Los diabéticos cántabros critican que las nuevas agujas de insulina "hacen daño"

  • La asociación de afectados explica que el malestar surge a raíz del concurso adjudicado a la oferta "más barata", pero de "peor calidad"

«Los diabéticos cántabros estamos en pie de guerra por las nuevas agujas para inyectar la insulina, que son de mala calidad y hacen daño». Aureliano Ruiz, presidente de la Asociación Cántabra de Diabéticos (ACD), sostiene que «se sabía que esto iba a ocurrir», por los antecedentes en otras comunidades en las que las «famosas ‘pic’» han relevado a las «agujas de toda la vida», denuncia. Un recambio fruto del concurso público convocado por el Servicio Cántabro de Salud (SCS), que fue adjudicado en enero, aunque «ha sido en los últimos tres meses cuando se han empezado a ver los problemas, una vez terminado el stock de las agujas tradicionales».

Según Ruiz, dos empresas se disputaban la adjudicación –otras dos fueron descartadas durante el proceso–, «una (la que ha suministrado las agujas siempre) barría en la parte técnica, pero la otra ganaba en puntuación en la económica. Desde la asociación protestamos porque supone una pérdida de calidad en el material necesario para el autocuidado del paciente diabético». Tras las quejas trasladadas al SCS, «llegamos a un ‘mal acuerdo’ que se está incumpliendo», se queja Ruiz.

Dado el malestar que se avecinaba entre los pacientes, la Gerencia «accedió» a atender las reclamaciones de los afectados que tuvieran problemas con las nuevas agujas. «Se nos dijo que a esas personas se las proporcionarían agujas de las que venían usando hasta entonces para solventar la situación, pero no está siendo así», añade el presidente de la asociación, que asegura que «son terribles las quejas que estamos recibiendo, nos preocupa mucho este asunto. Tenemos a un niño que directamente se ha negado a pincharse con esas agujas por el dolor». En Cantabria se contabilizan alrededor de 65.000 cántabros con diabetes, de los cuales en torno al 20% tiene que inyectarse insulina.

"Lucha común"

Esta lucha de la población diabética no se limita a Cantabria, sino que se extiende a todas aquellas comunidades en las que se ha producido el mismo cambio. «Estas agujas producen hematomas, no sabes con seguridad la insulina que te inyectas, porque no enroscan bien en el bolígrafo y encima se suelen despuntar, incluso partirse cuando te estas suministrando la insulina, quedándose introducidas en el abdomen», explica Ruiz. Una batería de contratiempos que reportan a la Consejería de Sanidad «apenas 2.500 euros al año de ahorro», que es la diferencia de coste por la que se adjudicó el servicio a la nueva empresa.

Con motivo del Día Mundial de la Diabetes, una enfermedad que en España mata a entre 9.000 y 10.000 personas al año y constituye la tercera causa de defunción entre las mujeres y la séptima entre los varones, la asociación cántabra organizó ayer por la mañana una mesa informativa en Valdecilla Sur, donde se realizaron controles de glucosa. «El lema de este año ha sido ‘Ojo con la diabetes’, una campaña centrada en la retinopatía diabética, que es la tercera causa de ceguera en el mundo», señala Ruiz.

Una llamada de atención «necesaria» a la luz de los datos, que apuntan que «el 50% de los pacientes que la sufren no han ido al oftalmólogo nunca» y cifran en 5.100 euros anuales el coste para el sistema sanitario de una persona con ceguera ocasionada por retinopatía diabética.