Llega el towelkini, el diseño playero más horroroso y loco del verano

Llega el towelkini, el diseño playero más horroroso y loco del verano

La tendencia más esperpéntica de la época estival, híbrido entre toalla y bañador, arrasa en ventas a pesar de su elevado precio

Cantabria DModa
CANTABRIA DMODA

Sólo las redes sociales son capaces de convertir en objeto de deseo la prenda más esperpéntica del verano. La moda más loca que acecha la esfera 2.0 se conoce como towelkini, un híbrido entre toalla y bañador con el que causar furor (o vergüenza ajena) en playas o piscinas. Esta pintoresca pieza es fruto del ingenio de la diseñadora neoyorkina Aria McManus, que pensó que era buena idea hacer de la clásica y aburrida toalla el modelito más rompedor del momento. Y pensó bien.

Porque por extraño que parezca, su grotesca invención ha arrasado en ventas. De hecho, para hacerse con ella hay que apuntarse a una lista de espera. Y eso que el precio es para echarse a temblar. Lucir palmito con el towelkini puesto sale por 199 dólares (unos 180 euros). Los niños están de suerte, o más bien al contrario, porque la versión infantil cuesta menos de la mitad: 70 euros.

La prenda se comercializó en julio del año pasado, pero no es hasta ahora cuando las redes sociales han puesto el grito en el cielo. Su imagen ha dado la vuelta al mundo a través de Twitter, hasta el punto de que se ha viralizado en pocos días. Se trata de un diseño que está disponible en tres colores (amarillo, rosa y verde) y que busca sustituir al incómodo bolso playero.

Sólo hay que pasar la cabeza y las piernas por sus tres orificios para tener un pareo con el que caminar por la orilla y provocar, claro está, que el resto de paseantes se giren estupefactos. Casi tanto como ocurriría con los horrorosos bikinis con cinta adhesiva que han aterrizado en las playas tras triunfar en festivales como Coachella.

El towelkini es otro intento ridículo por llamar la atención al que ya se han sumado algunas 'influencers', que no han dudado en ir de compras por la 'city' con este absurdo diseño. Y es que en un mundo como Instagram, un escaparate idealizado e irreal de nuestro día a día, tener un perro fotogénico, comer en restaurantes de ensueño o dar la nota suma 'likes' y, por lo que se ve, también asegura las ventas.

Síguenos en: