La filosofía de moda de la cántabra Violeta Ibáñez contra el aburrimiento

La filosofía de moda de la cántabra Violeta Ibáñez contra el aburrimiento

La responsable de la firma 'Aire Retro', natural de Colindres, ha trasladado su particular creatividad a prendas icónicas

Adriana del Val Ruiz
ADRIANA DEL VAL RUIZ

Cuando uno conoce y tiene delante a Violeta Ibáñez comprende en un segundo el porqué de que Aire Retro tenga el éxito que tiene. No sólo por su creatividad, que brota de ella por todos sus poros, sino también por su tesón y cómo no, por esa locura que tienen innata los artistas. Tan necesaria en la vida y siempre la que pone comienzo a los mayores logros de la humanidad.

Ella es una mujer sonriente, apasionada y con mucho «rollo». Desprende belleza y confianza, además de mucho, mucho rock & roll.

Toda historia tiene un comienzo, y el de Violeta, como muchos otros, llegó con una mala noticia: su despido de la agencia en la que trabajaba. Este parón la mantuvo volando bajo unos días, pero pronto se puso a retomar vuelo, llegó alto y no paró de crear. Su familia, su creatividad, y su entorno fueron un poco esas alas que la impulsaron y la convirtieron a ella y a su marca en el referente que es hoy en día para mucha gente. Y es que es muy complicado salir a la calle y no ver un diseño de esta cántabra tan de moda.

Cuando pregunto a Violeta por su inspiración ella lo tiene muy claro: «Me inspiro en la música, en la cultura mexicana… y, sobre todo, en experiencias personales.» Cuenta como desde bien joven le han atraído los escritores románticos, como Edgar Allan Poe, que tanto hablaban de la muerte y de lo mucho que les cautivaba. Ella se siente así, incluso dice que, a veces, es un poco «oscurilla». Quizá por eso Frida, las catrinas y todo lo que México evoca la llama tanto la atención, a fin de cuentas, el país centro americano tiene una cultura y una forma de ver la muerte muy especial y romántica.

«Poner Colindres en el mapa es lo que más ilusión me hace».

Cuanto más la escucho, más veo y entiendo que la palabra éxito no le da miedo, para ella es algo natural. Sí que se da cuenta que, desde que comenzaron en 2012, su vida ha cambiado radicalmente. Tanto que a veces parece que hayan pasado 20 años en vez de 7. «Los dos primeros años tuvimos el apoyo de grandes marcas, marcas muy importantes que nos ayudaron a consolidarnos. A que la gente nos tomara en serio. Algo increíble para una marca que nace en Colindres, que no está en Madrid ni en otra gran ciudad. Y eso es lo que me encanta. Poner Colindres en el mapa es lo que más ilusión me hace. A veces viene gente desde el sur, que van a Galicia o a otro punto y dan un rodeo para conocer nuestro taller aquí». Y desde ese mismo taller en el que la estoy conociendo un poquito más, me cuenta que uno de sus sueños es llevar el castellano fuera de nuestras fronteras. Su objetivo es «poner de moda el castellano. Queremos que la gente se sienta orgullosa de lo nuestro», explica.

El corazón no falta en su propio logo.
El corazón no falta en su propio logo. / AIRE RETRO

Al abordar el tema de qué debe ponerse una mujer para estar bien y a la moda ella lo tiene muy claro: «Lo más importante es sentirse cómoda consigo misma. Hay que creer en ti, y tener tu propia personalidad. Somos un espejo: si tú crees en ti, el resto va a creer». En cuanto a la combinación de sus prendas: «Lo ideal para combinar mis prendas es mezclarlas con cosas básicas. Tienen mucho gráfico y son el centro de atención. Son el «toque» de lo que se pone la gente». Y es que uno sabe cuándo está delante de una pieza de Aire Retro. Son llamativas, con frases que llegan al corazón y que no dejan indiferente.

Hay que creer en ti, y tener tu propia personalidad. Somos un espejo: si tú crees en ti, el resto va a creer«.

Me sorprende su forma de sentir cuando ve a gente con sus prendas. Dice sentirse como una cantante que escucha al público tararear sus canciones. Puedo imaginar esa sensación, una mezcla de vértigo, emoción y muchísima felicidad. Es lo que se ve en sus ojos cuando habla de su marca y eso no engaña.

Alberto Miguel, pareja de Violeta y la otra mitad de la firma.
Alberto Miguel, pareja de Violeta y la otra mitad de la firma. / AIRE RETRO

Aprovecho y le pregunto sobre lo que ella piensa sobre las redes sociales, y aunque no puede negarme que son un total apoyo y herramienta de venta, ha tenido que delegar y poner unos límites. Tiene un gran equipo que la apoya y que la ayuda, y, aun así, también han marcado horarios porque si no la gente demanda información a todas horas.

Para terminar, aunque me quedaría escuchando todo el día, pregunto por el futuro y ella lo tiene claro: «Hay que evolucionar, cambiar la forma en la que mostramos la marca. Y nosotros evolucionamos así, con el público y con mi creatividad. Tengo ya la mente tan preparada para el cambio que no me asusta lo que pueda venir. Además, me gusta sorprender al cliente, a la familia, a mi marido… Hay que ser así en el día a día, sino acabas aburriendo y la vida no puede ser aburrida».

La diseñadora, junto a sus hijos.
La diseñadora, junto a sus hijos. / AIRE RETRO

No encuentro mejor frase para cerrar, para terminar que esta última. «La vida no puede ser aburrida». Y así es Violeta, una persona que sorprende en cada cosa que te cuenta, en cada sentimiento que expresa. Así es también su marca, reconocible pero diferente en cada prenda. Estas son las marcas que me gusta tener y compartir, que me gusta recomendar: marcas que tienen toda la personalidad del mundo, pero a la vez evolucionan y cambian cada día. Gracias, Violeta, por descubrirme un poco más de ti.

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