Un club de alterne escondía a 69 trabajadores ilegales tras una puerta falsa

Dentro de la nave oculta había una cocina en funcionamiento/Policía Nacional
Dentro de la nave oculta había una cocina en funcionamiento / Policía Nacional

La Policía Nacional inició su investigación en enero dentro de un protocolo contra la trata de seres humanos, si bien la operación se cierra por ahora por un delito contra los derechos de lo trabajadores

Pilar Chato
PILAR CHATOSantander

Tras una puerta que simulaba ser un cuadro eléctrico se accedía a una nave reconvertida en hotel, con habitaciones, baños, comedores y despensas. Un cartel que rezaba 'Acceso solo a personal autorizado. Riesgo eléctrico' camuflaba una realidad bien distinta. Una sala de fiestas que en realidad funcionaba como club de alterne, si bien la investigación que arrancó a finales de enero dentro de un operativo contra la trata de seres humanos se ha saldado de momento con dos detenciones por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores. En las tres inspecciones realizadas, los efectivos de la Policía Nacional ha identificado a 91 trabajadores de los que 69 no estaban dados de alta en la Seguridad Social.

Los detenidos son J.L.R.M., de 47 años, y J.G.B. , de 55 años, administrador único y responsable de las actividades en el local, respectivamente, que ya han sido puestos a disposición judicial por las actividades desarrolladas en este local ubicado en el barrio de San Martín en el Primero de Mayo, según informa una nota de prensa hecha pública este martes por la Jefatura Superior de Cantabria.

La 'Operación Zulo' arrancó el pasado mes de enero. La Policía Nacional de Cantabria puso en marcha un control en el club dentro de los protocolos de protección a posibles víctimas de la trata de seres humanos. Inicialmente se encontraron 34 trabajadores, de los que 29 no estaban dados de alta en la Seguridad Social y ya entonces descubrieron la puerta simulada tras el cuadro eléctrico. Ese falso cuadro daba a una nave contigua de dos plantas donde se estaban habilitando, en ese momento, habitaciones con baño, una cocina y un comedor para convertir ese espacio en un hotel. Las obras carecían de licencias y permisos, por lo que fueron paralizadas. Un mes después, en febrero, se realizó una nueva inspección. La falsa puerta había sido tapiada y varias habitaciones desmanteladas, aunque la cocina seguía funcionando.

Un 'falso' cuadro eléctrico camuflaba el acceso a la nave
Un 'falso' cuadro eléctrico camuflaba el acceso a la nave / Policía Nacional

De nuevo se identificó a otro grupo de trabajadores, 31, de los que 23 estaban de forma irregular.

Tras esa inspección, y previa autorización judicial, se realizó la entrada y registro en el club que ha terminado con las dos detenciones realizadas en junio. En ese registro, de nuevo 17 trabajadores que no estaban dados de alta. Documentación que demostraba el funcionamiento contable del local y 1.920 euros en metálico.

La nota de prensa de la Jefatura Superior de Policía no precisa qué tipo de trabajos realizaban las personas identificadas en cada inspección y registro.

Las investigaciones han sido realizadas por agentes policiales de la Brigada de Extranjería y Fronteras; y en las inspecciones ha intervenido la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Brigada de Seguridad Ciudadana. La Policía Nacional destaca la colaboración prestada por la Inspección Provincial de Trabajo de Seguridad Social.

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