Alimentos que protegen nuestro cerebro

Alimentos que protegen nuestro cerebro
José Enrique Campillo
JOSÉ ENRIQUE CAMPILLO

Afortunadamente cada vez vivimos más años y en mejores condiciones de salud. Pero tras la edad nos acechan algunos problemas y, entre ellos, la degeneración de nuestro tejido cerebral que puede ocasionar demencias, entre ellas la enfermedad de Alzheimer. Todos los estudios realizados en el mundo demuestran que el estilo de vida y, fundamentalmente, la alimentación son los factores que más pueden acelerar o retrasar la aparición de estos problemas mentales.

La ciencia de la nutrición ha demostrado que el consumo de algunos alimentos puede ayudar a nuestro organismo a mantener una función cerebral adecuada el mayor tiempo posible. Vamos a considerar cuáles son estos alimentos que no pueden faltar en nuestra mesa, al menos un par de veces a la semana.

Dos (o tres) veces a la semana hay que consumir algo de pescado azul, aunque sea en lata. Nuestro cerebro es el órgano con más grasa de todo el organismo. Esos pescados grasos nos aportan grasas omega 3 animales, que son indispensables (y mejor que las omega 3 vegetales) para mantener la estructura y función de las células cerebrales. Numerosos estudios demuestran que un buen aporte de estas grasas previene los problemas degenerativos cerebrales.

Deberíamos incluir en nuestros hábitos diarios el tomar un té verde en algún momento del día. Contiene antioxidantes y sustancias que activan en el cerebro la concentración y la memoria. Esto se ha demostrado en un estudio en sujetos a los que se les daba leche con o sin te verde y se les sometía a diversas pruebas de función cerebral.

El aguacate y el aceite de oliva virgen contienen ácido oleico y vitamina E que ejercen efectos antiinflamatorios y antioxidantes en el cerebro.

Los tomates rojos, crudos o guisados, que aportan el licopeno que es un antioxidante con importantes funciones como protector de la función cerebral y que previene los problemas vasculares cerebrales.

Los arándanos deberían consumirse en el desayuno, por ejemplo mezclados con los cereales y la leche, aportan antioxidantes y también tienen efectos en la prevención de la demencia asociada a la edad.

El chocolate negro contiene potentes antioxidantes flavonoides y sustancias con grandes efectos a nivel cerebral como la cafeína, la teobromina y la feniletilamina. Entre sus beneficios destaca sus positivos efectos sobre la circulación cerebral.

Los huevos, que ya sabemos que no influencian el colesterol en la mayoría de las personas, aportan colina que es un componente esencial del principal neurotransmisor del sistema nervioso, la acetilcolina.

Finalmente hay que consumir a diario una buena dosis del principal alimento del cerebro: el agua. El cerebro contiene más de un 80 por ciento de agua y la deshidratación afecta a nuestro cerebro tanto de forma aguda como crónica. Por eso hay que beber al menos litro y medio de agua al día para tener nuestro cerebro bien hidratado.

Alternen estos alimentos y combínenlos a lo largo de cada semana y estarán proporcionando a su cerebro los ladrillos esenciales para retrasar su envejecimiento. Y no olviden los otros dos elementos protectores: no abusar del alcohol y hacer ejercicio a diario.

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