Fútbol | Copa del Rey

El Racing desprecia la Copa

Javier Cotera

Ni las lesiones sirvieron de excusa tras caer con un Leioa que terminó el partido con nueve

SERGIO HERREROSarriena

La relación del Racing con la copa es un romance largo y con altibajos. Muchos. Una montaña rusa. Las clasificaciones para las semifinales; las eliminaciones de las mismas; Tchité acallando San Mamés; el ‘espíritu de Hoznayo’; el histórico plante y el posterior e injusto castigo... Daría para llenar páginas y páginas. Un amor de invierno. Pero a la pareja, si no la tratas bien, te acaba abandonando. Y eso que la Copa se puso en bandeja para los de Viadero. En una relación se trata de aportar para después recibir. Recíproco. Y este miércoles los verdiblancos despreciaron al torneo. A pesar de las lesiones y los infortunios, el equipo cántabro fue no solo incapaz de ganar a un rival que acabó jugando con nueve futbolistas, sino que tampoco supo no perder. A la cuneta en el minuto 90. Otro episodio más, de los feos, en este amorío balompédico cíclico.

2 Leioa

Iturrioz, Luca, Morcillo, Córdoba, Alain, Undabarrena, Leandro (Óscar García, min. 71), Nico, Yurrebaso, Yosu Camporro (Aitor Aspas, min. 66) y Goti.

1 Racing

Raúl Domínguez, Gándara, Julen Castañeda, Gonzalo (Córcoles, min. 66), Juan, Quique Rivero, Óscar Fernández, Sergio Ruiz (Matías Aquino, min. 59), Héber, Javi Cobo y Pau Miguélez (Badiola, min. 86).

El detalle
Borja Granero, que partía como central titular, finalmente se perdió el partido después de lesionarse en su rodilla durante el calentamiento. Eso motivó que Raúl Domínguez portase el brazalete de capitán.
goles
1-0, min. 27: Undabarrena.1-1, min. 70: Héber, de penalti. 2-1, min. 90: Undabarrena.
árbitro
Hernández Lorenzo (Comité Riojano). Amonestó a los locales Moriclla, Córdoba y Luca y a los visitantes Matías Aquino, Pau Miguélez y Gonzalo. Expulsó con doble amonestación a Alain y a Gotipor el Leioa.
incidencias
Sarriena. En tarde noche lluviosa, con el césped en regular estado por las intensas lluvias caídas.
el público
Algo más de un millar de espectadores en el estadio vizcaíno. De ellos, aproximadamente un centenar de seguidores racinguistas que acompañaron a su equipo pese al mal tiempo.

Ángel Viadero, poco amigo de las rotaciones, las tuvo que hacer por obligación. Las bajas de Dani Aquino, Regalón, Juanjo y Cesar Díaz condicionaron el once. Especialmente en ataque. Y como las desgracias no vienen solas, el míster de Canalejas se quedó además sin Borja Granero, previsto para jugar como central, que cayó lesionado durante el calentamiento. El juvenil Juan Gutiérrez debutó con el primer equipo de forma inesperada. El chaval cumplió dentro de la debacle. Con ese equipo de circunstancias, el entrenadorverdiblanco dispuso una especie de 4-2-3-1, con Pau Miguélez como único delantero.

El Leioa, sabedor de los problemas de su enemigo, quizo hacer sangre de las debilidades ajenas. El conjunto vasco salió intenso ante un Racing que intentó tantear la situación. Un disparo cruzado de Leandro y un remate de cabeza de Luca a la salida de una falta lateral pusieron el peligro en los primeros compases. Los aprietos para los verdiblancos eran continuos. Pero tanto en pases filtrados desde la segunda línea como al contraataque, el equipo cántabro daba sensación de poder hacer daño. Eso sí, poco.

Esa apariencia de vulnerabilidad hizo dar un paso atrás al Leioa, pero no fue más que para coger carrerilla, porque en el minuto 27, los vascos iban a lograr ponerse por delante. Un saque de esquina cayó llovido dentro del área montañesa. La defensa, de espectador. Y Undabarrera remató a placer, de cabeza, al fondo de las mallas.

