Ciclismo

1.800 ciclistas vuelven a hacer grande La Cantabrona

Salida de la prueba larga, a las 8.00 de la mañana en Requejada./Antonio 'Sane'
Salida de la prueba larga, a las 8.00 de la mañana en Requejada. / Antonio 'Sane'

El buen tiempo ha acompañado a los participantes de la prueba, que este año ha cambiado Lunada por una espectacular subida a Estacas de Trueba

Susana Echevarría
SUSANA ECHEVARRÍASantander

Había temor entre los organizadores de La Cantabrona. Los integrantes de la Peña Ciclista Mario González no sabían si el hecho de haber cambiado el puerto de Lunada (obligados por que todavía hay nieve en la ascensión) por el de Estacas de Trueba iba a desprestigiar el recorrido de esta carrera que nació ya hace cuatro años y que ahora mismo es una de las marchas cicloturistas de carretera más duras que se corren en el Norte de España. Pero el espectáculo de subir desde Vega de Pas hasta la cima de Estacas de Trueba, descender hasta Las Machorras y después pedalear hasta lo alto de La Sía, a 1.137 metros de altitud, ha sido todo un éxito. Prueba superada. «Todos los corredores estaban encantados. Encima el día ha sido muy bueno y la subida ha sido espectacular», comentaba satisfecho Daniel Becerra, uno de los organizadores de esta marcha cicloturista, que reunió un gigantesco pelotón de 1.800 corredores.

A las 8.30 horas se dio la salida en Requejada a la prueba grande, la de 177 kilómetros y media hora más tarde partieron los que hacía el recorrido corto de 114 kilómetros. Tanto los de la prueba grande como los de la pequeña marcharon agrupados casi todo el recorrido. Sólo se habían cubierto 55 kilómetros, cuando la Guardia Civil de Tráfico realizó el primer agrupamiento, aprovechando que la carretera estaba ocupada por un rebaño de vacas. 'Escapados neutralizados y los que se habían quedado rezagados en las rampas de la Braguía les dio tiempo a llegar al grupo principal. El maxi-pelotón de la prueba larga volvía a estar agrupado y bien controlado y protegido por los agentes de Tráfico y por los integrantes del equipo de Moto Enlace Cantabria. Durante toda la prueba hubo alguna caída, pero sin graves consecuencias, también gracias a la colaboración de los voluntarios de Protección Civil que marcaron cruces y desvíos y frenaron a algún conductor que intentó saltarse la obligación de parar cuando la carretera estaba cerrada.

Al final, después de seis horas y muchos kilómetros en las piernas, todos los participantes de la prueba grande llegaron a la meta de Requejada sanos y salvos. Fueron llegando poco a poco, en grupos que iban encabezados por una moto. Los de la prueba pequeña ya estaban, la mayoría, duchándose. Y allí les esperaba el último de los cinco avituallamientos que tuvieron los que se marcaron 177 kilómetros (los de la corta pasaron por dos antes de la meta): Pasta y fruta a granel.

Como todas las marchas cicloturistas, esta tampoco ha sido competitiva, así que los premios no se los llevaron los que llegaron primeros sino las agrupaciones que más corredores aportaron a la carrera. Como no, una de las más numerosas fue la P. C. Mario González, que además es la organizadora de esta prueba; pero, sin duda alguna la que más corredores puso en La Cantabrona de este año fue el Club Deportivo Bike Shop Café Roubaix, esa peña cicloturista que tiene su sede en el Café Roubaix de Liaño de Villaescusa, que es a la vez una tienda de bicis y material de ciclismo y un café que en el que siempre puedes ver a ciclistas que regresan de entrenar tomándose un refresco.

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