Con la venia de la Familia Real

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Los Reyes, con sus hijas. / Alberto Ferreras

  • Ana Pastor casi da por concluida la sesión antes de que don Felipe diera por inaugurada la Legislatura

  • Doña Letizia rescata un viejo vestido para la ocasión y Leonor y Sofía se saltan clase para acompañar a sus padres

Dos años y medio después regresaron al lugar donde comenzó todo. Don Felipe, doña Letizia y sus hijas volvieron al Congreso. Allí, en junio de 2014, el entonces Príncipe de Asturias fue proclamado Rey de España; la princesa Letizia se convirtió en Reina; y la infanta Leonor, en princesa de Asturias y heredera al trono. La ovación con la que el Hemiciclo recibió a la Familia Real emocionó a Felipe VI. Ni se inmutó ante la inmovilidad de los diputados independentistas y de Unidos Podemos, que, si bien se pusieron en pie, parecían en huelga de brazos caídos. Los aplausos fueron más, y prolongados. Nada que ver, dígase de paso, con el recibimiento que en 2011 tuvo don Juan Carlos. Por entonces, el hoy rey emérito no estaba pasando por su mejor momento, acababa de salir de una nueva operación y empezaba a hablarse del 'caso Nóos'. Aún estaba por venir el incidente de Botsuana. Pero don Juan Carlos sintió el calor y cariño de la Cámara, su reconomiento al papel desempeñado hasta entonces.

Don Felipe recordó en su discurso de apertura de Legislatura el día de su proclamación. En poco se parecía el acto de ayer al de entonces. Aunque, eso sí, la estructura era casi idéntica. Llegada, himno, saludos, paso de revista y discurso. Los Reyes hicieron que les acompañaran la princesa Leonor y la infanta Sofía, que, sí, obviamente, se saltaron el día de clase. Ironizaba Bescansa poco antes del acto con que ya podían prepararse para las críticas que iban a recibir don Felipe y doña Letizia por acudir al trabajo con sus pequeñas, por aquello de que meses atrás ella llevó a su bebé al Congreso. Se olvidó de decir, quizás por desconocimiento, que las hijas de los Reyes de España tienen papel institucional, como fija la Constitución. Pero polémicas innecesarias al margen, sí que pudo apreciarse que la Princesa de Asturias y su hermana, aparte de que se van haciendo mayores, ganan en soltura. Hasta se permitieron la licencia de saludar con la mano a un grupo de curiosos que esperaban la llegada de la Familia Real.

Doña Letizia recuperó para la ocasión el vestido abrigo, firmado por Felipe Varela, que estrenó para el Desfile Militar del 12 de octubre de 2014, cuando se estrenó como Reina. Las niñas llevaban vestidos sueltos, sin abrigo, más propios de entretiempo que de una mañana de noviembre en Madrid, y sí, iban peinadas con esas pequeñas trenzas que ya son un clásico en ellas. Tras los saludos de rigor a las máximas autoridades, los Reyes accedieron al Congreso, y en allí, en el hall principal, según captó las cámaras que ofrecían en directo el acto, tuvieron que esperar a que entraran la totalidad de los diputados para dar inicio al acto de apertura de la Legislatura. Fue entonces también cuando pudo apreciarse que la Reina tenía un llamativo moratón en su gemelo izquierdo, propablemente consecuencia de la práctica deportiva.

Ya dentro, tras el discurso de la presidenta del Congreso y también de don Felipe, se produjo la anécdota curiosa. El Hemiciclo correspondía con aplausos las palabras del Rey, y entonces Ana Pastor comenzó a hablar y fue rápidamente interrupido por Felipe VI. Un poco más, y la presidenta del Congreso da por concluida la sesión antes de que el Monarca diera por inaugurada la Legislatura. Pronunció el Rey las palabras previstas y le dijo a Pastor "ahora sí".