El portavoz del PP acusa a Buruaga de "traición"

El portavoz del PP acusa a Buruaga de "traición"

  • Eduardo Van den Eynde publica en las redes sociales una carta en la que "a título personal" y en calidad de afiliado del partido, arremete contra la actual secretaria general y candidata "en la sombra" a liderar el PP: "Es una maniobra oportunista y lamentable"

"Es mi opinión y estoy en una fase vital en la que digo literalmente lo que me da la gana". Esa opinión, dice Eduardo Van den Eynde, pasa por entrar en el debate ante la opinión pública con nombre y apellido, y por eso firma de su puño y letra una misiva que a través de las redes sociales muestra su malestar ante lo que califica de "deslealtad". "¿Por qué lo llaman renovación cuando es sólo ramplona ambición?", se pregunta el portavoz parlamentario del PP, que firma una ácida carta en condición "personal e intransferible" de afiliado y miembro del Comité Ejecutivo del Partido Popular de Cantabria.

La carta carga las tintas no contra la posible presentación de otra candidatura, una opción "absolutamente legítima" ante el próximo Congreso Regional del PP, Van den Eynde denuncia que hay quien lleva "meses actuando a través de conciliábulos, sembrando la difamación e interponiendo a otros como correa de transmisión de sus opiniones, por lo sabido hirientes e insultantes, para quienes son sus compañeros y para quien es aún su Presidente". Se refiere, claro, a María José Saénz de Buruaga. Su nombre sonaba como un rumor más o menos sólido entre los corrillos políticos, y dicho rumor ha terminado por convertirse en una certeza, una alternativa sólida para presidir el Partido Popular tras trece años de presidencia de Ignacio Diego.

Esta mañana, tras la noticia publicada hoy por El Diario Montañés, el nombre de la actual secretaria general ha quedado impreso como una candidata a liderar el partido, una terna que se decidirá en el próximo congreso del 25 de marzo y que ha provocado una airada reacción por parte del también diputado: "Cada uno cargue en su conciencia con su forma de proceder, quien actúa así, en la clandestinidad y las sombras, desde la traición a la amistad y el oportunismo, queda inhabilitado para regir los destinos del partido".

En una formación política como el PP, en la que las formas y el respeto a la jerarquía son parte de su idiosincrasia, Van den Eynde se cuestiona en público "¿cómo confiar en un futuro en quien es capaz de maniobrar así contra quien se supone que es su mentor y su amigo?" y, acto seguido, se pregunta en voz alta si “la candidata en la sombra” (como se refiere más adelante en la misiva a Saénz de Buruaga) "no se habrá dejado seducir por algún lado oscuro en una maniobra tan oportunista como lamentable". Y añade: "¿Por qué no ha dimitido si no compartía proyecto, formas contenido político? Estas críticas de última hora ni son creíbles ni respetables, a diferencia de las que se hacen cara a cara", dice, aunque lo más le indigna es que se "pretenda trasladar a la opinión pública que está en marcha un proceso de renovación cuando en realidad representa un continuismo del presidente Ignacio Diego".

La cercanía de Van de Eynde con el actual presidente Diego es evidente. Su relación habla tanto de compañerismo y amistad como de fe en un proyecto político del que han concurrido de la mano, también en 2011 cuando el PP arrebató la presidencia a Miguel Ángel Revilla, con Buruaga de número dos. En este contexto suenan ahora las palabras "deslealtad y cobardía" como un reproche a tantos años (doce, desde que alcanzó la presidencia del partido en 2004) de brega política contra un líder regionalista que ha fagocitado los focos mediáticos hasta convertirse en el perfecto antagonista de Diego. Ahora, según Van den Eynde, el enemigo también lo tiene en casa: "Qué asco y qué pena", termina diciendo, no sin antes dejar claro que el texto que ha publicado en su perfil de Facebook "lo tenía escrito hace semanas", y que si no lo había dado a conocer es porque Diego le pidió "que no lo hiciera con el fin de negociar una alternativa de consenso que evitara ahondar una fractura que parece insalvable". "Ojalá que Nacho Diego se sobreponga a tan profunda decepción, porque muchos se sorprenderían de cuántos daríamos un paso al frente justo tras él".