Un español sin antecedentes, único detenido por la gran plantación de marihuana de Toranzo

La plantación desmantelada en San Vicente de Toranzo. / Guardia Civil

Las plantas de cannabis estaban tratadas genéticamente para rendir cuatro cosechas al año, una más de lo habitual en los cultivos de interior

Álvaro San Miguel
ÁLVARO SAN MIGUELSantander

La plantación de marihuana hallada la semana pasada en San Vicente de Toranzo no sólo es la más importante encontrada hasta la fecha en Cantabria, también demuestra una clara evolución de este tipo de cultivos ilegales hacia un modelo prácticamente industrial. En este caso, la Guardia Civil de Cantabria, que ha desarrollado toda la investigación, se ha encontrado con plantas tratadas genéticamentes para acelerar aún más el crecimiento ya rápido de por sí del cannabis de interior. Lo normal en una plantación 'indoor' es conseguir tres cosechas de cogollos por año, pero las 3.245 plantas halladas en una nave industrial de San Vicente de Toranzo estaban preparadas para llegar a una cosecha por cada estación del año, cuadriplicando así la producción definitiva de una planta de marihuana cultivada al aire libre.

El teniente coronel de la Guardia Civil en Cantabria, Ángel Pérez, y el delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga, han ofrecido hoy una rueda de prensa en la que han dado algunos detalles desconocidos hasta ahora sobre la operación 'Turba Record'. El principal es la detención de un hombre de 30 años con iniciales R. C. P., cántabro y sin antecedentes, que se encargaba de atender la enorme plantación. A este joven se le atribuye un delito contra la salud pública, penado con entre tres y seis años de cárcel. Las dimensiones de la plantación y la complejidad de la instalación, valorada según la Guardia Civil entre 150.000 y 200.000 euros, apunta a que el detenido no sea el único implicado. De hecho, en los últimos meses han proliferado en todo el país plantaciones industriales de este tipo, que requieren grandes inversiones y un profundo conocimiento de los sistemas de cultivo acelerado, que las fuerzas policiales atribuyen a organizaciones criminales especializadas en este negocio emergente.

La operación

Para entender su proliferación hay que tener en cuenta que el rendimiento de una plantación como la hallada el jueves en el municipio de Corvera de Toranzo es de más de 300.000 euros por cosecha, según los cálculos del propio instituto armado. Un año de producción, con cuatro cosechas como las que podían ofrecer estas plantas tratadas genéticamente, supondría al menos 1,2 millones de euros en el mercado. Los detenidos suelen ser los 'pastores' que atienden los cultivos, personas sin antecedentes que, como en este caso, sólo se enfrentaría a una condena de entre tres y seis años de cárcel por cultivar cannabis, ya que no se le puede acusar de tráfico de drogas. Los promotores de la plantación, capacitados para asumir inversiones superiores a los 100.000 euros en instalaciones y material, son mucho más difíciles de detener.

El exterior de la nave industrial en la que se cultivaba el cannabis.
El exterior de la nave industrial en la que se cultivaba el cannabis. / Sane

La Guardia Civil continúa investigando en busca de pruebas que permitan implicar al resto de responsables de este cultivo. Como corroboraban esta mañana en la rueda de prensa, la enorme inversión en la instalación hace pensar que tiene que haber más personas detrás de la plantación, si bien no se han conseguido «evidencias claras» para poder imputar a nadie más.

El teniente coronel ha aclarado que la nave llevaba «menos de un año en funcionamiento» y que la desmantelada era «la primera producción». «Podíamos haber esperado a una operación más amplia, pero hemos preferido abortarla en origen para evitar que la marihuana llegara al mercado», ha afirmado, tras precisar que la producción 'indoor' es «la de mayor calidad y la que más se paga en el mercado».

La plantación, en el interior de la nave.
La plantación, en el interior de la nave. / Guardia Civil

Por su parte, el delegado del Gobierno ha destacado que «hay que agradecer de nuevo la colaboración ciudadana», ya que fue la llamada de un vecino por los ruidos del generador de la nave la que puso en alerta a la Guardia Civil. La nave, de 2.500 metros cuadrados divididos en dos cuerpos, con dos producciones alternativas, contaba con un generador de gran volumen, 416 lámparas con bombillas de 600 vatios y un complejo entramado de cableado, enchufes, ventiladores, extractores, etc.

Aunque la detención se produjo el jueves pasado, la operación ha durado «un par de meses». Según los datos aportados, en lo que va de año la Guardia Civil ha intervenido ya 4.400 plantas de marihuana (3.245 en esta operación), y el año pasado se desmantelaron diez plantaciones con un total de 5.522 plantas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos