Barcelona responde a Comillas que «la estatua del marqués no tiene cabida en la ciudad»

La estatua se erige en la vía Layetana. /
La estatua se erige en la vía Layetana.

El gobierno de Ada Colau recuerda a la alcaldesa cántabra que «la esclavitud es ilegal desde 1980» y que «hubo voces que pidieron su traslado desde su instalación»

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

La petición de la alcaldesa de Comillas, María Teresa Noceda, a su homóloga de Barcelona, Ada Colau, para que reconsidere la decisión de retirar la estatua del marqués de Comillas, Antonio López, de la populosa Vía Layetana ha caído en saco roto. Desde el Ayuntamiento de la ciudad condal descartaron ayer dar marcha atrás al traslado del monumento al Centro de Colecciones del Museo de Historia de la Ciutat (Muhba) y explicaron que la figura de una persona que se dedicó «al tráfico de esclavos no tiene cabida en una ciudad como Barcelona, innovadora, abierta, tolerante y que no discrimina».

Fuentes del equipo de Ada Colau enmendaron la plana a los argumentos esgrimidos por Noceda en la carta remitida a Colau en la que pone en valor la contribución de López a la cultura y su apoyo a artistas del Modernismo y escritores de la Renaixença.

«La faceta empresarial [de López] pudo tener algunos aspectos oscuros. ¡Qué empresario no los ha tenido! No cometió ninguna ilegalidad, porque vivió en una época en que se permitía el comercio de esclavos», aseguraba Noceda a Colau.

«Se traslada para que deje de tener la función de ejemplaridad al estar en un espacio público» Ayuntamiento de Barcelona

Desde el consistorio catalán consideraron que «hay un error fundamental en la argumentación» de la alcaldesa de Comillas. Los comunes matizaron que el tráfico de esclavos ya era una actividad ilegal desde 1820 y, consciente de ello, «se esforzó en ocultar» su actividad. Además, insistieron en que desde que se instaló el monumento ya hubo voces que pidieron su traslado.

La escultura de este industrial hará compañía a la estatua ecuestre de Franco en el centro de colecciones que el Muhba tiene en la Zona Franca.

El Ayuntamiento detalló que la escultura se traslada allí «para que deje de tener la función de ejemplaridad que todo monumento en el espacio público ofrece a la ciudadanía». Será la propia institución la que determine «el uso que se considere conveniente en el marco de los programas culturales e históricos de la ciudad».

La retirada de la estatua de Antonio López, que el gobierno de Ada Colau ya había anunciado poco después de acceder a la alcaldía de Barcelona, se efectuará durante una fiesta ciudadana programada y organizada por Els Comediants para el domingo.

Así se anuncia ya en la web del Ayuntamiento. El aviso de este acto adjunta un texto en el que el Consistorio argumenta la razón de la «remoción y traslado» de la estatua. Se trata de «dar la razón a quienes consideran que su presencia expresa un modelo de enriquecimiento basado en la explotación, y que en ningún caso este proceder puede ser considerado ejemplar».

Marinos Mercantes

El ayuntamiento de Comillas no es el único que rechaza la retirada de la estatua de Antonio López. La Asociación Catalana de Capitanes de Marina Mercante hizo público un comunicado criticando la decisión del Consistorio.

Los capitanes recuerdan que López fue el «fundador entre otras empresas de la Compañía Trasatlántica la naviera más importante de España y una de las principales de Europa». Así tildan a López de «gran emprendedor, mecenas del arte y la cultura», acusan al Ayuntamiento de basarse en una «falacia» y sostienen que «el Ayuntamiento no tiene ningún informe que demuestre la aseveración de que Antonio López era un negrero, pues la falsedad procede exclusivamente de un panfleto del cuñado del empresario».

El PP considera «una aberración» la retirada de la figura

El portavoz de Cultura del PP, Iñigo Fernández, registró ayer una proposición no de ley para que el Gobierno traslade el rechazo del Parlamento regional a la decisión del Ayuntamiento de Barcelona de retirar la estatua del marqués de Comillas de la capital condal, que calificó de «aberración». Se trata de un acuerdo que, según Fernández, «ha causado entre los cántabros malestar e indignación», debido a los vínculos de Antonio López con esta tierra.

Fernández apuntó que la figura del marqués de Comillas, como las de otros indianos, han sido reconocidas por las aportaciones que hicieron a la comunidad a su regreso y «por ello estamos obligados a defender su nombre y a defender su memoria». «Más allá de los errores que pudo cometer en vida cada uno, no conduce a nada esta permanente revisión de la historia en la que se han instalado algunos», dijo en referencia a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. A su juicio, «Cantabria está obligada a salir en defensa de la memoria de las personas ilustres que han contribuido a la prosperidad y al desarrollo de esta tierra».

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