Beber, por necesidad o placer

El whisky, el vodka, el ron, la ginebra o el tequila, entre otras, pertenecen a las denominadas bebidas espirituosas y son la base de los cócteles más famosos del mundo. /DM .
El whisky, el vodka, el ron, la ginebra o el tequila, entre otras, pertenecen a las denominadas bebidas espirituosas y son la base de los cócteles más famosos del mundo. / DM .

Italia, seguido de Francia y España, es el país que más vino produce y Estados Unidos el que más consume | Y en todo el mundo, dominan las bebidas espirituosas

Diego Ruiz
DIEGO RUIZSantander

Beber: Según la Real Academia de la Lengua tiene dos significados. El primero, ingerir un líquido por la boca. Y el segundo, tomar bebidas alcohólicas de forma habitual. En muchos países del mundo, toda fiesta, reunión de amigos, boda, bautizo, comunión, divorcio e incluso funeral, tienen como principal relieve el vino, la cerveza, el champagne, los cócteles o la bebidas llamadas espirituosas. En cualquier comida o cena es imprescindible ingerir una bebida, alcohólica o no. Y para refrescarse, también, con líquidos fríos o calientes, además del siempre necesario agua del que se recomienda beber algo más de un litro al día.

La bebida alcohólica más apreciada es el vino. En casi todo el mundo se consume este producto que, al parece, surge en la Edad de Bronce (3.000 a.C.). Los arqueólogos han encontrado indicios que fijan el origen de la primera cosecha de vino en Súmer, en las tierras regadas por el Tigris y el Eúfrates en el Próximo Oriente, en la antigua Mesopotamia. El país que más vino produce en la actualidad es Italia, seguido de Francia, España, Estados Unidos, Australia, Argentina, Suráfrica y Chile. Y en cuanto a consumo, el primero es Estados Unidos, seguido de Francia, Italia, Alemania, China, Reino Unido, España, Argentina y Rusia.

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Una buena prueba del gran consumo de vino que se registra en EE.UU es que la familia Obama posee en su casa una bodega con más de un millar de botellas. Parece que, entre ellas, las que conservan los caldos de Alsacia son los preferidas del expresidente y su esposa.

Durante la construcción de las pirámides de Egipto los obreros recibían parte de su salario en cerveza

Otros norteamericanos amantes del vino son Jack Nicholson, Johnny Depp y Keanu Reeves. Con bodega propia encontramos a famosos como Bob Dylan, Francis Ford Coppola, Drew Barrymore, Sting, Antonio Banderas o Joan Manuel Serrat.

Existen cuatro clases de vinos. En el apartado de los llamados 'tranquilos', encontramos el tinto, el blanco y el rosado, siempre con menos de 15º de alcohol. En 'espumosos', cavas y champagnes, y en 'gasificados', aquellos a los que se les ha incoporado el gas de una manera articial, como es el caso del lambrusco italiano. Finalmente encontramos los 'generosos': vinos de entre 13 y 14 grados, dulces -moscatel, Pedro Ximénez, Oporto... O secos -fino, manzanilla, amontillado, oloroso-.

Las espirituosas

Pero en el mundo, lo que más se consumen son las denominadas bebidas espirituosas (ginebra, whisky, ron, coñac, vodka, tequila, anís, absenta...) En Rusia, India, Nueva Ginea, Ucrania, Eslovaquia o Rumanía, las bebidas espirituosas son las preferidas por sus habitantes. Lo mismo sucede en países africanos como Madagascar, Mozambique y Liberia, así como en Nicaragua, Guatemala o Cuba. Este tipo de bebidas engloba a todas aquellas que proceden de un proceso de destilación.

Existen varias teorías sobre la denominación de este tipo de bebidas alcohólicas. La más rocambolesca y romántica se sitúa en el siglo XIII cuando en la destilación los primeros alcoholes se evaporaban y desaparecían cual espíritus. Para los productores de este tipo de bebidas, aquello era algo mágico.

