El sector turístico da por bueno el verano: «Con el tiempo que ha hecho, ni tan mal»

Un grupo de turistas descarga sus maletas de un autobús a su llegada a un hotel de Santander
Un grupo de turistas descarga sus maletas de un autobús a su llegada a un hotel de Santander / ROBERTO RUIZ

Los empresarios creen que igualarán los datos recogidos el año pasado pese a que la meteorología no les ha acompañado

NACHO GONZÁLEZ UCELAY SANTANDER.

El sector turístico dio ayer la popa al mes de agosto para poner rumbo al de septiembre con la satisfacción que le ha producido haber empatado este verano los números recogidos del anterior a pesar de tener el sol de espaldas, pero con la decepción que le ha causado pensar que, de no ser precisamente por la adversa meteorología, podría haber liquidado un estío como no se recordaba.

«Con el tiempo que ha hecho, ni tan mal», resume el presidente de la Asociación de Hostelería de Cantabria, Ángel Cuevas, que aún no tiene datos pero sí sensaciones.

«Teníamos todo de cara para hacer un gran verano, pero, al final, nos ha fallado el tiempo» Ángel Cuevas. Asociación de Hostelería

Nublado y lluvioso por lo general, el verano de 2017 no ha respondido a las expectativas de un sector que se había plantado en la campaña estival con la moral por las nubes no sin motivos para subirla tan alto. Tras rubricar treinta meses al alza -logro que ha devuelto a sus negocios a los días de precrisis- y un arranque de año realmente arrollador, los empresarios esperaban un verano «de récord» que, por desgracia, no se ha producido.

«Teníamos todo de cara, la verdad, pero nos ha fallado el tiempo», lamenta Cuevas, que está seguro de que, a poco que el sol se hubiera asomado al balcón de Cantabria, «este hubiera sido un verano excepcional». No ha sido así y, por tanto, habrá que sacar del estío una lectura algo diferente.

«Creo que, en líneas generales, las cifras van a ser iguales o ligeramente mejores que las del año pasado, lo cual es para darse por contentos considerando que el año pasado hizo bueno y este ha hecho malo», resume el presidente del colectivo, que sospecha que la lluvia «ha lesionado menos a los hoteles que a los restaurantes, a las cafeterías y a los bares», a su modo de ver los más perjudicados.

Cuevas, para quien, pese a todo, la aceleración económica del sector «es una realidad», espera un mejor comportamiento de septiembre. «Bueno, no pinta mal, pero, claro, tendremos que esperar a ver si el tiempo nos acompaña». Si lo hace, «estoy seguro de que también mejoraremos las cifras del año pasado porque esa es la tendencia que venimos marcando».

«Tal y como venía el año, fantásticamente bien, pensábamos que el verano iba a dar más de sí» Jesús Blanco. Asociación de Turismo Rural

Turismo rural

Los efectos del mal tiempo han tenido igual alcance en los negocios especializados en turismo rural, que también van a cerrar una temporada veraniega algo por debajo de sus expectativas.

«Ha estado bien», dice el presidente de la Asociación de Turismo Rural de Cantabria, Jesús Blanco. «Pero no tanto como esperábamos», matiza guiándose por su impresión. «Tal y como venía el año, pensábamos que el verano daría más de sí. Y aunque no ha ido del todo mal, no creo que las cifras vayan a mejorar las del pasado».

En la misma línea que Cuevas, Blanco atribuye el frenazo turístico a la mala meteorología predominante tanto en julio como en agosto, y especialmente en los últimos días. «Del domingo para acá la ocupación ha ido bajando conforme lo ha hecho el termómetro», afirma el presidente de un colectivo que oferta cerca de 5.000 plazas en Cantabria. «En cuanto ha empezado a refrescar han empezado a dejar de entrar las reservas».

«Los datos demuestran que en julio hemos crecido y agosto... bueno, agosto es agosto» Pablo Alonso. Asociación de Campings

Además, explica, el mal tiempo «no solo ha retraído a los turistas que tenían pensado venir estos días y al final han decidido no hacerlo, sino que, también, ha provocado una estampida entre los que ya estaban aquí». En resumen, que, lejos de engordar las cifras que el sector turístico venía acopiando durante este mes, el último tramo de agosto no ha hecho sino adelgazarlas.

Con todo, y a modo de resumen, Blanco considera que este de 2017 «no ha sido un mal verano considerando el tiempo que nos ha hecho», pero tampoco ha sido ese gran verano que tanto esperaban los empresarios del gremio.

«Desde luego, no ha cumplido las expectativas que había generado», insiste echando la vista al pasado. «Veníamos de una Semana Santa excepcional. Nos salimos del mapa. Y de una primavera realmente prometedora. Junio estuvo fantástico». De manera que del periodo estival «esperábamos más».

Optimista, Blanco confía en que el turismo rural se resarza en septiembre, mes en el que, asegura, «siempre hay mucho movimiento», en especial si acompaña el tiempo. «Yo creo que va a ser un buen mes, pero también creía que serían julio y agosto y no lo han sido tanto. No sé. Ya veremos. Todo dependerá del tiempo que haga».

Por lo pronto, y hasta la fecha, «las reservas recibidas son escasas», de manera que Blanco ha decidido no hacerse demasiadas ilusiones «no sea que, al final, nos llevemos un chasco».

Campings

Más sosegados, porque ellos se juegan buena parte de la temporada ahora, en el mes de septiembre, los empresarios vinculados al negocio de los campings aseguran que a ellos el verano les ha ido bastante bien. «Los datos demuestran que en julio hemos crecido con respecto a 2016 y agosto... bueno, agosto es agosto. En nuestro sector la demanda durante este mes casi siempre se encuentra por encima de la oferta, de manera que las variaciones habrán sido mínimas», calcula el presidente de laAsociación de Campings de Cantabria, Pablo Alonso, que insiste en que este segmento depende en buena medida de los resultados obtenidos en primavera y en septiembre.

«Este ha sido un buen verano. Hemos tenido una alta ocupación y creo que vamos a mejorar las cifras del año pasado aún no habiendo hecho el buen tiempo que tuvimos entonces», presiente Alonso, que está muy esperanzado con lo que queda por llegar.

«En primavera nos fue muy bien, así que vamos a ver si podemos redondear este año con un buen mes de septiembre», en el que los campings de Cantabria esperan ansiosos la llegada de su mejor cliente: el jubilado europeo.

Ahora sí, «estaremos muy pendientes del tiempo», que será decisivo a diferencia de julio y agosto. «En los meses de verano, el campista viene haga el tiempo que haga. Pero en septiembre esto no es así. El tiempo cobra mayor relevancia porque el jubilado europeo no busca el sol pero huye despavorido de la lluvia y, si llueve aquí, no le importa marcharse al sur de Portugal», concluye Alonso.

«Yo no he visto por ningún lado el gran boom del Año Jubilar»

El presidente de la Asociación de Turismo Rural, Jesús Blanco, no cree que el acontecimiento «haya sido para tanto»

Algo decepcionado con el devenir del verano, que no ha dejado el fruto apetecido, el presidente de la Asociación de Turismo Rural de Cantabria, Jesús Blanco, lo está también con el premio que su sector ha obtenido de la celebración del Año Jubilar Lebaniego, acontecimiento que, a su modo de ver, «no ha sido para tanto».

«Ha influido, sí, y para bien. De eso no tengo ninguna duda. He constatado personalmente que la parte del Camino que va de San Vicente de la Barquera hasta Santo Toribio de Liébana está funcionando bastante bien. Esas dos noches que los peregrinos pasan de camino se están notando en nuestros alojamientos. Para gente. Y diría que mucha. No hay más que acercarse al monasterio a la misa de las doce –que para mí es el mejor termómetro que hay– para medir la cantidad de turistas que están visitando la zona».

Pero... «Pero de ahí a que llame la atención, no. Yo no he visto por ningún lado el gran boom del Año Jubilar», afirma Blanco, que ha visto a lo largo del Camino «plazas libres en alojamientos rurales».

Incremento de visitantes

No es esta la primera crítica que sobre el impacto del evento en el sector turístico de Cantabria está escuchando en estos días el consejero de Turismo del Gobierno regional, Francisco Martín, que ayer mismo, en el transcurso de una rueda de prensa ofrecida para hablar del Año Jubilar, se refirió a la dificultad de disgregar cuántos turistas han acudido a la comunidad llamados por esta celebración.

En este sentido, Martín aludió al incremento de visitantes observado en julio en el teleférico de Fuente Dé.

Según subrayó el consejero, el aumento de visitantes con respecto al mismo mes del año pasado (cuando no era Año Jubilar) «ha sido cercano al 20%», un crecimiento mayor que otras instalaciones de Cantur que no se encuentran en Liébana, como puede ser el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, que, según explicó Martín, ha subido en visitantes un «1 o 2%».

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