La batalla política de las responsabilidades

La maleza acumulada en los ríos y su limpieza está en el centro de las acusaciones que unos y otros se lanzaron ayer. /Sane
La maleza acumulada en los ríos y su limpieza está en el centro de las acusaciones que unos y otros se lanzaron ayer. / Sane

La limpieza de los ríos enfrenta a socialistas y regionalistas mientras Revilla carga contra la Confederación Hidrográfica, que responde con datos

Álvaro Machín
ÁLVARO MACHÍNSantander

Fue una lluvia de críticas y vientos racheados de culpas en todas direcciones. Todo, vinculado a las responsabilidades. Sobre todo, en lo referente a la limpieza de los ríos. Por resumirlo rápido, el presidente Revilla cargó otra vez contra la Confederación Hidrográfica por «una falta de mantenimiento evidente» de los cauces. De allí le contestaron, sin citarle, con datos de actuaciones. Y, en mitad del follón, el alcalde de Cabuérniga (PRC) insistió contra la Confederación y metió en el saco de los que «miran para otro lado» a la Delegación del Gobierno (PSOE). La reacción de los socialistas fue decir que el edil y el PRC «no hacen nada por el bienestar de Cabuérniga». «Gómez –el alcalde– es un demagogo y un populista y a lo único que se dedica es a hacer seguidismo del presidente, Miguel Ángel Revilla». Un pimpampum (que, según dice la RAE, es el «juego en que se procura derribar a pelotazos muñecos puestos en fila»).

Revilla ya denunció hace días que la Confederación «no hace nada y no permite hacer nada». Ayer, en una entrevista en la Cadena Cope fue más lejos. Dijo que los problemas en los cauces de los ríos se pueden prever «sin duda». Llegó incluso a decir que «si están lejos» para solucionar el tema, «que nos transfieran la competencia del mantenimiento de los ríos con la dotación económica que se supone que habrá para ello». «Porque quien mejor conoce cómo está el río es quien está al lado», terminó antes de dejar claro que, además, su crítica a este organismo era unánime.

Lo que dice cada uno

Gobierno de Cantabria
Revilla denuncia que las Confederaciones Hidrográficas no hacen nada ni dejan hacer. «Hay una falta de mantenimiento evidente de los ríos», asegura. Llega a plantearse, incluso, que se transfieran las competencias –y los fondos para ello– a la Administración regional.
La Confederación
Ofrecen «colaboración», pero también cifras. En tres años, afirman que se han autorizado 31 limpiezas y que no se ha denegado ninguna. Recalcan que las condiciones que se imponen para esas limpiezas «son las que fija la Dirección General del Medio Natural». O sea, el Gobierno de Cantabria.
El alcalde de Cabuérniga (PRC)
Acusa a unos y a otros de «mirar para otro lado». Dice que con el delegado (PSOE) le ha resultado «muy difícil» ponerse en contacto y, cuando lo ha conseguido, «no ha servido para nada», porque «no ha aportado ninguna solución» al problema que le planteaba.
El PSOE de Cabuérniga
Responde que es «completamente falso» que el delegado del Gobierno «haya desatendido las necesidades» y exigen al alcalde «más hechos y menos palabras» para cumplir con Cabuérniga. Le llaman «demagogo y populista» y atacan también al PRC.

«El nuevo equipo directivo de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico –están al frente desde agosto– muestra su absoluta colaboración y su disposición a hablar con gobiernos y ayuntamientos para acometer los trabajos que sean necesarios», manifestaron a este periódico fuentes del organismo, que no quisieron «entrar en polémicas». Fue, sin responder, una respuesta. Porque lo siguiente fueron datos. «La Confederación, en los tres últimos años, autorizó 31 limpiezas a ayuntamientos y juntas vecinales. No se denegó ninguna petición y sólo tres se archivaron por falta de documentación». Desde el organismo indicaron que las «condiciones que se imponen para la limpieza de los ríos son las que establece la Dirección General del Medio Natural de Cantabria». O sea, el Gobierno de Cantabria. Y más. Que en esos tres años sólo se han abierto dos expedientes «por limpieza sin autorización». Uno –según su relato– a un particular y otro, a una Junta Vecinal. «Y ambos por denuncias del Seprona». Por último, indicaron que contaban con ocho peticiones en trámite, «de las que cuatro ya están ejecutadas» y el resto está incluido en un plan de actuación que se puso en marcha el pasado diciembre (y que se dotó con 320.000 euros).

A eso le siguió una cascada de comunicados. El primero, el del alcalde de Cabuérniga. Denunciaba la situación en el Saja, el riesgo de desbordamiento y acusaba a Confederación y a Delegación de Gobierno de «mirar para otro lado». En concreto, Gabriel Gómez decía que al llamar al organismo fue atendido por «un vigilante» y que, ante la falta de soluciones, recurrió al delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga. Más allá de que le fue «muy difícil» contactar, «no ha servido para nada», porque «no ha aportado ninguna solución». Por eso, se declaró «absolutamente impotente».

Menos limpiezas, más planificación

«Los encauzamientos no siempre eliminan el riesgo, de hecho pueden aumentar la peligrosidad, y existe un rotundo consenso sobre la ineficacia de las conocidas 'limpiezas' de los ríos, actuaciones puntuales que pierden toda utilidad en las primeras horas de las crecidas». En medio de la guerra de comunicados, ese fue el texto que también envió ayer SEO/BirdLife. Es decir, que las medidas que se toman y que se reclaman no son, a su juicio, muy eficaces. Ellos apuestan por pasar «del enfoque tradicional» a «medidas menos intrusivas como las dirigidas a la restauración forestal y fluvial, la mejora de la capacidad de adaptación de los lugares afectados y la disminución de la vulnerabilidad en las zonas inundables».

Los socialistas, de entrada, negaron la mayor en otro comunicado. «El alcalde se dedica a tirar balones fuera cuando ni él mismo ni el PRC hacen nada por el bienestar de Cabuérniga». Y, por si faltaba algo, la Confederación también mandó una nota de respuesta a última hora. En ella, aseguraban no haber puesto «en ningún momento inconvenientes a las solicitudes de actuaciones solicitadas por los ayuntamientos» y detallaban que Cabuérniga realizó dos solicitudes. Una fue atendida en diciembre (canal de Caborzal) y la otra, presentada el 7 de enero, «se encuentra pendiente de informe de la Comunidad Autónoma». «El alcalde –dicen– ha dispuesto en todo momento de comunicación directa, cuando así lo ha deseado, con el personal responsable de la CHC, contando con sus teléfonos personales directos. Al contrario de lo señalado en sus manifestaciones, no consta que a lo largo de esta semana se haya dirigido a dichos teléfonos para manifestar alguna de las incidencias que ahora relata».