Sopa de pescado con fideos

Rica, barata y reconfortante

Las sopas se pueden 'complementar' con múltiples ingredientes, como en este caso./DM .
Las sopas se pueden 'complementar' con múltiples ingredientes, como en este caso. / DM .
Ricardo Ezcurdia
RICARDO EZCURDIA

Cuando pensamos en sopas y potajes entendemos que son el comienzo de una comida, pero ¿por qué no podemos tomarnos una sopa en el desayuno? Estoy seguro que en el típico día duro y en el que vamos a necesitar energía, una sopa se puede convertir en el desayuno perfecto, como cuando aprieta el frío a media mañana y en vez de un café lo que apetece es un 'caldito'.

Hace años, especialmente en los pueblos, las sopas de ajo eran el clásico desayuno de cada día, y es que no hay muchas cosas más reconfortantes que un buen plato de cuchara; insisto, a cualquier hora del día.

Como ya el frío está haciendo su aparición, esta semana os propongo hacer una sopa de pescado con fideos gruesos. En realidad lo que utilizaremos serán los pescados para hacer el caldo. Con las espinas, alguna cabeza de rape, un puerro, una cebolla, una hoja de laurel y dos zanahorias hacemos un caldo, como ya hemos hecho en más ocasiones. Necesitaremos también unas gambas, cuyas cabezas aportarán sabor, cuyas colas incluiremos en la sopa con los fideos.

Comenzamos con el caldo que hemos hecho con el pescado y las verduras. Pelamos las gambas y reservamos las colas; las cabezas y las camisas las ponemos en una olla con un chorrito de aceite, las salteamos y añadimos un vaso de vino blanco. Cubrimos con el caldo de pescado y lo dejamos unos 10 minutos. Desechamos los restos colando el caldo resultante que será la base de nuestra sopa.

En una cacerola ponemos un par de cucharadas de aceite y añadimos una cebolleta muy picada que salteamos unos minutos hasta que esté transparente. Luego agregamos un par de cucharadas de harina, que tostaremos bien, y después una de salsa de tomate. Mezclamos bien y añadimos nuestro caldo moviéndolo continuamente, probamos y corregimos de sal.

Hacemos en un mortero un majado con un trozo de ajo (poco, no mucho, al gusto), una pizca de azafrán y una pizca de sal. Lo trabajamos bien hasta conseguir una pasta que incorporamos a la sopa y dejamos cocer el conjunto unos 12 minutos. Es el momento de añadir los fideos. A mi me gusta utilizar los que son un poco más gruesos, no los clásicos más finos.

Picamos las colas de las gambas en trocitos ni muy pequeños ni muy grandes, cada uno en tres, y las añadimos, ya casi con el fuego apagado porque se hacen con el mismo calor residual.

Servimos y vemos cómo la gente empieza a disfrutar de inmediato. Rica, barata y reconfortante, así es esta sopa que os recomiendo hagáis y veréis como la coméis a cualquier hora.

Decálogo de la buena sopa

1. Es un plato universal cuyo origen se remonta al descubrimiento del fuego.

2. Contribuye a una alimenación variada.

3. Hidrata el organismo.

4. Es un alimento económico y sobrio.

5. Es rica en vitaminas y minerales.

6. Tiene gran poder saciante.

7. Es fácil de digerir.

8. Es un alimento sano y seguro.

9. Se puede consumir todo el año.

10. Ideal para todas las edades.

Decálogo de la buena sopa

1. Es un plato universal cuyo origen se remonta ala descubrimiento del fuego.

2. Contribuye a una alimenación variada.

3. Hidrata el organismo.

4. Es un alimentó económico y sobrio.

5. Es rica en vitaminas y minerales.

6. Tiene gran poder saciante.

7. Es fácil de digerir.

8. Es un alimento sano y seguro.

9. Se puede consumir todo el año.

10. Ideal para todas las edades.

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