Fomento garantiza que la obra del nudo de Torrelavega no sufrirá retrasos

Imagen de la zona de Los Ochos, en Sierrapando (Torrelavega)/Luis Palomeque
Imagen de la zona de Los Ochos, en Sierrapando (Torrelavega) / Luis Palomeque

El exministro De la Serna aseguró que la actuación comenzaría en verano. El nuevo equipo de Ábalos confirma que se están concluyendo los últimos trámites administrativos

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

«Se están concluyendo los últimos trámites administrativos. El cambio de Gobierno no va a suponer un retraso en la actuación». A tenor de esta afirmación de los responsables de Carreteras del Ministerio de Fomento, la obra del ramal de continuidad de la A-67, que conectará Sierrapando con el límite entre Barreda y Polanco y que está llamada a acabar con los problemas históricos de tráfico en el nudo de Torrelavega, podría arrancar durante este mismo verano. Esa es la fecha que dio el anterior titular del departamento, el cántabro Íñigo de la Serna, la última vez que fue preguntado por el asunto. Aquello ocurrió en marzo. Tres meses después, ya con el socialista José Luis Ábalos en el ministerio, parece que los planes no han cambiado y las máquinas podrían comenzar a trabajar en las próximas semanas.

El proyecto del ramal de continuidad Sierrapando-Barreda -y la mejora de los enlaces de Sierrapando, Barreda y Torrelavega- ya ha sido adjudicado a las compañías ACS, presidida por Florentino Pérez, y la cántabra Siec, en manos de Juan de Miguel. Juntas, presentaron una oferta económica que arrojaba una baja del 34% frente a los 165,2 millones por los que la Dirección General de Carreteras licitó estas obras. Así, el coste total será de 109 millones. Cuenta con un plazo de ejecución de 40 meses, por lo que las obras concluirán, previsiblemente, en el año 2021. La inversión es la más importante de las que Fomento tiene previstas para 2018 en la región y servirá para unir dos puntos separados por apenas tres kilómetros de distancia.

Técnicamente, el proyecto se denomina 'ramal de continuidad' de la Autovía de la Meseta (A-67), pero en la práctica no es otra cosa que completar un trazado que permitirá la conexión directa entre los dos extremos de esa autovía. Sin desviaciones, sin incorporaciones ni uso compartido de piso y asfalto con otra autovía, la A-8, como sucede en la actualidad.

La multinacional ACS y la cántabra Siec se harán cargo de las obras, que deben acabar en 2021

Son poco más de tres kilómetros de carril que servirán para acabar con los históricos atascos

Lo que no ha confirmado Fomento es en qué punto se encuentra la expropiación de las 388 fincas que se verán afectadas por las obras. Sí que se sabe que supondrá un desembolso de 11,2 millones de euros. El ramal se abrirá en Rinconeda (Polanco), a la altura de la fábrica de Solvay, y desembocará en Los Ochos tras dejar por la derecha Barreda y pasar por debajo de la Autovía del Cantábrico (A-8) en Sierrapando. Será allí donde se encuentren las dos autovías, pero cada una respetando su autonomía con el fin de que los tráficos de largo recorrido tengan la agilidad que se le supone a las vías de alta capacidad. De este modo se pondrá fin a los tapones y atascos kilométricos que se forman en los alrededores de Torrelavega en puentes y épocas vacacionales.

Por el momento, Pedro Sánchez sólo ha garantizado las partidas comprometidas por De la Serna para este mismo año, las que permitirán iniciar actuaciones como la renovación de la línea de ferrocarril Palencia-Santander, el enlace de acceso al puerto de Santander, el enlace de Raos de la A-67 y la S-10, el tercer carril de la A-67, la integración de las vías de Santander o, entre otras, el soterramiento de las vías de Torrelavega (1,5 millones), además de la del nudo de la capital del Besaya.