Ramales, primer ayuntamiento que restringe el consumo de agua por la sequía

Andrés Fernández
Ramales

La medida supone una «prevención» ante el aumento de la población y la escasez de agua en la zona

maría causo
MARÍA CAUSORamales de la Victoria

La falta de agua en Cantabria y los problemas que conlleva por la sequía se empiezan a extender por la región. Y ya no sólo en los 28 pequeños pueblos de la zona sur que se ven obligados a recurrir a camiones cisterna, sino también en municipios de la comarca oriental con mucha más población, como el caso de Ramales de la Victoria, donde ya se ha restringido el consumo de agua, pese a que el Gobierno cántabro dijo hace un par de días que «no había problemas».

Ayer su alcalde, César García, emitió un bando en el que prohíbe a los vecinos (al amparo del artículo 5 de la Ordenanza Regaladora de la Tasa de Suministro de Agua) usar agua pública para «riego de fincas, parcelas, huertas, lavado de vehículos, llenado de piscinas y cualquier otro uso que no sea el doméstico, industrial o para el ganado». El elevado número de visitantes que elige este municipio cabecera del Alto Asón como residencia de verano y la sequía existente en la región han sido los factores que han llevado a tomar esta decisión.

«Es un medida que hemos tomado como previsión para que no falte el agua para consumo humano» César García, Alcalde de Ramales de la Victoria

«Lo hemos hecho como previsión para que no falte agua para consumo humano», explica García. El primer edil señala que el sistema «no da abasto», por lo que el Ayuntamiento «en previsión de que pudiera faltar el agua», ha publicado el bando para «concienciar» a los ciudadanos de la problemática de la zona. El municipio está viviendo, según su alcalde, una sequía «un poco rara». «No ha llovido en invierno, que es cuando tiene que llover y precisamente por eso, ahora falta el agua». Aún así, García apunta que el problema no es «demasiado grave» y que para principios de septiembre, la orden quedará «suspendida».

Además

No es la primera vez que la Alcaldía se ve amenazada por la falta de agua. Ya en el pasado mes de junio, el Consistorio explicó que debido a la sequía existente y la prealerta emitida por la Confederación Hidrográfica del Norte, se rogaba un uso responsable del suministro de agua potable. Y es que Ramales de la Victoria es uno de los municipios con las temperaturas más altas que se registran en la Comunidad –ayer se llegaron a alcanzar los 34,6 grados–. Además, todo el territorio está adherido al plan de Obras de Urgencia del Gobierno de Cantabria para mejorar y renovar la red de abastecimiento. «Falta un permiso para que comiencen las obras, que consisten en captar agua del río Asón e introducirla al sistema en ocasiones que haga falta, como por ejemplo, sería ahora», aclaró el alcalde.

Mientras tanto, el Ejecutivo regional cree que el problema es debido a una «punta de consumo» y recuerda que la distinción del agua es una competencia municipal y no del Gobierno. «Nosotros suministramos el agua en alta a los ayuntamientos y son ellos los que la distribuyen», explica el director general de Medio Ambiente de Cantabria, Miguel Ángel Palacio. El director manifiesta que si las actividades que se prohíben son tales como el riego o el lavado de coches, «no tiene mucha importancia que se supriman durante una semana». Cree que «cuando los visitantes abandonen el municipio a principios de septiembre, volverá el uso normal del agua».

«Cuando los visitantes abandonen el municipio a principios de septiembre, volverá el uso normal» miguel Ángel Palacio, Director de Medio Ambiente

Palacio no se muestra «preocupado» por la regulación porque es una zona «con mucha agua». Recuerda también –al igual que el alcalde del municipio– que Ramales de la Victoria tiene pendiente la ejecución de algunas obras que están dentro del Plan de Saneamiento y Abastecimiento.

Obras de Urgencia

Precisamente Ramales de la Victoria es uno de los 15 ayuntamientos donde el Gobierno de Cantabria tiene previsto realizar actuaciones para mejorar la red de abastecimiento, prolongarla y renovarla. A falta de un último permiso y como ya ha explicado el alcalde del municipio, César Díaz, la obra de Ramales consiste en una construcción que capte agua del Asón y la introduzca al sistema para acudir a ella cuando sea necesario y evitar así, situaciones de limitación en el consumo como la actual.

Las obras, que cuentan con un presupuesto total de 700.000 euros, ya han comenzado en otros municipios como Ruente, Entrambasaguas, Lamasón, Meruelo, Cieza, Valderredible, Santiurde de Reinosa, Reocín y Villaescusa, aunque todavía quedan pendientes las de Polaciones, Molledo, Pesquera, Miengo, Campoo de Enmedio. Y es que el Gobierno de Cantabria se ha visto obligado a actuar con celeridad ante las altas temperaturas y la escasez de agua que están sufriendo ciertas comarcas de la región.

Como publicó ayer este periódico, la sequía del embalse del Ebro y de varios manantiales en las zonas más altas del sur de la Comunidad ha provocado que 28 pueblos hayan tenido que recurrir a camiones cisterna para el abastecimiento de agua a la población. Mientras, el sistema bitrasvase Ebro-Besaya-Pas está sirviendo para atender las necesidades del ayuntamiento de Santander y de todo el caudal de la Autovía del Agua, que a su vez garantiza el suministro a todos los municipios de las zonas costeras desde Unquera a Castro Urdiales.

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