Herida grave una mujer tras caer desde un tercer piso en Castro Urdiales cuando limpiaba las ventanas

Edificio de la calle San Francisco, donde ocurrieron los hechos./Samira Hidalgo
Edificio de la calle San Francisco, donde ocurrieron los hechos. / Samira Hidalgo

La vecina, de 55 años, se precipitó ayer a la calle cuando echaba limpiacristales y sufre múltiples fracturas, aunque no se teme por su vida

Mariña Álvarez
MARIÑA ÁLVAREZSantander

Una mujer de 55 años de edad sufre múltiples fracturas después de caer al vacío desde un tercer piso en Castro Urdiales, un accidente sobrevenido cuando limpiaba las ventanas de su casa. Al parecer, fue al echar líquido limpiacristales en la parte exterior de una ventana apoyada en el alféizar cuando pudo resbalar precipitándose a la calle. Tanto por lo que ella misma contó, como por declaraciones de testigos y las lesiones que presentaba, se sospecha que cayó de pie y que, al impactar contra el suelo, se desplomó hacia delante. Un vecino la vio tendida en la acera boca abajo sobre un charco de sangre y dio aviso a los servicios de emergencia, que la trasladaron a Valdecilla consciente. Su estado se considera grave por el tipo de fracturas que ha sufrido, pero no se teme por su vida.

En un primer momento acudieron a la zona sanitarios de la DYA y del centro de salud de Castro Urdiales, que observaron la necesidad de derivar el caso al 061. Desde Laredo acudió, entonces, una ambulancia SVA (Soporte Vital Avanzado). Los primeros efectivos que llegaron a la zona montaron un hospital de campaña en la calle para proteger a la mujer, que permaneció en la misma posición por la recomendación de los médicos de no moverla. Estaba acompañada también por agentes de la Policía Local, de los bomberos y de la Guardia Civil cuando llegaron los sanitarios del 061. Estos le aplicaron medicación contra el dolor para poder trasladarla, y una vez inmovilizada y estabilizada en la ambulancia la sedaron para que soportara el viaje hasta Santander. Según ha podido saber este periódico, la mujer no perdió la consciencia en ningún momento y fue ella misma la que contó en Valdecilla, ya sin los efectos de la sedación, que «se le fue un pie» cuando estaba echando limpiacristales subida al alféizar.

Pocos testigos en la calle San Francisco

Los establecimientos de la calle permanecían cerrados en su mayoría a la hora del suceso, siendo testigos del accidente algunos clientes de los bares que escucharon el golpe del impacto del cuerpo de la mujer al caer contra la acera. Los dueños del resto de los establecimientos preguntados por este periódico se enteraban a la vuelta a sus puestos de trabajo del suceso, que causaba confusión entre los vecinos, ya que se dudaba de si era una de las hijas de la mujer herida la que se había caído a la vía desde la vivienda. «Me enteré a las 20.00 horas de lo que había sucedido, porque cuando pasó yo estaba en la zona de mi casa que da para la otra calle y no oí ni a las ambulancias», señaló una vecina de un bloque cercano. Otra mujer explicó que su hermano sí vio el suceso al oir el golpe, asomándose a la ventana de su casa y viendo el cuerpo de la mujer tendido en el suelo. Por último, el propietario de uno de los locales comerciales indicó que su mujer estaba en ese momento trabajando, enterándose por sus clientes del suceso al oir el golpe y viendo cómo se acercaban las autoridades pertinentes al lugar de los hechos.

Informa, Samira Hidalgo.

El año pasado se alertó contra esta práctica

Este accidente ocurrido ayer en Castro Urdiales es el ejemplo del riesgo tantas veces advertido por distintos cuerpos de emergencias de Cantabria ante la peligrosa costumbre de limpiar las ventanas encaramados en salientes de las fachadas, casos detectados en varias ocasiones durante el año pasado, tomado con humor en las redes sociales pero que obligaron a estamentos como los bomberos a intervenir para alertar del peligro.

Esta imagen es de principios de mayo del año pasado, de una mujer limpiando sus persianas en la calle Fernando de los Ríos de Santander con los pies apenas apoyados en un estrecho alféizar en un cuarto piso. La foto circuló por las redes sociales, y solo fue la primera de toda una serie de impactantes imágenes de personas arriesgando su vida para limpiar.

Foto de junio de 2018, tomada en la calle Pizarro de Santander. Otra mujer limpia en el alféizar en cuclillas.

En el mismo mes de junio de 2018, fue descubierta esta otra, con un pie apenas apoyado en un balcón para limpiar los cristales de su piso, en un alto edificio de la calle Vargas de Santander.