Otra versión se centra en aquella vieja frase: 'le volvió el espíritu'. Parece que algunos de estos licores se fabricaban con mezcla de hierbas y se vendían como remedio contra todo tipo de enfermedades. Los que los tomaban 'revivían' durante al menos unas horas y dejaban de sentir las molestias o dolores que les producían sus males.

La tercera mantiene que el espíritu del producto o su esencia es lo que se obtiene mediante la destilación. La última, la menos bucólica, apuesta por la teoría de que el 'espíritu' de este tipo de bebidas está en su destilación.

La bebida espirituosa más demandada en el mundo es el whisky, seguida del vodka, el baijiu chino (licor de arroz), el ron, la ginebra, el tequila, la cachaça brasileña (de caña de azúcar), el coñac y el licor de hierbas. Estos son imprescindibles también para la elaboración de cócteles y tragos largos (gin tonic, cuba libre, mojitos, caipiriñas,...).

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La cerveza

Si el vino aporta 'glamour' a la lista de bebidas alcohólicas y las espirituosas exhiben su elevada carga de grados, la cerveza ocupa un puesto muy destacado en el top de las más vendidas en todo el planeta. Se comenzó a elaborar en lo que hoy es Irán, en el año 3.500 antes de Cristo. Se trata de un refresco con alcohol o sin él que no tiene distinción de sexos y cuyo consumo no solo no disminuye sino que aumenta año tras año. La cerveza de cañero o de botellín, comercial o artesana, logró destronar al vino en España hace una cuantas décadas para situarse como número uno a la hora del alterne. Las rubias, negras y tostadas sirven, además, para acompañar cualquier tipo de comida, salada o dulce. Para menús mexicanos, está especialmente recomendada.

Las cervezas se tipifican en dos categorías: Ales, que son las que fermentan a altas temperaturas, y Lagers, que fermentan a más baja temperatura.

Existen varias curiosidades que giran en torno a la cerveza y que conviene conocer. Algunas mezclan, la tragedia con el humor: En 1814 un tanque que contenía 3.500 barriles de cerveza se rompió originando una ola que fue a parar a una parroquia de Londres. Hubo que demoler dos casas y enterrar a nueve personas.

También las hay que tienen que ver con creencias y mitologías: Los vikingos creían que una cabra gigante, que proporcionaba un chorro infinito de cerveza, les estaba esperando en el Valhalla (el paraíso vikingo). Su pasión por esta bebida aún sigue latente entre los habitantes de los países nórdicos.

La historia recoge dos capítulos muy interesantes, como el de los peregrinos del Mayflower que decidieron detenerse en Plymouth Rock en lugar de continuar hacia Virginia porque se quedaron sin cerveza. O aquel que señala que durante la construcción de las pirámides de Egipto los obreros recibían parte de su salario en cerveza. Esto los mantenía contentos -se conoce el efecto que produce la ingesta incontrolada de alcohol- y evitaba al mismo tiempo las reveliones contra los patrones.

Finalmente se pueden señalar aspectos geográficos. La calidad del agua utilizada modifica radicalmente el sabor de la cerveza. Por esta razón, muchas fábricas deciden instalarse sólo en lugares cercanos a caudales de agua limpia. Según los expertos, las mejores cervezas son las preparadas con agua proveniente de las montañas de Irlanda.

Vino, cerveza, bebidas espirituosas... Pero además de beber por placer también se bebe por necesidad. El cuerpo humano precisa líquidos y de ellos el primero es el agua. Natural o con gas, este último, quizás poco conocido.

El agua con gas o soda, tiene en su composición ácido carbónico. Se consume como refresco, durante comidas y cenas, y también como acompañamiento de otras bebidas, como el vermut, el whisky, el vino, etc.

Entre sus propiedades destaca que ayuda a estimular la secreción de los jugos gástricos. Permite realizar con más facilidad la digestión, haciéndola más ligera principalmente después de las comidas pesadas. Contribuye a controlar la presión arterial y disminuye las posibilidades de sufrir enfermedades cardiacas. Ayuda a rebajar los niveles elevados de colesterol malo, controla los niveles de triglicéridos y contribuye a la eliminación de sodio por medio de la orina.

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