El alcalde de Cabuérniga alerta de que el Saja se puede desbordar de nuevo por Renedo, Terán y Sopeña

Vecinos de Villanueva de la Peña limpian los destrozos del desbordamiento del Saja ocurrido el pasado jueves./Javier Rosendo
Vecinos de Villanueva de la Peña limpian los destrozos del desbordamiento del Saja ocurrido el pasado jueves. / Javier Rosendo

Según Gabriel Gómez «hay árboles que en este momento se encuentran atascados» en el puente sobre el Saja en la carretera de Viaña | También en Cieza están preocupados por el estado de los ríos en un valle prácticamente incomunicado

Nacho Cavia
NACHO CAVIACabuérniga y Cieza

El alcalde de Cabuérniga, el regionalista Gabriel Gómez, ha advertido de un riesgo de desbordamiento «inminente» del río Saja, que puede afectar a viviendas de las localidades de Renedo, Terán y Sopeña, y ha acusado tanto a la Confederación Hidrográfica como a la Delegación del Gobierno en Cantabria de «mirar para otro lado».

El regidor ha realizado esta denuncia pública ante la «negativa» de las autoridades competentes a autorizar al Ayuntamiento a retirar los árboles que en este momento se encuentran «atascados» en el puente sobre el Saja en la carretera de Viaña y que «están provocando un desplazamiento del cauce». «Si sube el río, se lleva las casas de los tres pueblos», ha asegurado.

Consciente del alcance del problema, el alcalde asegura en un comunicado que ha intentado contactar con responsables de la Confederación Hidrográfica del Norte, pero sólo ha conseguido -ha dicho- ser atendido por «un vigilante», que le ha indicado que en este momento no puede acceder a la zona y que la empresa encargada de este tipo de labores, la pública Tragsa, «no cuenta con medios para intervenir».

Ante esa falta de soluciones, ha recurrido al delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga, con quien le ha resultado «muy difícil» ponerse en contacto y cuando lo ha conseguido «no ha servido para nada», porque «no ha aportado ninguna solución». «Su respuesta ha sido que van a valorar los daños», ha precisado.

Ni la Confederación ni la Delegación del Gobierno están limpiando los márgenes del río Saja, pero tampoco dejan que el Ayuntamiento de Cabuérniga que lo haga.
Ni la Confederación ni la Delegación del Gobierno están limpiando los márgenes del río Saja, pero tampoco dejan que el Ayuntamiento de Cabuérniga que lo haga. / DM .

Gómez ha asegurado sentirse «absolutamente impotente», ya que ni siquiera ha logrado autorización para que el Ayuntamiento pueda intervenir «dentro de sus posibilidades, para paliar algunos de los problemas que sufren los cauces».

En este sentido, ha explicado que en situaciones «similares» el anterior delegado del Gobierno -Samuel Ruiz, del PP- «facultaba al Consistorio para actuar y asumía la responsabilidad», una opción que en este momento -lamenta- «ni siquiera se baraja, a pesar de la gravedad de la situación y de los daños terribles que puede llegar a provocar».

«Es inaudito que quien debe actuar no lo haga, aduciendo que no tiene medios», ha lamentado el alcalde cabuérnigo, quien espera que este «sin sentido» no acabe provocando «una desgracia para todos».

El secretario general del PSOE en Cabuérniga, Nicolás Toral, ha afirmado que es «completamente falso» que el delegado del Gobierno en Cantabria, Pablo Zuloaga, haya desatendido las necesidades de los vecinos tras las inundaciones de la pasada semana.

Toral niega las afirmaciones del alcalde y ha asegurado que a los socialistas de Cabuérniga les consta que Gabriel Gómez, ha hablado directamente con Zuloaga para «darle a conocer los daños ocasionados por las incesantes lluvias y este le ha atendido sin ninguna dificultad».

Asimismo, el socialista ha indicado que «la Confederación Hidrográfica del Norte ha autorizado a Gómez a actuar de urgencia si así lo consideran los técnicos municipales». Y ha matizado que «desde la Confederación en ningún momento se ha denegado ninguna petición de limpieza, de un total de 30 solicitudes en los últimos años».

Cieza, un valle prácticamente incomunicado

El alcalde de Cieza, Agustín Saiz, también ha pedido al delegado del Gobierno en Cantabria, Pablo Zuloaga, que traslade a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico la preocupación de los municipios por el estado de los ríos, «desbocados» tras el temporal, con escolleras destrozadas y cauces aún afectados por la presencia de piedras y árboles. También ha detallado el estado de un municipio que ha quedado mermado en las comunicaciones por carretera tras el cierre de la que comunica Collado de Cieza con Los Corrales de Buelna. Ahora mismo solo se puede acceder a través de la Nacional 611 que parte de Arenas de Iguña, teniendo en cuenta que el acceso a Villayuso está abierto solo en un carril.

El delegado del Gobierno y el alcalde recorrieron el municipio junto a la responsable de la Agrupación Socialista, Lorena Pérez, comprobando los daños generados por las riadas y por los argayos en diferentes carreteras.

Zuloaga reconoció que «como en el resto de municipios que estoy visitando, queda mucho trabajo por delante, además del sufrimiento padecido por muchas familias que han vivido de primera mano la fuerza del agua entrando en sus viviendas».

Explicó que desde la Delegación se trabaja en tres líneas: informar a los particulares sobre la necesidad de que detallen sus reclamaciones ante las compañías de seguro para que estas repercutan las ayudas al consorcio; informar a los ayuntamientos, como se hará en dos convocatorias el próximo viernes, de los trámites a cumplir para reclamar los gastos extraordinarios que surjan del temporal; y como tercera línea de trabajo, la actuación del Ministerio de Fomento o la Confederación Hidrográfica del Cantábrico afrontando los daños producidos en las líneas férreas, carreteras o cauces de los ríos «absolutamente alterados porque las líneas de defensa se han visto desbordadas cuando no destrozadas».

A partir de ahí, dijo, se hará un diagnóstico de la magnitud de los problemas generados por el temporal para empezar a trabajar en la «vuelta a la normalidad», recuperando las infraestructuras dañadas.

Terminó enviando un mensaje de «tranquilidad» ante las adversas previsiones meteorológicas «porque tenemos a la Guardia Civil para garantizar la seguridad».