Revilla y Tezanos aseguran que el CAD de Sierrallana no se privatizará «jamás»

Revilla señala sobre una maqueta del CAD de Sierrallana el módulo que se pretende rehabilitar/
Revilla señala sobre una maqueta del CAD de Sierrallana el módulo que se pretende rehabilitar

La visita del presidente y la vicepresidenta regional al Centro deja «la misma inquietud» en la plantilla y familiares, que seguirán movilizándose

JOSÉ IGNACIO ARMINIOSantander

El conflicto en el Centro de Atención a la Dependencia (CAD) de Sierrallana se mantiene, pese a la visita y las promesas que realizaron el jueves el presidente y la vicepresidenta regional. Miguel Ángel Revilla y Eva Díaz Tezanos aseguraron que el servicio no se privatizará «jamás» y que la obra prevista en uno de los módulos es «imprescindible». Los trabajadores del centro (160) y los familiares de los residentes (97) mantienen «la misma inquietud» y también las movilizaciones ante lo que consideran un intento de «privatización encubierta». El lunes se concentrarán ante el Parlamento de Cantabria.

Tras recorrer las instalaciones, Revilla recordó que se ha detectado una plaga de termitas en uno de los tres módulos del CAD y que el Gobierno ha decidido aprovechar la ocasión para remodelar esa parte del edificio, inaugurado en 1995. El proyecto se encuentra en fase de redacción y el Ejecutivo quiere trasladar a los 24 residentes afectados al Asilo de Torrelavega mientras se ejecuta la obra, con el fin de «salvaguardar su seguridad».

Ante el temor de la plantilla y los familiares de los residentes, el presidente regional quiso dejar claro que «jamás se va a privatizar nada» y que la obra es «imprescindible». «Hay que hacerla explicó porque tenemos que dar una calidad en los servicios y ser coherentes con el discurso que estamos manteniendo de apoyar a las personas que tienen más problemas». Revilla también hizo hincapié en que han «tomado nota» de los planteamientos de los trabajadores y los familiares de los usuarios, y que serán los técnicos los que determinen «si son viables».

Respecto a la obra, insistió en que todas las partes implicadas están de acuerdo en la necesidad de acometerla y respecto al traslado de los residentes subrayó que el Gobierno no tiene ninguna intención de «privatizar nada» y menos «una cosa tan sensible y delicada» como es la atención a las personas con discapacidad. Revilla aprovechó la ocasión para elogiar a los trabajadores: «Hay que tener mucha vocación y un espíritu muy especial para trabajar con estas personas. Hay que ver el cariño con que les tratan, como les miman, como les cuidan. Nos sentimos orgullosos de tener un personal tan cualificado y tan atento».

La vicepresidenta regional resaltó que el Ejecutivo cántabro siempre toma las decisiones basándose en los informes técnicos, y que en esta ocasión se tiene en cuenta «lo mejor para los usuarios», ya que «debe primar la calidad y la seguridad». Díaz Tezanos también explicó que el Gobierno quiere aprovechar la eliminación de la plaga de termitas para «realizar una obra integral y adaptar las instalaciones, ya obsoletas, a un modelo de atención centrado en las personas, un modelo de calidad».

«Todo lo contrario»

Respecto a los temores de la plantilla y los familiares de los residentes, dijo que el Gobierno no solo no tiene intención de privatizar nada, sino que ha venido dando muestras de «todo lo contrario, de apostar y dignificar lo público; queremos que este Centro sea un referente en la comunidad autónoma y fuera de ella». En relación con el traslado de residentes, insistió en que será temporal y se hará velando siempre por la seguridad. Y aprovechó para hacer algunas preguntas y una afirmación: «¿Ustedes se imaginan que mientras se realiza el tratamiento para eliminar las termitas sucediera algún incidente con los usuarios? ¿Qué pasaría entonces? La Administración no va a correr ningún riesgo, aunque está abierta a dialogar, a escuchar y consensuar lo mejor».

La vicepresidenta regional también dejó claro que los trabajadores «seguirán aquí» y que analizarán las sugerencias planteadas tanto por la plantilla como por los familiares de los residentes, aunque recordó que la arquitecta del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (Icass), presente en la visita y «pieza clave» en este asunto, ve inevitable el traslado temporal de los 24 residentes.

El presidente del comité de empresa del Gobierno, Carmelo Renedo, agradeció la visita, aunque no vio en sus resultados «ningún motivo para evacuar a residentes». «Nos queda la misma inquietud señaló. Nosotros también estamos de acuerdo con la obra, pero hasta que no haya proyecto no sabremos de qué estamos hablando. El Gobierno tiene que dar marcha atrás en una decisión equivocada, tenemos que sentarnos a hablar, colaborar y consensuar, pero seguimos sin cerrar nada».

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