La Guardia Civil intensifica los controles en locales de ocio nocturno de toda Cantabria

La Guardia Civil intensifica los controles en locales de ocio nocturno de toda Cantabria

El Instituto Armado ha enviado más agentes a las unidades de Seguridad Ciudadana y de la Policía Judicial para reforzar el operativo de seguridad del verano

C. DE LA P.Santander

La Guardia Civil intensificará los controles en las zonas de ocio de toda Cantabria, así como los dispositivos de vigilancia y seguridad dentro del operativo de seguridad desplegado durante el verano. Para ello, se han reforzado con nuevos efectivos las unidades de Seguridad Ciudadana, que tendrá más agentes en los cuarteles de los municipios, y de la Policía Judicial, que se ocupa de la investigación de la delincuencia más grave, aunque el instituto armado ha evitado facilitar el número de guardias civiles que se han incorporado a la comunidad autónoma durante los meses de julio y agosto «por razones de seguridad», según alegó ayer su portavoz.

El dispositivo especial de seguridad afecta a «toda Cantabria», excepto a Santander y Torrelavega, zonas bajo la influencia de la Policía Nacional, que ha desplegado su propia seguridad de cara al verano.

La Guardia Civil ha puesto en el punto de mira los negocios relacionados con el ocio nocturno, no sólo desde el punto de vista de la seguridad ciudadana sino también del cumplimiento estricto de la normativa de espectáculos, sanidad, turismo o seguridad social, sobre los que está especialmente vigilante.

La intensificación de las inspecciones en las zonas de diversión ha anotado ya dos detenidos y más de veinte denuncias en locales de Castro Urdiales, uno de los municipios, junto a Noja y Laredo, que han centrado la actividad de la fuerza pública. Así, el pasado domingo la Guardia Civil desplegó en esta localidad diversas actuaciones contra el tráfico minorista y consumo de drogas en lugares y locales de ocio, medidas que acompañó de la verificación de las condiciones de seguridad y sanidad que deben cumplir este tipo de locales. Como resultado de esas intervenciones los agentes detuvieron a dos hombres de 31 y 32 años, residentes ambos en La Rioja, como presuntos autores de sendos delitos contra la salud pública. Además se formularon más de 20 denuncias por tenencia o consumo de sustancias estupefacientes y por incumplir diferentes normativas relacionadas con la seguridad y la salud de los clientes.

La operación comenzó a media tarde, cuando los guardias civiles, en número indeterminado, comenzaron a desplegarse por los locales de ocio de Castro Urdiales. En la misión intervinieron 13 dosis de metanfetamina a un hombre de 31 años y casi 15 gramos de cocaína a otro de 32, así como 400 euros en metálico. Los arrestos se produjeron por el volumen de la droga incautada, pero también se realizaron más de una decena de denuncias por tenencia o consumo y se intervinieron diferentes sustancias.

Los agentes completaron la actuación con la inspección de las salidas de emergencias, extintores, aforos, edad de los asistentes, situación de los trabajadores, etc., cuyo incumplimiento conlleva sanciones administrativas, si bien, si son especialmente graves, puede derivar en el precinto del local. En Castro los agentes no llegaron a tanto. Formularon cerca de 20 denuncias por infracciones a la Ley de Turismo, de Espectáculos Públicos, de Sanidad o de Seguridad Social, según informa la Guardia Civil en un comunicado.

Este tipo de controles se repitió a mediados de junio en las zonas de divertimento de Castro y Laredo. Aunque fue una operación rutinaria, fuera del dispositivo de verano, fue un aviso a navegantes para los titulares de este tipo de negocios sobre lo que estaba por llegar durante los meses de verano. Así, los guardias civiles pusieron cuarenta denuncias por drogas o por incumplir la normativa de seguridad en establecimientos, además de detener a un hombre de 48 con tres trozos de hachís con un peso superior a 22 gramos y un envoltorio de cocaína.

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