15 empresas optan a ejecutar la obra que solucionará el nudo de Torrelavega

La nueva obra solucionará parte del problema de los atascos en la zona./DM
La nueva obra solucionará parte del problema de los atascos en la zona. / DM

Fomento espera que el ramal entre Sierrapando y Barreda, que busca poner fin a los atascos en la confluencia de las autovías, entre en funcionamiento en 2021

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

Hasta 15 empresas constructoras han presentado en tiempo y forma su propuesta para hacerse con la adjudicación de las obras del ramal de continuidad de la A-67, una actuación impulsada por el Ministerio de Fomento que pretende acabar con el problema histórico de los atascos en el punto en el que confluyen la Autovía del Cantábrico y la de la Meseta en Torrelavega. Con esta actuación se desdoblarán las vías con la creación de una carretera de dos carriles por cada sentido entre Sierrapando y Barreda-Rinconeda.

De esta forma y antes de decidir cuál de ellas será finalmente la adjudicataria, el departamento que dirige el cántabro Íñigo de la Serna continúa cerrando etapas administrativas para que esta nueva infraestructura sea una realidad. De las 15 ofertas, hasta 13 de ellas corresponden a Uniones Temporales de Empresas (UTE). Las otras dos son de las multinacionales españolas FCC y OHL (a través de su filial Obrascón-Huarte). Al concurso público también han concurrido constructoras cántabras como Copsesa (de la mano de Sacyr), Ascán (con Dragados) y Siec (junto a Vías y Construcciones). Además, hay representación de compañías asturianas, vascas, castellanas y madrileñas, entre otras.

A día de hoy, según ha manifestado De la Serna, se espera que los trabajos estén concluidos en 2021, pero este extremo se antoja complicado. El motivo: el plazo de ejecución de esta actuación es de 40 meses, así que la única manera de llegar a tiempo es que las máquinas comiencen a trabajar en el primer semestre del año y que lo hagan con mayor celeridad que la prevista en los pliegos de la obra.

La actuación más importante en materia de carreteras de los próximos años en Cantabria servirá para unir dos puntos separados por sólo tres kilómetros de distancia. El Ministerio de Fomento tiene ya asignados cerca de 165 millones de euros para la construcción del ramal de continuidad de la A-67 entre Sierrapando y Barreda, un proyecto no muy considerable por su envergadura pero complejo desde el punto de vista técnico y «transcendental» para la comunicación no sólo de Torrelavega, sino «de toda Cantabria». Esa cantidad supera en alrededor de 20 millones de euros la que dio a conocer De la Serna cuando presentó esta infraestructura hace ocho meses. Entonces recordó que servirá para poner fin a un problema histórico: el nudo de la capital del Besaya que provoca de forma periódica retenciones de tráfico y supone un serio problema para la seguridad vial.

El proyecto

Las autovías que ahora se cruzan en el corazón de la región, la de la Meseta (A-67), que conecta con Palencia, Valladolid y Madrid, y la del Cantábrico (A-8), que sirve para viajar a Asturias y País Vasco, comparten trazado en algo más de un kilómetro. Este punto es el que da origen a atascos kilométricos, especialmente cuando el tráfico es intenso durante las operaciones salida o regreso de vacaciones y puentes. A ello se suma también la congestión por la altísima circulación de cerca de 60.000 vehículos cada día.

Ese kilómetro compartido entre el túnel del pabellón deportivo de La Habana Vieja y Sierrapando hace que en algunos casos los dos carriles de la autovía pasen a ser uno y se inicien las temidas colas. Es precisamente esta encrucijada a la que se pretende poner fin con el ramal de continuidad de 2,9 kilómetros. Arrancará en el enlace de Sierrapando, pasará por la Finca de Los Soldados y se unirá de nuevo con la A-67 entre los campos de fútbol de Rinconeda y Barreda.

millones de euros es el presupuesto base de esta actuación impulsada por el Ministerio de Fomento.

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