Cuatro calles franquistas cambian hoy de nombre

Un operario, cambiando una placa este jueves./
Un operario, cambiando una placa este jueves.

Otras dos recuperarán su denominación histórica. Quedan por retirar los monumentos a la Brigada Navarra y a las legiones italianas

JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

El Ayuntamiento de Santander da hoy un paso más hacia el cumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica del año 2007 que le obliga a cambiar los nombres franquistas de calles por otros demócratas. El pleno de la Corporación aprobó el 28 de mayo pasado los nuevos nombres para cuatro calles franquistas y la devolución del nombre real a otras dos que se pensaban que lo eran. Se cumplió así el trámite definitivo que se inició tres meses antes, cuando la comisión de expertos aprobó el cambio. En total se han consumido seis meses, y otros tres de deliberaciones previas.

Las calles que cambian de nombre

Calle de Simancas (Calle del Archivo de Simancas)

Calle de la Batalla del Ebro (Calle del Río Ebro)

Calle de los Héroes de la Armada (Calle de la Armada Española)

Calle de los Héroes del Barco Baleares (Calle de las Islas Baleares)

Calle delAlzamiento (Calle delAlzamiento de 1808)

Calle de Canarias (Calle de las Islas Canarias)

Las calles en la que hoy se cambian las placas son Simancas, Batalla del Ebro, Héroes de la Armada y Héroes del barco Baleares. A la placa de la calle del Alzamiento se le añadirá de 1808 contra los franceses (en realidad su nombre oficial desde siempre); y en la calle Canarias constará en la placa Islas Canarias, que es como en realidad se denomina de forma oficial, y no del barco Canarias, como se pensaba en principio. Estas dos calles fueron perdiendo su nombre oficial en las placas por contaminación, después de los sucesivos cambios de estos elementos. La investigación del grupo de expertos nombrados por el Ayuntamiento descubrió la verdadera nomenclatura de ambas vías, y el pleno de la Corporación de mayo pasado decidió que fuera reintegrada en cada placa.

Cada una de las que se colocará hoy tiene un precio de 68 euros, IVA incluido. Como norma se pondrá una placa al principio de la calle y otra al final. Y si la calle es muy larga, en las intersecciones. Pero esto no siempre se cumple.

Los que aún no se retirarán de las calles son los dos monumentos franquistas cuya desaparición fue aprobada también por la Corporación municipal. El de la Brigada Navarra, situada en la avenida de la Reina Victoria, y el dedicado a las legiones italianos, que se ubica delante del Casino de El Sardinero. Como dijo en la sesión plenaria de mayo la concejala de Cultura, Mirian Díaz, es necesario contratar una empresa especializada que retire las grandes piezas de piedra que componen los dos monumentos, pues el Ayuntamiento no dispone de maquinaria para ello. Ayer, desde el Gobierno municipal se informó que se han pedido varios presupuestos económicos para la retirada de los monumentos franquistas, pero se está a la espera de recibir otros para elegir el que resulte más ventajoso. Tanto las viejas placas franquistas como las piezas de los monumentos serán depositados en los almacenes municipales, junto al monumento al general Franco, los escudos y águilas del monolito del alto de Miranda, las piezas fascistas retiradas en su día del monumento a los italianos y otras iconografías franquistas que han sido eliminadas de las calles.

La primera pieza franquista fue retirada en el año 1989 por la Delegación del Gobierno. Fue el escudo que presidía su edificio, en la avenida de Calvo Sotelo. La última ha sido eliminada por el Ayuntamiento de Santander, en enero pasado, cuando se retiraron las placas de la calle dedicada al almirante Luis Carrero Blanco, para poner las nuevas, dedicadas al internacional jugador de golf SeverianoBallesteros.

Lo que resta

Aún tiene mucha asignatura pendiente el Ayuntamiento de Santander: el cambio de nombre de otro listado de calles que fue aprobado por la comisión de expertos. Deben ser sustituidas por otras denominaciones Alcázar de Toledo, Alféreces Provisionales, Almirante Cervera, Alto de los Leones, Belchite, Brunete, Camilo Alonso Vega, Capitán Cortés, CapitánPalacios, Carlos Haya,Columna Sagardía, Comandante Velarde, Viviendas de la Falange, División Azul,García Morato, GeneralDávila, General Díaz de Villegas, General Moscardó, Montejurra, Matías Montero, Ruiz de Alda, Sargentos Provisionales y Zancajo Osorio. Los expertos, y finalmente el pleno corporativo, deberán aprobar los 23 nuevos nombres. Y, como ha recordado el alcalde Iñigo de la Serna en varias ocasiones, hay centenares de nombres propuestos por historiadores, políticos, vecinos, asociaciones o grupos.

Porque las placas que hoy se sustituyen forman parte de una solución sencilla para poder cambiar calles sin complicar mucho la vida a los vecinos y las direcciones postales. En realidad, para los santanderinos, Simancas seguirá siendo Simancas y Baleares, Baleares. Pero las calles que deben cambiar de nombre lo harán de forma radical; incluso podrían recuperar el nombre que tuvieron antes del franquismo, tesis que defiende el Centro de Estudios Montañeses.

Entre las propuestas de historiadores de la comisión de expertos, está que la calle dedicada al Alcázar de Toledo recupere su nombre histórico, que era calle De las ánimas. Y que el paseo del General Dávila recupere el nombre de Sánchez de Porrúa.

 

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