El osezno herido en Liébana no es el ejemplar de Palencia, dice la Junta

Guillermo Palomero, midiendo la huella que ha dejado el osezno herido en Liébana. /DM .
Guillermo Palomero, midiendo la huella que ha dejado el osezno herido en Liébana. / DM .
Liébana

La Fundación Oso Pardo insiste en la «urgencia» de rescatar y curar a la cría, porque «se sabe» que se alimenta ya en los pueblos y hay peligro de que se habitúe

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLO

La Junta de Castilla y León confirmó el viernes que el osezno herido de Liébana no es el ejemplar joven que fue tiroteado accidentalmente en una batida de jabalí en el límite con Palencia. A la par, la Fundación Oso Pardo insistió en la «urgente necesidad» de capturar al oso lebaniego para atenderlo y curarlo de sus lesiones, entre otros motivos, porque se trata de una cría de corta edad que vaga sin su madre y se está alimentando en entornos urbanos, con el peligro de habituarse. No obstante, Medio Natural no comparte su opinión y mantenía este viernes su postura de no capturarlo, mientras los veterinarios y expertos que hacen el seguimiento para el Gobierno regional no lo recomienden, aunque no se descartó que se acabara haciendo.

Según publicó este viernes la Junta de Castilla y León en un comunicado, las muestras de sangre analizadas del oso palentino que fueron recogidas el 18 de noviembre, cuando se inició la búsqueda del plantígrado herido en Casavegas (Palencia), no son las mismas con las halladas dos días después en Cantabria, cuando se detectó a otro oso herido.

Tras confirmarse que «no es el mismo ejemplar», la Fundación Oso Pardo ha reiterado la necesidad de que la Dirección de Medio Natural ordene la captura inmediata del animal que va «a la pata coja», de cara a «curarlo y rehabilitarlo». «Nosotros vamos a insistir en que hay que capturarle porque es una especie en peligro de extinción y no hay ningún argumento sólido que justifique que no se haga», defendió este viernes Guillermo Palomero, presidente de la entidad conservacionista.

Según explicó, estos días no sólo se ha hecho seguimiento del animal desde la Fundación, sino que se ha consultado al equipo científico de la organización que coincide en la opinión de que no se le puede mantener en el medio.

Entre las razones que esgrime el grupo científico, está su convicción de que dar al animal una medicación mediante carroña –como defiende que se ha hecho Medio Natural– es «insuficiente» para curarlo porque así «no sabes lo que tiene y no te aseguras que lo tome todo como con una inyección intravenosa», dijo Palomero. En segundo lugar, porque los que trabajan con fauna salvaje saben que un antibiótico «no te cura una rotura», en el caso de que la tuviera «por un tiro u otra circunstancia». Y, en tercer lugar, porque el oso «está viviendo en un pueblo» y se corre el peligro de que se habitúe a comer allí. «Es un osito pequeño, de menos de un año, que va a tener más difícil encontrar comida, porque le falta su madre y tiene una pata herida y está recurriendo a lo más fácil para alimentarse», insistió. Además, Palomero llamó la atención sobre otra incógnita. «¿Qué le ha pasado a la madre?», interrogó.

«No se descarta» intervenir

El director general de Medio Natural, Antonio Lucio, reiteraba este viernes que el operativo «nunca» se ha suspendido y que se efectuará una captura «en función de la evolución del animal» que sigue estando vigilado mediante cámaras en su medio. «Si los veterinarios y expertos lo recomiendan actuaremos», concluyó Lucio, quien dijo «respetar» la opinión de la Fundación pero aseguró que la misma «no tiene porqué coincidir» con la de la administración. «Si vemos que ha llegado el momento actuaremos en función de lo que digan los expertos», zanjó.

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