Una mandíbula junto al Pantano

Una mandíbula junto al Pantano

La Guardia Civil acudió el jueves a La Población de Yuso tras recibir aviso de la aparición de unos restos de apariencia humana

Jesús Lastra
JESÚS LASTRA

La tranquilidad que domina la rutina diaria en las inmediaciones del Pantano del Ebro se vio alterada la tarde del jueves con la presencia de varios agentes de la Guardia Civil que llamó la atención de vecinos y turistas. En concreto, efectivos del Instituto Armado en Torrelavega tuvieron que desplazarse hasta la localidad de La Población, en el municipio de Campoo de Yuso, después de recibir un aviso como poco desconcertante: un paseante se había topado en su recorrido con unos restos que a simple vista parecían humanos.

Los efectivos policiales llegaron al lugar de los hechos y rápidamente fueron conscientes de que los huesos no se asemejaban a los de animales. Una mandíbula propia del homo sapiens que la Benemérita procedió a recoger para su examen.

Los agentes desplazados a La Población se encontraron con unos restos que, en principio, se asemejan a los de una mandíbula de un ser humano.
Los agentes desplazados a La Población se encontraron con unos restos que, en principio, se asemejan a los de una mandíbula de un ser humano. / DM

No obstante, los agentes llevaron a cabo diversas pesquisas sobre el terreno para tratar de buscar una explicación lógica ante el macabro hallazgo. Según fuentes de la localidad, fueron los vecinos los que informaron de que décadas atrás cerca de esa zona se asentaba un antiguo cementerio, abocado a la desaparición con la puesta en funcionamiento del embalse y el consiguiente cierre de las compuertas, que no solo se llevó por delante ese camposanto, sino que obligó a dejar su hogar a miles de personas de la zona meridional de Cantabria y que anegó diversos pueblos del entorno.

La primera hipótesis gravita en torno a que la ausencia de lluvias que asola Campoo en los últimos tiempos y que ha impulsado que el pantano vea reducidas sus reservas de forma paulatina haya dejado al descubierto estos huesos, que con el agua tienden a la dispersión.

Sin embargo, la Guardia Civil no descarta otra opción, como que los restos encontrados pudieran arrojar luz sobre algún crimen o desaparición que el paso del tiempo no hubiera ayudado a resolver y que, ahora, sí que pudiese tener una respuesta.

Examen forense

La última palabra sobre esta particular actuación de los agentes torrelaveguenses, que coincidió con la festividad del Pilar, patrona del Cuerpo, la tendrán las pruebas forenses que se realicen a la mandíbula descubierta.

Los exámenes no solo coadyuvarán a certificar que la procedencia es humana, sino principalmente a ubicar cronológicamente la mandíbula y poder delimitar por tanto si hay que retomar alguna investigación pasada o, por el contrario, son restos de algún antiguo vecino de Campoo cuya historia quedó sepultada por el agua de un embalse llamado a garantizar el abastecimiento en tierras lejanas de Aragón y Cataluña. Una obra presentada hace casi un siglo como un paso adelante en el largo camino del progreso pero que a Cantabria le supuso un sacrificio importante por el empobrecimiento de la zona y la 'diáspora' en la que se vieron inmersos parte de sus habitantes.

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