El Leioa ya tenía el partido donde quería. Viadero modificó el dibujo sin éxito. Adelantó a Javi Cobo a la punta y volvió al clásico 4-4-2. Pero con todo en contra, la cosa pintaba mal para el Racing. Con el fútbol directo y sin punta de referencia, el conjunto local se encontraba muy cómodo y los futbolistas verdiblancos apenas lograban conectar jugadas con el balón pegado al césped en ocasiones aisladas. Y así, era prácticamente imposible. Al entrenador santanderino le iba a tocar tomar decisiones importantes en el vestuario, durante el descanso. De su acierto o no dependería después que el Racing continuase con vida en esta Copa del Rey o dijese adiós definitivamente, hasta el año próximo. De todas formas, no hubo cambios de cara al inicio de la segunda mitad.

El conjunto vasco marcó en dos córners y el Racing sólo fue capaz de anotar desde el punto de penalti

El Racing volvió al terreno de juego con una ocasión clara en sus botas. Pau Miguélez lanzó un balón al espacio paralelo a la línea de banda para habilitar a Óscar Fernández. El de Piélagos se coló en el área, pero su disparo, escorado, fue muy flojo y raso, a las manos de Iturrioz.

Ante la falta de ocasiones en ataque, Viadero se dio la vuelta para mirar en el banquillo lo poco que tenía disponible y decidió dar entrada a Matías Aquino. Dio igual. El Racing siguió sin dar sensación de peligro ante un Leioa muy tranquilo. Y si el cuadro cántabro había tenido pocos problemas a lo largo de la semana, aún había espacio para alguno más. Otro más para la enfermería. Gonzalo se retiró antes de tiempo por una conmoción y tuvo que ser sustituido por Córcoles.

Con lo puesto, el Racing iba a empatar. Héber raseó una falta al borde del área que Quique Rivero mandó a la escuadra. Iturrioz despejó con una fantástica parada, pero el balón le cayó al gallego, que caracoleó en el área y se fue al suelo. Penalti ‘Made in Narón’. El propio Héber fue el encargado de transformarlo para devolver al Racing la opción de alargar su competición.

Con el Leioa molesto por el arbitraje, el equipo cántabro dio un paso hacia adelante para aprovechar los espacios libres. Así, Óscar Fernández estuvo a punto de hacer el segundo, pero su disparo se marchó rozando la escuadra. El decorado iba a cambiar por completo por la acción de un exracinguista. Alain, que había visto la primera amarilla por el penalti anterior, entró al trapo de Matías Aquino y vio el camino de los vestuarios después de hacer un placaje al sevillano y mandarle a la lona al más puro estilo de El Enterrador –Undertaker– en la World Wrestling Federation –lucha libre americana–.

Ni contra nueve

La contienda, ya caliente, se puso muy de cara para el Racing. Más aún cuando Goti fue también expulsado en los últimos minutos del encuentro también después de ver dos tarjetas amarillas. Un disparo raso de Quique Rivero tras el saque de un córner se marchó cerca del poste y el camino se encaminaba a una larga prórroga. Pero no todo es lo que parece. El Leioa hizo lo imposible. Con dos futbolistas menos y en el minuto 90, los vascos iban a marcar el 2-1. Un lanzamiento de córner cayó en el área, Undabarrena remató centrado y a Raúl Domínguez se le resbaló la pelota.

El Racing se echó al ataque en los últimos minutos más por necesidad que por verdadera fe. Un par de balones colgados al área fue el mayor bagaje racinguista en su intento por arreglar el estropicio. Al final, el equipo cántabro logró que mereció. Marcharse para casa a las primeras de cambio después de una horrible actuación. Ni siquiera las numerosas bajas y los contratiempos en forma de lesiones sirven de escudo después de jugar contra un equipo en inferioridad.

Sin Copa del Rey, queda centrarse únicamente en lo verdaderamente importante. En la Liga. como mal menor, las piernas llegarán menos cargadas al mes de mayo. Habrá que mirar el lado positivo después del desastroso partido de ayer. La próxima parada, el domingo –18.00 horas–, en los Campos de Sport frente al Mirandés.

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