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Un derbi que son muchos

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Manu Sarabia (izquierda) y Tuto Sañudo, durante el rodaje de ‘Vuelve el duelo del norte’, un spot promocional del partido de mañana . / Racing

  • Sañudo y Sarabia recuerdan un duelo para el que se han vuelto a poner las camisetas en un spot

‘Vuelve el duelo del norte’. Mañana los Campos de Sport volverán a sentirse un poco más importantes. La Copa refrescará la memoria –a él y a todos– y de paso le meterá un escalofrío en el cuerpo. Racing y Ahtletic jugarán por novena vez una ronda copera. Hasta ahora, la historia se ha mantenido salomónica y en cuatro ocasiones salieron victoriosos los verdiblancos y en otras tantas, los leones... o nadie, tras una fase de liguilla.

«¿Nos ayudarías a promocionar el partido?», le preguntaron los responsables del Racing a Manu Sarabia (Gallarta, 1957), uno de los futbolistas más populares de los ochenta entre los de San Mamés. «Contad conmigo», contestó. Días después el club cántabro vistió al vasco de rojiblanco y junto a él le colocaron a Tuto Sañudo (Serdio, 1956), uno de los defensas más carismáticos que tuvo el Racing en aquella época. Cada uno con sus colores salieron del vestuario camino del centro del campo en medio de un chaparrón de los de antes. El resultado fue un vídeo promocional que dura apenas 51 segundos y en el que la música épica se entremezcla con el sonido de la tormenta dotando a las imágenes de esa fuerza expresiva necesaria que evoca los duelos del norte de hace décadas. Y ahí están 'Tuto' y a Sarabia, bajo una 'chirimiri digital', anunciando el partido de este jueves.

Y a lo largo de los días se ha viralizado, alimentando la expectación que rodea al partido. «Me ha gustado mucho. Por momentos hemos recordado aquellos partidos que se jugaban en el barro... No se suspendían jamás y ahora en cuanto hay agua ya está la duda», lamenta en tono irónico Sañudo. Cierto. En los tiempos actuales, el espectáculo parece decaer cuando las condiciones meteorológicas no son buenas. Sin embargo por aquel entonces el frío y la lluvia eran sinónimos de nobleza, coraje y otros argumentos. Ahora ya no llueve como antes dicen los castizos. Tendrán razón.

Ambos futbolistas son el ejemplo más plausible de la rivalidad que existe entre los dos clubes. Para el Racing –según Tuto– «siempre es especial jugar ante ellos. Además, la primera vez que les ganamos en competición oficial fuimos nosotros, el Racing de aquella época». El caso es que casi treinta años después, los dos exjugadores se metieron en el uniforme con el que tantas tardes disfrutaron de su trabajo y se lanzaron a interpretar el papel de su vida. «Volver a vestirme con la camiseta del Athletic, ponerme unas botas y meterme en un vestuario fue un lujo», rememora Sarabia. El vasco no dudó ni un sólo momento en acudir tras la llamada. «Me gustaba poder ayudar a un equipo como el Racing, al que guardo mucho cariño por todos los amigos que he hecho allí. Después me dijeron que iba a ser con Tuto; uno de mis marcadores habituales, pero también uno de los defensas más nobles con los que me he enfrentado».

Amistad entre clubes

Al fino delantero, de corte exquisito y calidad con la pelota, que tantas veces peleó con la bravura del cántabro, no le hizo falta leerse muchas veces el guión; hay cosas que se quedan grabadas en el corazón y brotan sin ser llamadas. «La rivalidad entre Racing y Athletic siempre ha estado presente;la cercanía, el ambiente de dos clubes tan futboleros, las amistades que se fraguan gracias al fútbol... son cosas que unen», relata el vizcaíno. Seguramente Tuto se calzó botas con tacos de aluminio por si acaso se le escapaba Sarabia. Antiguamente, los entrenadores no permitían que un defensa saltara al campo con otra cosa. «Fue uno de los marcadores que tuve en aquellos duelos.Era guerrero, duro, pero noble», rememora el rojiblanco.

Lo que suele ocurrir con la historia es que no es la misma según la cuenten los vencidos o los vencedores. Tuto, entre risas, no deja pasar la oportunidad para calificar de «perrillo» a su compañero de película. «Se las sabía todas en el campo y tuvimos buenos duelos. Sin embargo, lo que pasaba en el campo allí quedaba... eso es el fútbol». El cántabro, cuya fama de leñero se le quedó grabada en el DNI, se enorgullece al decir que nunca se llevó «mal con ningún jugador de fútbol. En el césped pasaba de todo, pero luego se olvidaba.Sólo con Hugo Sánchez la cosa acabó mal». Aquel conflicto, que sacó de las casillas al cántabro, ese sí le llegó al alma, a ese que junto a su fina voz le distinguen del resto de sus vecinos.

Pero cuando se grabó el anuncio las sensaciones eran otras.También para Sarabia, que tenía otra motivación especial. «Me dijeron que me iban a llevar la equipación del Athletic; que ya se la habían pedido al club para el spot, y sí es verdad que volver a ponerme la camiseta y unas botas; el estar en un vestuario y saltar terreno de juego, fue algo muy especial. Sobre todo para alguien como yo.Siempre digo que mi vida ha sido, es y será el fútbol, y que lo que más echo en falta es poder jugar».

«Tengo muy buenos recuerdos de aquellos partidos y relación personal con muchos de esos jugadores, como con Manolo Preciado, con el que coincidí en la selección española sub 21 y olímpica. Y qué decir de mi gran amistad con Quique Setién. Desde que nos conocimos se forjó nuestra amistad y eso me ha hecho seguir al Racing con mucho más interés y cariño. Y ahora todavía más al estar jugando Laro. Hay muchísimas cosas que me llevaban a aceptar esa propuesta», confiesa el rojiblanco.

Entre ellos, cuando la cámara no apunta se produce un regreso al pasado voluntario. Tuto recupera retazos de partidos de Liga y Copa como si se hubiesen jugado ayer; Sarabia, por su parte, añade detalles y juntos van describiendo lo que en realidad significa el partido de mañana. Las aficiones, el ambiente, los abrigos y paraguas, el frío... El fútbol. «Siempre he dicho que para mí el campo donde más me gustaba jugar era San Mamés.Allí el respeto por el fútbol es total y por la afición y el rival», señala el racinguista, a quien el partido de mañana se le queda pequeño en este duelo del norte y ya apunta al que dentro de tres semana se jugará en la Catedral, la nueva.

«Para alguien como yo, que mi vida ha sido, es y será el fútbol, y que lo que más echo en falta es poder jugar, esta experiencia ha sido maravillosa», finaliza Sarabia. Ambos exfutbolistas, por momentos, volvieron a sentir eso que sólo el que se viste de corto ante 40.000 espectadores sabe lo que le recorre el cuerpo. «Nos hemos reído y lo hemos pasado bien. Ahora lo importante es que se vea un bonito espectáculo», añade Tuto. Eso lo quiere todo el mundo, pero es lógico que con la rivalidad que existe, ganar al rival y ponerse por delante en el marcador de los derbis coperos es el mejor final a esta película. Mañana, primer capítulo.