Cultura gastronómica

El fruto seco feliz

Los pistachos es uno de los alimentos con mayor poder antioxidante. /
Los pistachos es uno de los alimentos con mayor poder antioxidante.

Así es como los chinos llaman al pistacho, también conocido como almendra verde, por la cantidad de antioxidantes que posee y sus múltiples propiedades

ALICIA DEL CASTILLOSantander

Alfóncigo o pistachero es el árbol del que proceden estos frutos secos de originarios de Asia y países de Oriente. Su cultivo, milenario y conocido por egipcios, griegos y romanos, se extendió al Mediterráneo desde Irán, principal productor de este fruto seco que está lleno de virtudes, beneficios saludables y bajo en calorías, además de ser uno de los más consumidos en el día a día ya que se pueden tomar como aperitivo o utilizarse en ensaladas, postres y otras muchas elaboraciones.

El nombre del pistacho proviene de la lengua Persa, 'Pisteh'. En Persia, el comercio y la propiedad de los pistacheros significaba riqueza y alto estatus. El pistacho es hoy un fruto seco muy cotidiano y accesible, pero sí es cierto que su precio es algo más elevado que el de otros frutos secos.

Esto se debe a sus limitadas áreas de cultivo, a que estos árboles tardan en dar sus frutos y a que cada árbol produce muy poca cantidad, cada dos años. Hasta los siete años no producen el fruto y es entre los 15 y 20 años cuando alcanza su producción óptima, unos 20 kilos de pistachos.

Una vez cosechados, el proceso de recolección es muy cuidadoso. Los pistachos solo pueden ser clasificados a mano puesto que muchos se pierden por su amargor y esa es la forma de detectarlo.

El Alfóncigo o pistachero solo crece en lugares con climas muy específicos: inviernos fríos para romper los brotes y veranos largos y calientes, con baja humedad, para una maduración adecuada. Solo existen cuatro zonas en todo el planeta donde los pistachos crecen de forma óptima: Irán, Turquía, Siria y California.

Conocido en Irán como 'fruto sonriente' y en China como 'fruto feliz', el origen de los pistachos está rodeado de leyendas en las que estos pequeños frutos de color verde eran considerados un producto exclusivo para la realeza. La reina de Saba exigía, cada temporada, una cosecha entera de los mejores pistachos y prohibió a los plebeyos su cultivo para consumo personal; y los pistacheros formaron parte también de los jardines colgantes de Babilonia durante el reinado de Nabucodonosor II.

Muy saludables

La Fundación Dieta Mediterránea ha colocado a los pistachos en la cúspide de los frutos secos de la nueva pirámide oficial de la dieta mediterránea. De hecho se destaca la importancia de incluir los pistachos en este patrón alimentario, a la vez que ha se recuerda que los frutos secos son parte fundamental de este modelo de dieta saludable y es necesario consumirlos a diario, siempre en la ración recomendada.

Este fruto, de sabor ligeramente dulce, se encuentra dentro de una cáscara fácil de romper y es de color verde pálido, recubierto de una fina piel rojiza. Energético y nutritivo, aporta más antioxidantes que las almendras o las nueces de la India.

Aportan muy pocas calorías. Una ración de 20 pistachos contiene sólo 73 kcal. Son ricos en fibra, ácido fólico y tienen un efecto saciante. Son una importante fuente de vitamina B6, necesaria para un buen crecimiento. Se les considera alimentos cardiosaludables, ricos en grasas mono y poliinsaturadas.