Comienza el derribo de la última nave de Adif en la calle Castilla

Hoy ha comenzado el derribo de la última nave de Adif que quedaba en pie en la Castilla. /DM
Hoy ha comenzado el derribo de la última nave de Adif que quedaba en pie en la Castilla. / DM

El inmueble estaba dedicado a oficinas y su desaparición permitirá liberar los primeros 1.500 metros cuadrados en el proceso integral de integración ferroviaria

José Carlos Rojo
JOSÉ CARLOS ROJOSantander

El derribo de la tercera nave de Adif que aún queda en pie en la calle Castilla ha continuado hoy para ir dando forma a un proceso que comenzó el pasado enero y que conseguirá liberar 1.500 metros cuadrados de superficie ferroviaria para uso vecinal. Todas las infraestructuras están siendo demolidas por el Ayuntamiento con un gasto de 280.000 euros.

El concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz, ha visitado hoy la nave para supervisar el inicio de los trabajos. Con el derribo de este inmueble finalizarán las labores que han afectado a las tres edificaciones de Adif, algo clave en el proceso global de integración ferroviaria.

El inmueble que ha comenzado a derribarse hoy se corresponde con la edificación ubicada en el número 18-B. Es la única que ha mantenido actividad hasta hace unos días. La construcción, de 600 metros cuadrados, estaba destinada a oficinas, por lo que ha sido necesario esperar a que finalizaran las obras de acondicionamiento en la estación de Feve para trasladar a los trabajadores y reubicarlos en sus nuevas instalaciones.

Un proceso largo

Los trabajos para liberar este espacio comenzaron el pasado mes de diciembre en el edificio situado en el número 18-A, destinado en su día a residencia de vacaciones, y continuaron durante el mes de febrero con la demolición de la antigua nave de mantenimiento, en el número 18-C. «Estamos ante el arranque material de un proceso que va a permitir sumar nuevos espacios libres para todos los santanderinos y, en especial, para los residentes en el entorno de Castilla-Hermida», ha afirmado Díaz, que ha hecho hincapié en que la ordenación ferroviaria permitirá a Santander incorporar 84.600 metros cuadrados más de superficie a la ciudad.

Una vez finalizado el derribo de esta última nave, el Ayuntamiento ejecutará también la urbanización de los suelos liberados y la reposición del vallado de separación del recinto ferroviario. Un paso previo a la gran obra que está por venir, sobre la que informó hace unas semanas Íñigo de la Serna, ministro de Fomento, que avanzó que en menos de seis meses puede empezar a redactarse el proyecto de construcción para reordenar todos estos espacios. Una obra de «gran magnitud» para la ciudad y para la que se darán dos pasos. El primero consistirá en reunificar las vías de tren hacia la ladera de la calle Alta (lo que permitirá liberar más de 36.000 metros cuadrados en pleno centro) y la segunda, la cubrición de la parte que quede para uso ferroviario, lo que generará un espacio público que ahora no existe de otros 48.400 metros.

Sin modificaciones en el servicio de trenes

Estos trabajos se desarrollan en coordinación con Adif para mantener en todo momento la prestación del servicio ferroviario sin alteraciones. El concejal ha destacado la implicación del Ministerio de Fomento para llevar a cabo el proceso de integración ferroviaria en la ciudad, una actuación «estratégica que permitirá mejorar notablemente la calidad de vida en el entorno de Castilla-Hermida y la calle Alta».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos