El Parlamento disuelve el grupo de Podemos y deja a sus tres diputados sin cargos

Los integrantes de la Mesa del Parlamento se han reunido esta mañana. De izquierda a derecha, Alberto Bolado, Rosa Valdés, Dolores Gorostiaga, María José Sáenz de Buruaga y José Ramón Carrancio./Daniel Pedriza
Los integrantes de la Mesa del Parlamento se han reunido esta mañana. De izquierda a derecha, Alberto Bolado, Rosa Valdés, Dolores Gorostiaga, María José Sáenz de Buruaga y José Ramón Carrancio. / Daniel Pedriza

El hasta ahora secretario primero de la Mesa, Alberto Bolado, cesa en su responsabilidad y su puesto queda vacante

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DM .Santander

La Mesa del Parlamento ha acordado en su reunión de este martes disolver el Grupo Podemos, después de que la diputada Verónica Ordóñez solicitara su salida del mismo y haya pasado a ser no adscrita. Sus hasta ahora compañeros, Alberto Bolado y José Ramón Blanco, pasan así al grupo mixto, integrado por el portavoz de Cs, Rubén Gómez, y Juan Ramón Carrancio, que dejó el partido naranja. Los tres morados pierden los cargos que venían ostentando en la Cámara hasta la actualidad, según los acuerdos adoptados por la Mesa y de los que ha informado el Legislativo.

Así, Bolado ha sido cesado como secretario primero de la Mesa, al dejar de pertenecer al grupo de la formación por la que fue elegido; Blanco deja de ser miembro de la misma como vicepresidente de la Comisión de Obras Públicas y Vivienda; y Ordóñez ya no presidirá la Comisión de Universidades.

A estos cambios, motivados por la última crisis entre los podemitas, a raíz de la denuncia que Ordóñez y otras dos mujeres del partido interpusieron contra Blanco por supuesto acoso laboral, habrá que añadir los que se adopten en el seno del grupo mixto.

Sus integrantes tienen diez días de plazo para dotarse de unas nuevas normas de funcionamiento, toda vez que se ha alterado de forma «sustancial» su composición, que pasa de dos a cinco escaños. Mientras, la vacante que deja Bolado -que con el apoyo de Blanco relegó a Ordóñez como portavoz de Podemos en el Legislativo- deberá ser cubierta por el Pleno mediante sistema de votación secreta, según dispone el Reglamento.

Por lo demás, «todas» las iniciativas presentadas por el Grupo Podemos -proposiciones de ley, proposiciones no de ley y solicitudes de comparecencia- «decaen», no así aquellas iniciativas individuales y las susceptibles de ser atribuidas a un diputado. Tampoco lo hacen las solicitudes de documentación, preguntas y enmiendas, al igual que la proposición de ley de vivienda, pues se presentó de forma conjunta con el Grupo Socialista.

Cruce de acusaciones

La disolución del grupo morado ha provocado un cruce de declaraciones y acusaciones entre sus antiguos miembros. Alberto Bolado cree que «perjudica a los intereses electorales del partido morado y a los cántabros» y culpa a la «tránsfuga Verónica Ordóñez». Ésta se compromete a «seguir trabajando» y representando al partido morado en el Parlamento desde su nueva condición de diputada no adscrita «con las herramientas y las capacidades que la dejen».

Así se han expresado ambos diputados, en declaraciones a Europa Press. Mientras que Bolado culpa de la situación a su antigua compañera, Ordóñez ha lamentado que ella, que sigue representando a Podemos, tenga que acabar como diputada no adscrita y sufrir «penalidades» a la hora de realizar su trabajo futuro, al tener menos representación en las comisiones y capacidad de presentar iniciativas, mientras Blanco y Bolado que «no representan al partido tras declararse en rebeldía vayan a tener más facilidades en el grupo mixto».

Ordóñez considera que el reglamento del Parlamento de Cantabria es «injusto». Pese a ello, se ha comprometido a «seguir trabajando en la misma línea» que hasta ahora lo ha hecho y a las «órdenes de Podemos». Aunque aún no están concretadas las funciones y capacidades de Ordóñez en su nuevo puesto, sí se sabe ya que sólo podrá tener voto en una de las comisiones. Sin embargo, ha explicado que podrá asistir al resto de comisiones, algo que, según ha dicho, tiene previsto hacer. Además, ha señalado que, incluso, podría intervenir con el permiso de la presidenta de la comisión.

Ordóñez ha reconocido que su situación es «muy rara» porque no es diputada no adscrita por haber sido expulsada de su partido, sino que al contrario, sigue representando a Podemos, pero desde esta condición.