/4/63. Yo me esperaba una sentencia desfavorable, pero no esto».

«Si lo van a tirar no sé a qué están esperando, ¿a que se caiga por su propio peso?» iñaki alonso | propietario del miramar

Alonso ve «muy difícil, por no decir imposible» que su hotel se pueda salvar. «Si hay alguna opción, ya no está en nuestras manos. La decisión de declarar de utilidad pública el derribo del Miramar viene de un Consejo de Ministros y ha sido ratificada con la sentencia del Supremo. A no ser que ocurra un milagro y un nuevo Consejo de Ministros echara atrás el derribo».

Lo que le resulta curioso al propietario del hotel es que, a pesar de ser declarado el derribo del Miramar de utilidad pública, desconoce el plan que tiene la Administración para declarar dicha utilidad pública. «Lo normal en un proceso de expropiación, como es nuestro caso, es que exista una finalidad o plan que la justifique. Puede que me equivoque, pero yo no lo he encontrado en ningún lado, es más, hasta hace poco el Ayuntamiento de Castro andaba dándole vueltas a distintas posibilidades y desconozco qué planes existen después del derribo. Estoy deseando verlo, a ver con qué nos sorprenden».

«El derribo está condicionado a que exista una partida presupuestaria» Ángel Díaz Munío | Alcalde de Castro Urdiales

A pesar de que están próximas unas elecciones generales que pueden suponer un cambio en el Gobierno español, Alonso cree que «no es una cuestión de la ideología política del nuevo Gobierno». «Ha sido una decisión política tomada en un Consejo de Ministros la que ha condenado al edificio. Aunque no soy jurista, la lógica me lleva a pensar que una decisión tomada por dicho Consejo solo puede ser revocada por el mismo o uno superior, pero no deja de ser una suposición. Lo que sí debería hacer el Gobierno que salga elegido es cambiar la vigente Ley de Costas, cuya finalidad primordial es conseguir la recuperación del litoral a coste cero. Y esto lo dice José Ramón Rodríguez, Abogado del Estado ante el Supremo, que seguro que de este tema algo debe saber».

El Ayuntamiento espera que se agilice el derribo

Después de que el Tribunal Supremo confirmase la demolición del Hotel Miramar, el alcalde de Castro Urdiales, Ángel Díaz Munío (CastroVerde), solo espera que las obras se lleven a cabo con la mayor brevedad posible para evitar los problemas de circulación de peatones y ciclistas que transitan junto a un edificio que presenta un avanzado estado de deterioro por la falta de mantenimiento. Díaz Munío no espera que esa actuación sea tan rápida «desgraciadamente» porque «el derribo está condicionado a que exista partida presupuestaria y eso es una dificultad para el Gobierno español».

Parte de la historia de Castro

Durante los últimos once años han sido muchos los colectivos y los intentos del Ayuntamiento castreño por librar el Miramar de la piqueta. Alonso asegura que la única Alcaldía que intentó hacer algo fue la que presidió Fernando Muguruza. «El resto, más bien lo contrario. Respecto al Gobierno de Cantabria, dice irónicamente, que no los conoce. Por contra, da las gracias a quienes han defendido el hotel, pero también entiende que haya gente a favor de derribarlo. «Me duele ver cómo lo están dejando morir poco a poco, como una ballena agonizante varada en la playa, que ya muerta por su peso empieza a descomponerse, a oler mal y molesta a todos los que se acercan por su lado. Si lo van a tirar, no se a qué están esperando, ¿A que se caiga por su peso? Vamos a perder parte de la historia de Castro y uno de los emplazamientos más pintorescos y mágicos de todo el Cantábrico».

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