El bipartito reprocha al Ayuntamiento que conocía el impacto paisajístico de los diques

Las máquinas continuaban ayer con la controvertida construcción del dique que separa la playa de La Magdalena de Bikini. /Javier Cotera
Las máquinas continuaban ayer con la controvertida construcción del dique que separa la playa de La Magdalena de Bikini. / Javier Cotera

El director de Medio Natural dice que un informe municipal pone de relieve que la alternativa escogida se basa en el coste e ignora la afección al paisaje

Violeta Santiago
VIOLETA SANTIAGOSantander

Los espigones que el Ministerio de Medio Ambiente está construyendo en La Magdalena siguen sumando voces y actuaciones en su contra. Ayer, Podemos -que en 2016 obligó al bipartito cántabro a paralizar el proyecto- presentó una proposición no de Ley en el Parlamento para exigir que se pare la construcción. Miguel Ángel Revilla, por su lado, declaró que los diques no le gustan. Y un alto cargo de su gobierno, Antonio Lucio (director general de Medio Natural) recordó que ni siquiera el Servicio de Urbanismo del Ayuntamiento de Santander estuvo de acuerdo -cuando le consultaron a lo largo del proceso- con el poco peso que el estudio medioambiental otorgó al impacto paisajístico que iban a tener los espigones en la playa de La Magdalena. Lucio señaló que la alternativa elegida para levantar los diques atendió con prioridad al menor coste y que se infravaloró el impacto que tendrían en el paisaje.

Al redactar el proyecto, los autores valoraron cuatro alternativas posibles. El Ayuntamiento de Santander se decantó por una que suponía «un menor impacto visual» de las construcciones y hubiera «proporcionado una percepción de continuidad entre las playas», pero el Ministerio se inclinó por una opción que ya sabía que era «la de más difícil integración por el mayor volumen de estructuras», aunque defendió que se adaptaría al entorno por tratarse de una escollera «de rocas naturales». Los diques han provocado ya dos movilizaciones y la plataforma denominada 'Salvar la bahía' piensa seguir convocando.

Oposición

2,3
millones es el coste de la obra, que debe estar terminada para el otoño.
Miguel Ángel Revilla
«A mí, personalmente, no me gusta nada. Es de mucho impacto».
Podemos
Ha presentado una proposición no de ley exigiendo la paralización del proyecto.
PP Santander
Acusa al Gobierno regional de veleta y populista por oponerse ahora al plan.
Asamblea por la Senda Costera
Se ha sumado a la protesta por el proyecto, dependiente de la Demarcación de Costas.

Antonio Lucio defendió ayer, además, la actuación del Gobierno regional, siempre en el marco de sus competencias, entre las que no figura la protección del paisaje. Medio Rural paralizó el plan durante meses porque el Ministerio no le había resuelto las dudas que la construcción tendría sobre dos Lugares de Interés Comunitario (LIC) que el Ejecutivo cántabro está obligado a proteger por mandato de la Unión Europea, que son el estuario del Miera y las dunas de El Puntal, incluidos en la Red Natura 2000. Este contencioso este Administraciones, que llegó a los tribunales, retrasó un año y medio la ejecución efectiva del proyecto.

Lucio rememoró ayer que también Santander tenía dudas, ya que su informe señalaba que «no parece razonable» en el contexto geográfico de la propuesta que el aspecto de integración en el entorno solo tuviera un peso del 12%, mientras que los otros dos factores determinantes, el coste económico y el volumen de la aportación de arena, sumaran un 40. A juicio de Urbanismo de Santander, el sistema de puntuación y ponderación de los aspectos considerados en la evaluación global de las alternativas «no parece ecuánime» con su relevancia.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, se mostró contrario a la obra: «A mí, personalmente, que la he ido a ver varias veces, no me gusta nada. Es de mucho impacto». Pero el líder del PRC rechazó que su partido haya dado «bandazos» en su postura sobre esta obra, como le han criticado tanto el PP como IU, que no entienden por qué los regionalistas van a presentar el recurso en el Parlamento y en Santander para pedir la paralización inmediata cuando retiraron el que habían planteado contra ella ante la Audiencia Nacional.

José Ignacio Quirós, concejal de Medio Ambiente de Santander, arremetió con dureza contra el Gobierno por «veleta» y «populista» al desmarcarse del proyecto a la primera voz discrepante, y contra el PRC y el PSOE: «Han renunciado a trabajar por Santander y solo quieren atacar al PP. Los santanderinos votaron a favor de las playas», apuntó.

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