Casado ficha a Ruth Beitia, una de las diputadas críticas con Sáenz de Buruaga

Ruth Beitia se integra en la Ejecutiva de Pablo Casado. /EFE
Ruth Beitia se integra en la Ejecutiva de Pablo Casado. / EFE

El presidente nacional del PP la llamó esta semana para incorporarla a su Ejecutiva como responsable de deporte frente a las reticencias de la dirección regional

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

Las relaciones entre Santander y Génova se enfrían todavía más. El presidente nacional del PP ha fichado como responsable de deportes de su Ejecutiva a la diputada cántabra y medallista olímpica Ruth Beitia, 'mano derecha' de Ignacio Diego y una de las dirigentes críticas con la actual cúpula regional. De hecho, a Pablo Casado le ha importado muy poco que la deportista tenga un expediente de expulsión abierto, junto a otros ocho parlamentarios, por bloquear el relevo del portavoz parlamentario, Eduardo Van den Eynde, por la presidenta del PP regional, María José Sáenz de Buruaga.

La decisión, que se hizo pública a través de la web nacional del partido y de la que no se informó a los medios -a diferencia del nombramiento de Juan Corro, Diego Movellán o Ana Urrestarazu-, supone un golpe de autoridad de Madrid, que no ha sentado nada bien en la dirección cántabra.

El propio Casado llamó «por teléfono» hace unos días a Beitia para ofrecerla su entrada en la Ejecutiva Nacional y la deportista inmediatamente dio un sí rotundo. «Estoy muy contenta e ilusionada. Me dijo que estaría encantado de que pudiese llevar en su equipo todo el tema del deporte español y yo estoy encantada de poder hacerlo», dijo la diputada en conversación con este periódico.

«Estoy muy ilusionada. Me pidió que me incorporase para trabajar por el deporte español» // «Ahora no toca hablar del expediente de expulsión. Lo importante es que quieren contar conmigo» Ruth Beitia, Diputada del PP

El salto de la atleta a Madrid aparece en la web del PP en primera página de la Junta Directiva y el Comité Directivo junto a los primeros espadas: Casado, García Egea, los vicesecretarios generales (Isabel García Tejerina, Marta González, Concepción Gamarra, Javier Maroto, Andrea Levy y Vicente Tirado), la portavoz en el Congreso, Dolors Montserrat; el del Senado, Ignacio Cosidó; el portavoz en Europa, Esteban González Pons; el presidente del Comité Electoral, Juan Ignacio Zoido, o el presidente del Comité de Derechos y Garantías, Rafael Hernando.

Casado y su secretario general, Teodoro García Egea -a quien Beitia conoce desde que empezó sus estudios de psicología en la Universidad Católica San Antonio de Murcia y por cuya comunidad él es diputado-, ya tenían tomada la decisión y consideran que la imagen de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro podía ser un aliciente para una marca renovada y rejuvenecida pese a las discrepancias con los populares cántabros.

Con este fichaje, la dirección nacional del PP manda un doble mensaje a Sáenz de Buruaga y a todo su equipo. Primero, el de la integración del sector crítico, como el propio Casado ha hecho en Madrid con destacados dirigentes que apoyaron durante las primarias a su rival, Soraya Sáenz de Santamaría, como Concepción Gamarra, Íñigo Méndez de Vigo, José Luis Ayllón o Álvaro Nadal. Y, segundo, una rehabilitación interna de la deportista -y por extensión a otros ocho diputados de los 13 en la Cámara regional- que tiene abierto un expediente de expulsión por negarse a revocar a Eduardo Van den Eynde, quien llegó a llamar «Stalin» y «traidora» a Sáenz de Buruaga.

Beitia evitó ayer pronunciarse sobre si, en su conversación con Casado, se abordó el cierre o la resolución de estos expedientes. «Es un tema que ahora no toca. Lo que importa es que quieren y pueden contar conmigo», recalcó. La propia Sáenz de Buruaga ya dijo en la última entrevista con este periódico que daba el asunto por «zanjado» y que, si fuera por ella, esperaba que se cerrase sin consecuencias para restañar las heridas abiertas en las primarias de Cantabria.

Éste es, de facto, el segundo feo que el PP cántabro recibe del equipo de Casado. El primero llegó con el ascenso de la exconsejera Blanca Martínez, también del núcleo duro de Diego y con quien la dirección regional no tiene buena sintonía, en la dirección del grupo parlamentario del Senado.

La incorporación de ambas al equipo de Casado complicará los planes del PP cántabro de hacer una importante renovación en las listas autonómicas y nacionales. Fuentes de Joaquín Costa daban ya por amortizadas tanto a Beitia como a Martínez, junto a algunos dirigentes históricos y a los otros senadores, de cara a las próximas citas electorales, pero con su reposicionamiento ahora parece complicado.

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