Cultura paga los gastos de la Escuela de Música para evitar su desalojo

Clase de guitarra de la Escuela Municipal de Música en una de las aulas del IES Zapatón. :: LUIS PALOMEQUE/
Clase de guitarra de la Escuela Municipal de Música en una de las aulas del IES Zapatón. :: LUIS PALOMEQUE

El Consejo Escolar del IES Zapatón había amenazado con impedir el acceso de los alumnos a partir del día 15 si no se saldaba la deuda (11.800 euros)

JOSÉ IGNACIO ARMINIO TORRELAVEGA.

El ultimátum del Consejo Escolar del IES Zapatón ha surtido efecto. La Consejería de Educación, Cultura y Deporte se ha comprometido a pagar en los próximos días los 11.880 euros que debe al centro educativo por acoger la sede provisional de la Escuela Municipal de Música de Torrelavega. La comunidad educativa había anunciado que si no se saldaba la deuda, impediría el acceso al instituto de los integrantes de la Escuela -tiene 125 alumnos- a partir del próximo miércoles, 15 de mayo.

La Escuela Municipal de Música ocupaba la tercera planta de la Casa de Cultura, edificio propiedad del Gobierno de Cantabria, hasta que fue desalojada a finales de 2011 por motivos de seguridad -el edificio ni siquiera tenía escaleras de emergencia- y trasladada eventualmente al IES Zapatón.

El Consejo Escolar del instituto, reunido el pasado 29 de abril, debatió la situación de la Escuela, después de que el secretario informase de que se adeudaban los gastos de luz, agua y calefacción correspondientes a los dos últimos cursos, así como los de limpieza de este último, lo que suma 11.880 euros. El Consejo consideró «insostenible» que el centro tenga que hacer frente a estos gastos en lugar de destinar el dinero al alumnado.

LAS CLAVESLa Escuela tuvo que abandonar la Casa de Cultura en 2011 por falta de seguridad en el edificio Los alumnos fueron trasladados de forma provisional a las aulas del IES Zapatón El Consejo Escolar dio un ultimátum a la Consejería por el impago de gastos de los dos últimos cursos

El director, Eduardo Solís, remitió una carta a la concejala de Cultura, Cristina García Viñas, comunicando el acuerdo unánime de los representantes de la comunidad educativa, que solicitaban a los responsables de la Escuela que se solucionase la situación antes del 15 de mayo, fecha a partir de la cual se impediría el acceso a los integrantes de la misma si no se asumían los referidos gastos.

Tras el revuelo inicial, Solís anunciaba el pasado jueves que le acababan de llamar de la Consejería para saldar la deuda. «Menos mal que ha servido de algo todo este follón. Estamos muy contentos, todo está solucionado», afirmaba el director, que comprendía que las familias hubiesen «montado en cólera» tras conocer que «teníamos unos impagos que nos impedían destinar ese dinero al alumnado».

El alcalde, José Manuel Cruz Viadero, también mostraba su satisfacción por el anuncio de la Consejería, tras días de lógica preocupación: «Estábamos en contacto con las dos partes para buscar una solución razonable entre administraciones públicas. No se podía llegar a que la Escuela tuviese que abandonar el instituto y terminar el curso con un mes de antelación. Yo me había comprometido a que se iba a pagar, que el cobro estaba garantizado, y así ha sido». El regidor dice que ha imperado la sensatez y recuerda que la sede definitiva de la Escuela, como las de Arte o Folclore, serán las naves de La Lechera cuando se conviertan en un gran centro cultural, proyecto que la Consejería se comprometió a desarrollar en la legislatura que ahora acaba, pero ni siquiera ha logrado redactarlo.

La Escuela Municipal de Música de Torrelavega es un programa educativo que nació hace casi dos décadas con el objetivo de hacer de este tipo de formación algo vivo e ilusionante para el alumno, huyendo de sistemas preestablecidos. Cuenta con más de un centenar de matriculados e imparte sus clases en el IES Zapatón, después de haber abandonado la tercera planta de la Casa de Cultura por motivos de seguridad, un traslado provisional que iba a durar solo unos meses y que está lastrando la actividad de la Escuela porque se ha convertido en «eterno», lamentaba recientemente su directora, Nuria Báez.

El Ayuntamiento desalojó la tercera planta de la Casa de Cultura en diciembre de 2011 porque el edificio carecía de escaleras de emergencia. El Consistorio tramitó una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que permitió subsanar el problema en este inmueble y otros del municipio. El entonces concejal de Seguridad y Urbanismo, Alejandro Fernández Berjano, informó que se se iba a permitir ampliar la edificabilidad en aquellos inmuebles públicos que «tengan este problema de evacuación en casos de emergencia».

Reforma y ampliación

La tercera planta de la Casa de Cultura era la sede de la Escuela Municipal de Música, que pasó a estar ubicada, de forma provisional, en el IES Zapatón, según ordenó el entonces alcalde, Ildefonso Calderón. El Gobierno de Cantabria, propietario del edificio, realizó desde entonces, con notable retraso, diversas obras de mejora que casi paralizaron la actividad en la Casa de Cultura durante varios años, trabajos que concluyeron en 2018.

También hay que recordar que el Gobierno de Cantabria iniciará la ampliación del IES Zapatón, sede provisional de la Escuela de Música, 25 años después de que se instalaran los primeros barracones en el centro educativo por falta de espacio. El Ejecutivo regional adjudicó la obra en marzo en 3,7 millones, una de las inversiones más importantes de los últimos años en la capital del Besaya. Dado que los trabajos tienen un plazo de ejecución de 15 meses, se espera que el céntrico instituto estrene las nuevas instalaciones en el curso 2020/21.

es el número de alumnos de la Escuela Municipal de Música, proyecto educativo que nació hace dos décadas.