Científicos del 'Fora' buscan bacterias

Científicos del 'Fora' buscan bacterias
Lucía Alcolea

.Los estudiantes de biología del Instituto Foramontanos participan en un proyecto para encontrar microorganismos con los que crear nuevos antibióticos

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

El IES Foramontanos de Cabezón de la Sal es uno de los veinte centros educativos de Cantabria que participa en el proyecto Micromundo, cuyo objetivo es descubrir nuevos microorganismos en el suelo frente a bacterias superresistentes a antibióticos. «Los científicos nos hemos dado cuenta de que cada vez hay más bacterias que son resistentes a los antibióticos que tenemos, y con este estudio se intenta que sean los alumnos quienes tomen muestras del suelo en diferentes lugares de la geografía cántabra para encontrar bacterias que no conozcamos y que fabriquen nuevos antibióticos», explica David Castañeda Bolado, el profesor de biología y geología que lidera el proyecto en el centro educativo, junto a la docente Susana Monteserín Real y sus alumnos de 1º de Bachillerato.

Los estudiantes, que han podido vivir esta experiencia en primera persona, serán los encargados de presentar los resultados de su investigación el próximo 24 de junio en el Palacio de Festivales de Santander. La iniciativa ha sido puesta en marcha por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, con el respaldo de la Sociedad Española de Microbiología (SEM), la Universidad de Cantabria (UC) y el Instituto de Investigación Sanitaria Marqués de Valdecilla (IDIVAL), en colaboración con las consejerías de Sanidad y Educación del Gobierno de Cantabria.

En el aula de biología del IES Foramontanos las mesas están situadas en fila. Hay un esqueleto humano y dos microscopios -al menos-. En una pizarra están escritos con rotulador negro los temas que se tratarán ese día de la semana. «Existe una problemática importante con el consumo de antibióticos», cuenta David frente a sus alumnos, «porque la gente normalmente deja de tomarlos a los cuatro días y eso hace que se cree una resistencia al medicamento». Ante esta realidad, «hoy en día tan solo dos grandes compañías farmacéuticas internacionales de las nueve que existen se dedican a investigar para crear nuevos antibióticos». ¿Por qué? «porque las bacterias van más rápido que nosotros y en seguida se hacen resistentes, mientras que investigar conlleva invertir millones de euros en algo que puede ser efectivo tan solo durante un año, lo que a las compañías no les interesa porque apenas logran obtener rentabilida». De ahí el concepto de ciencia ciudadana, ya que son los alumnos quienes adoptan un papel activo a la hora de investigar en una sociedad donde la ciencia explica el principio y el final de las cosas. Y donde esta problemática, asegura el profesor, «causa miles de muertes en Europa».

«Es una manera de ayudar al mundo», comenta Andrea, una de las alumnas, «porque si encontramos una bacteria capaz de matar a otras bacterias superresistentes estamos haciendo una aportación importante a la ciencia». Antes de ponerse manos a la obra, los docentes del Foramontanos recibieron una formación por parte de los investigadores encargados del proyecto. Después aplicaron la metodología con los alumnos, quienes comenzaron por recibir un kit de trabajo con el que recoger muestras de tierra en lugares «poco frecuentados por animales y por humanos». Luego llevaron las muestras de tierra al laboratorio y las suspendieron en un líquido estéril dentro de unas placas redondas para obtener las bacterias, que han ido creciendo alimentándose de los nutrientes hasta convertirse en pequeñas manchas marrones.

Una vez obtenidas las bacterias, las llevaron a Valdecilla, donde se han encargado de analizar los microorganismos para encontrar nuevos compuestos frente a bacterias patógenas. Tras realizar casi 11.200 ensayos con los resultados obtenidos entre todos los centros educativos, en Cantabria se han encontrado 124 bacterias nuevas con propiedades antimicrobianas frente a algunas de estas superbacterias. «Aún está por determinar si alguno de los hallazgos es de los alumnos del Foramotanos», comenta David, a quien el resultado final no le importa tanto como el desarrollo de esta experiencia. «El objetivo de este proyecto para mí no es tanto encontrar una bacteria, sino que los estudiantes sean capaces de acercarse al mundo de la investigación y la divulgación», así como que «conozcan el problema que existe por el mal uso que hacemos de los antibióticos». «Ahora tratamos de concienciar más a la gente de nuestro alrededor sobre la importancia de tomar bien el medicamento», indica María, otra de las alumnas. El próximo 27 de junio realizarán una exposición en el salón de actos del instituto para mostrar su trabajo a familiares, docentes y compañeros.

Para ellos «ganar es importante», pero no lo es todo. Saben que la ciencia es ensayo y error. «El hecho de que se hayan encontrado 124 bacterias no es tanto éxito, porque luego hay que analizarlas y averiguar si pueden ser efectivas con las personas», comenta Andrey Tikhonenko «A veces te sacrificas, analizas, investigas y no encuentras resultados», pero así ha avanzado la humanidad a lo largo de los siglos. Sin la ciencia todo está perdido. Aunque «siempre hay un componente de suerte», dice el profesor. El próximo día 24 un comité de científicos verá todas las propuestas y decidirá quiénes son los finalistas.