El Patronato de la UIMP decidirá el día 23 el nombre del sucesor de César Nombela

iImágen de archivo de César Nombela. /DM .
iImágen de archivo de César Nombela. / DM .

En la cita se propondrá al Ministerio de Educación el nombre del nuevo rector para su posterior designación en Consejo de Ministros

José María Gutiérrez
JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

El Patronato de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) se reunirá el próximo día 23 de para decidir el sucesor de César Nombela, rector que ha estado al frente de la institución académica durante los últimos cinco años. En la cita que se celebrará en el Palacio de La Magdalena se decidirá el nombre de la persona elegida para ocupar el cargo de rector y se propondrá al Ministerio de Educación para su posterior designación en Consejo de Ministros. Si no hay convenientes, el nombramiento se produciría en las primeras semanas de diciembre. En la reunión también se procederá a tramitar la aprobación de memoria, cuentas y anteproyecto de presupuestos.

El Patronato de la UIMP, presidido por el Secretario de Estado de Educación, Marcial Marín, está compuesto por doce personalidades del ámbito de la docencia universitaria, la investigación, la cultura, la economía y la política, como el director de la Real Academia Española, Darío Villanueva; el exministro Marcelino Oreja, la catedrática de Derecho, Elisa Pérez Vera; la directora de la Fundación Albéniz, Paloma O'Shea; la alcaldesa de Santander, Gema Igual; la consejera de Universidades del Gobierno de Cantabria, Eva Díaz Tezanos; o el propio Nombela, aún rector en funciones.

Cumplido el periodo de mandato y tras alcanzar su edad de jubilación, César Nombela (Carriches, Toledo, 1946) anunció de forma oficial el pasado 5 de octubre su decisión de finalizar su mandato, que había comunicado un día antes a su equipo de gobierno y al personal que presta sus servicios en la sede de la UIMP en Madrid. Tras clausurarse el curso a mediados de septiembre, se mantuvo hasta entonces la incertidumbre sobre el futuro del que ha sido máximo responsable de la UIMP desde finales de 2012. De hecho, su etapa de mandato se ha prolongado un año más de lo inicialmente previsto (cuatro años). Pese a gestionar una etapa de crisis y una época de ajustes, «la experiencia ha sido maravillosa», resumió el rector a este periódico.

La presentación de la reforma del Pabellón III del Campus de Las Llamas fue, el citado 5 de octubre, su último acto académico en Santander. El mismo sirvió para esbozar un balance de su etapa al frente de la institución académica, mostrar su agradecimiento, reiterar la «oportunidad extraordinaria» que ha supuesto la experiencia del rectorado y remarcar el futuro de la UIMP. En su radiografía, Nombela aprovechó para hacer hincapié en que una de los empeños de la entidad radica en aspirar a la apertura de una sede o campus en el extranjero, un reto que él no ha logrado materializar.

Pese a que la situación durante el último mes ha abierto la puerta a rumores de posibles candidatos, no han trascendido nombres de forma pública, por lo que la incertidumbre es máxima. Hay voces que prefieren la continuidad, inclinándose por algún miembro del equipo de gobierno actual, pero tampoco se descarta lo contrario. El nuevo rector tendrá que hacer frente a una serie de retos permanentes que subyacen en la identidad de la UIMP, como la presencia de las nuevas tecnologías, los recortes en los recursos por la crisis, la dependencia de los patrocinios, la internacionalización, la reinvención de los formatos y una mayor integración con las instituciones cántabras y la sociedad santanderina.

Claves de la gestión

Nombela sucedió en el trono de la UIMP a Salvador Ordóñez y comenzó su gestión en el curso 2013. La innovación, la potenciación del formato de Escuelas, los cursos avanzados, las titulaciones de posgrado, los programas de máster y doctorado, la retroalimentación entre lo social y la Universidad y el proyecto de reforma del campus de Las Llamas han sido algunas de las claves que han marcado su gestión, de la que hace un balance «satisfactorio» porque ha sido una etapa «de crecimiento», con «más alumnos y más cursos».

Cinco años al frente de una «universidad de universidades», que han supuesto «un enorme estímulo» y «una tarea apasionante en todos los sentidos», pero también «mucho esfuerzo». «Soy un universitario de toda la vida, muy vocacional, y el poder gestionar una institución que es única en el panorama académico español ha sido un honor», destacó en la despedida.

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