Smach, la cerveza 'made in Camargo' que apuesta por el sabor tradicional

Rafa (izquierda) y Luis muestran sus cuatro variedades de cerveza en su fábrica de Raos./Daniel Pedriza
Rafa (izquierda) y Luis muestran sus cuatro variedades de cerveza en su fábrica de Raos. / Daniel Pedriza

Esta cervecera, ubicada en el polígono de Raos, apuesta por un proceso lento con materias primas de calidad

María Causo
MARÍA CAUSOMuriedas

Que la gastronomía de Cantabria está en un periodo dulce y está alcanzo cotas de fama y calidad altísimas es de sobra conocido. Este impulso abarca también a las bebidas tradicionales como el orujo y han hecho que surjan nuevas empresas de café, vino y cerveza.

Precisamente este último caldo es el que más ha crecido y son numerosas las marcas que se han creado en Cantabria. Concretamente, en el caso de Camargo, está la cerveza Smach, nacida en el año 2014 de la mano de Luis Giménez Escalante. Al poco de comenzar esta aventura, se sumó Rafael Romano como mano derecha y comercial par la venta de la cerveza.

Giménez se confiesa seguidor de esta bebida «de siempre». De hecho, asegura que hacía cerveza casera con unos kits comerciales y llegaba a cosechar 20 litros. «Siempre he sido muy aficionado y he visitado muchas fábricas. Vi un hueco en el mercado y me lancé con Smach».

Tienen tres variedades fijas: rubia, tostada y una más «compleja» y con un sabor más fuerte.

El despegue del negocio ha sido lento y costoso porque, en palabras de Romano y Giménez, «España no tiene culturade cerveza». «Hay una cultura del vino, todo el mundo ha estado en alguna bodega y tiene una ligera idea de vino. Para cambiar esto, nosotros abrimos nuestra fábrica de cerveza para que la gente conzoca más esta bebida».

La cervecera se ubica en el Polígono de Raos y «está abierta para todo el que quiera visitarla». «Hacemos catas los fines de semana con música y conciertos, sobre todo en verano. A veces hemos llegado a traer hasta un 'food truck', pero ahora en invierno, abrimos los sábados por la mañana con cita previa». A lo largo de esta visita, Rafa y Luis cuentan un poco en qué consisten los ingredientes, qué es la malta, qué es el lúpulo... También destacan la diferencia de su cerveza basada en la «no pasteurización» de sus ingredientes.

En este sentido, también hacen hincapié en que la bebida no lleva ningún proceso químico que acelere la fermentación de la cerveza y, aunque tarda más en crearse, tiene un sabor «diferente» de la cerveza comercial. «Recuperando el sabor tradicional», señalan. Cabe destacar que el proceso suele tardar más de un mes. «El día de producción llenamos el fermentador y está fermentado 7 días y después, mes y pico madurando», explicó Romano.

«Smatch es diferente porque los ingredientes son parecidos a las cervezas comerciales pero el proceso es diferente». Y es que aunque estas últimas están pensadas para todos los públicos, Smatch busca «más sabor, más aroma y más naturalidad para dar una experiencia diferente al cliente». Y es que cuando en España la costumbre invita a una cerveza industrial, fría, rápida y fácil de beber, la artesanía de esta cerveza camarguesa invita a una experiencia llena de sabor.

Cuatro variedades

A día de hoy, la cerveza camarguesa tiene cuatro variedades en el mercado: tres fijas y una variable. La primera de ellas es la Smach Santander, una rubia, «fresquita», de cinco grados, con mucho cuerpo y un ligero toque amargo; otro tipo es la Smach Brown Ale, una tostada de cinco grados y medio con un sabor más dulce y un color oscuro; y, finalmente, la Smach IPA se presenta como una cerveza más fuerte de siete grados, más amarga pero también más afrutada. Es la más «compleja» de todas porque tiene muchos sabores y mucho cuerpo.

En el apartado variable, Romano y Giménez experimentan con levaduras y lúpulos diferentes. «La última edición fue una doble, un poquito más suave que la IPA, pero con más porcentaje de ingredientes, menos de alcohol y menos amargor», sentenciaron.

 

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